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Río Gallegos| Descontrol y mascotas asustadas

A pesar de la ordenanza vigente en la capital santacruceña, que prohíbe la comercialización y el uso de artefactos pirotécnicos de alto impacto sonoro, éstos se hicieron escuchar tanto en Nochebuena como en las celebraciones de Año Nuevo, lo que provocó malestar en las mascotas, muchas de las cuales incluso se perdieron.

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Temblaba demasiado, no me miraba ni me escuchaba. Además de abrazarla me puse a aplaudir hasta que sus ojos se conectaron con los míos y sentía que su corazón se calmaba”, manifestó Luana Gawel, vecina de Río Gallegos, sobre el tomento que pasó durante su primer Año Nuevo junto Ginger, la perrita que recientemente adoptó, que además “miraba como pidiendo que paren esos ruidos”, según agregó.

Los animales de compañía, al tener un oído más sensible, pueden sufrir alteraciones auditivas, desorientación, miedo, temblores, taquicardias e incluso la muerte, según explicó el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires, síntomas que un sinnúmero de mascotas sintieron en las últimas festividades a causa del uso de artefactos explosivos que se vivió capital santacruceña.

Estaba asustadísimo, le latía el corazón a mil, en un momento pensé que le iba a dar un paro”, lamentó Mariana Báez, vecina del Barrio del Carmen que espectaba con tristeza la manera en que sufría su perrito y sin poder hacer nada más que intentar calmarlo, mientras aún se sentían los ruidos generados por la pirotecnia.

Mascotas perdidas

No llegaban las 00:00 del día 31 de diciembre cuando los estruendos se hicieron escuchar. Barrio Belgrano, Del Carmen, Gregores, entre otros, fueron testigos de los fuegos artificiales, razón por la cual las redes sociales se colmaron de canes perdidos y de dueños desesperados intentado recuperar a sus amigos de cuatro patas.

A las 23:30 sentimos un ruido, salimos a verla y ya no estaba”, indicó Vanesa Villagra, cuya mascota se escapó apenas empezaron los estruendos, provocando desesperación y tristeza en una familia que no sabía si volvería a ver a su perrita.

Afortunadamente para ellos, luego de cuatro días intensos de búsqueda angustiante, lograron dar con el paradero de la mascota, sin embargo, muchas otras siguen sin poder volver a casa luego de las fiestas a causa de personas que, sin importar el daño y la ilegalidad del acto, decidieron encender las mechas de la pirotecnia durante las festividades.

Si bien, muchos argumentaron en grupos de Facebook como Amigos de 4 Patas que los animales de compañía debiesen estar cuidados en patios cerrados y que esos malos ratos se pudieron haber evitado con medicamentos, esto no es más que un privilegio para algunos canes, ya que son cientos los que deambulan en situación de abandono por las calles de la localidad, y que no tuvieron quién los contenga durante las fiestas, ni mucho menos, alguien que los busque de manera incansable posterior a éstas.

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