En terapia intensiva

Salud de Fernanda Alturria: "Está cansado, dolorido, pero recibe todo el cariño que le hacemos llegar”

La familia de Fernanda Alturria, veterano de guerra y reconocido vecino de Río Gallegos, atraviesa momentos de profunda preocupación mientras continúa internado en estado delicado en la terapia intensiva del Hospital Regional. Sus hijas, Yanina y Carolina, brindaron esta mañana un parte sobre su evolución.

  • 25/07/2025 • 12:51
Yanina y Carolina, hijas de Fernanda Alturria.
Yanina y Carolina, hijas de Fernanda Alturria.

Según indicaron las hijas del veterano, Yanina y Carolina, Fernando Alturria está respondiendo positivamente al soporte médico que recibe, pero su estado sigue siendo crítico. “Lo bueno es que responde bien a la estabilización general del organismo. Pero lo preocupante es que no está generando glóbulos blancos, lo que lo deja muy expuesto”, explicó Yanina.

Aún sin diagnóstico confirmado

La familia señaló que aún no se ha podido determinar con certeza el cuadro que padece Alturria. “Se están barajando dos posibilidades: una infección grave o una patología tumoral con metástasis ósea. Hasta ahora no tenemos un diagnóstico concreto, y eso genera más incertidumbre”, detallaron.

Fernanda venía realizando estudios médicos en los últimos meses, intentando encontrar el origen de síntomas persistentes. Sin embargo, su estado se agravó el miércoles por la noche, momento en el que fue internado de urgencia.

Acompañamiento y respeto

Las hijas de Alturria agradecieron el constante apoyo que han recibido: “Los veteranos, los amigos, los vecinos… todos están atentos y acompañando de cerca. Tratamos de limitar la cantidad de visitas por respeto también a los familiares de las víctimas del accidente en ruta 3, que están en el hospital”, explicaron.

Queremos pedir que recen por él, por su recuperación. Está cansado, dolorido, pero recibe todo el cariño que le hacemos llegar”, concluyeron.

Por ahora, sólo se permite el ingreso de familiares directos y la situación se mantiene en observación constante, a la espera de un diagnóstico definitivo.