Economía

Rubén Zárate: “En la Argentina se ha incrementado la desigualdad”

El analista político y económico dijo que según el índice de Gini, entre el salario promedio del decil 10 y el del decil 1 la diferencia es de más de 18 veces. “La Argentina históricamente no superaba las 12 veces”, señaló. “Estamos ante un país donde los pobres y los indigentes tienen mayores dificultades para consumir bienes de calidad, sobre todo alimentarios, y este es un problema grave”, agregó.  

  • 23/12/2025 • 13:35

En diálogo con El Mediador, programa que se emite por Tiempo FM 97.5, el analista político y económico Rubén Zárate advirtió que en Argentina ha disminuido la calidad de vida de la población en general y ha aumentado la desigualdad.

Zárate señaló que a pesar de la baja de la inflación, “la mayor inflación que existe es en alimentos”. 

“Acá el dato principal para mirar es la capacidad de consumo de la población y sobre todo qué cosas consume. Y es ahí donde aparecen elementos que son realmente graves. En la Argentina se ha incrementado la desigualdad”, afirmó.

“Esto se mide por un índice que se llama Gini. Entre el salario promedio de lo que se llama el Decil 10 y el salario promedio del Decil 1, que es como se divide estadísticamente la sociedad por ingresos, la diferencia es de más de 18 veces. En la Argentina históricamente no superaba las 12 veces, es decir, estamos ante un país más desigual”, explicó.

Y agregó: “Estamos ante una Argentina donde los pobres y los indigentes tienen mayores dificultades para consumir bienes de calidad, sobre todo alimentarios, y este es un problema grave”.

Además de alimentos, el segundo componente que mencionó Zárate es el problema de la vivienda, donde “la liberación del precio de los alquileres ha derivado en situaciones graves para las familias”.

“Cuando miramos todos los indicadores lo que vemos es que la sociedad está viviendo peor, que la capacidad de consumo es menor y que la capacidad de consumo en aquellos bienes que son significativos, imprescindibles para la calidad de vida de la población, como por ejemplo el alimento para las infancias, es poco y de mala calidad”, remarcó. 

En este sentido, dijo que se puede concluir que los que menos tienen, que representan más del 60% de la población, “han disminuido su calidad de vida”.

Por otra parte, el analista sostuvo que “no se ven en el horizonte elementos que sean significativos en los cuales se vean tendencias de cambio”.

“Uno podría decir que la sociedad se ajusta al cinturón, acepta un sacrificio y dentro de un año o dos años estamos mucho mejor. Pero el problema que tenemos es que no tenemos un solo indicador de que esto sea. A los únicos que les va muy bien es al sistema financiero, han ganado más de lo que habían ganado anteriormente, están pagando menos impuestos, tienen mayor libertad para repatriar su capital; y a los trabajadores les va peor y además de eso hay una oleada franca iniciada por el gobierno nacional de hacer una reforma laboral que quite derechos”, expresó.

Zárate apuntó que en el modelo que plantea el gobierno hay ganadores y perdedores.

“No es que todos pierden acá, hay algunos que ganan. Por ejemplo, el sector financiero ha ganado fuertemente. Las empresas de energía que cotizan en bolsa han triplicado el valor de su acción. Es decir, estamos ante un grupo de ganadores que son muy importantes, basados en la venta de servicios con carácter oligopólico en la Argentina”, indicó.

Zárate señaló que después de la Ley Bases, se eliminaron una serie de artículos que regulaban la soberanía energética.

“Ahora ese concepto como tal ya no está, no es un organizador de las políticas públicas de energía en Argentina. Hay un desplazamiento de la regulación estatal y de conceptos de equidad social hacia condiciones de mercado, y el mercado en la Argentina es oligopólico en la mayoría de los sectores. Por lo tanto hay una transferencia directa de recursos de los sectores trabajadores y de la pequeña y mediana industria a los grupos concentrados, esto es lo que ha ocurrido estos dos años”, afirmó. 

Por otra parte, respecto a los niveles de inflación aseguró que no se trata “sólo de un problema monetario, como dice el presidente”.

“Si uno enfría totalmente la economía, igualmente nunca va a llegar a cero; lo que sí, el esfuerzo de hacerlo es extremadamente destructivo de la economía real. Y sobre todo se va a reflejar en las provincias. Este es el gran tema, porque nadie vive en la macroeconomía, se vive en la microeconomía, en el territorio, en los pueblos. Y me parece que en este punto muchos gobernadores ya han comenzado a reflexionar sobre esta situación porque concretamente el enfriamiento general de la economía va a hacer que los ingresos provinciales sean menores y algunos se van a ver con problemas de pagar los sueldos”, advirtió. 

“Si la inflación supone que hagas que la salud no funcione, que la educación no funcione, que la seguridad sea débil, que la justicia no pueda funcionar, en ese caso tenés un problema grave respecto de lo que estás consiguiendo”, añadió.

Por último, cuestionó que el gobierno nacional “se ha presentado como antiestatal y no hay ninguna experiencia mundial que pueda prescindir del Estado”. 

“Me parece que hay rasgos que se están planteando que han encontrado un límite y ese límite también empieza a manifestarse en la sociedad en la cual ya las esperanzas que había generado inicialmente en muchos sectores sociales se están perdiendo”, manifestó.

En este contexto, Zárate instó a “alejarse de la mirada más frívola que plantea el gobierno a través de sus panelistas y empezar a discutir temas estratégicos territoriales y empresariales”. 

“Hay otra agenda que va a haber que ir pensando para que 2026 en serio recree otras esperanzas en el país”, concluyó.