La columna del domingo | | Por Dora López

Recuperar la Memoria Histórica de Santa Cruz a través del arte

Por  Dora López Artista Visual Independiente de Caleta Olivia 

  • 27/10/2025 • 14:30

Mi trabajo dedicado a las Huelgas Rurales Patagónicas, una muestra combinada de pintura, bordado y otras técnicas experimentales, comienza en 2018 por una propuesta de la escritora caletense María Luz Roldán. Allí empecé a bocetar, a dibujar, a nutrirme de información para generar imágenes. La idea era llegar al centenario de las huelgas con una producción artística literaria y recorrer Santa Cruz para difundir esta temática. La pandemia del Covid 19 nos modificó los planes y debimos postergar todo. 

Esto recién se conoció en 2021 cuando dimos a conocer la obra que incluye pinturas, fotografías y está dividida en series. Son nueve pinturas donde hay transferencia de fotos y de imágenes de la época, que después trabajé con grafito y óleo. Luego de Caleta Olivia, se presentó en San Julián, Puerto Deseado y Piedra Buena. 

Lo defino como un proyecto de investigación visual, aunque yo no sea investigadora ni historiadora, pero el arte siempre tiene que ver con el testimonio y con la comunicación a través de imágenes. Todo me atraviesa como artista y siento un gran compromiso con la identidad santacruceña, con la Patagonia y con esta injusta historia de los fusilados que todavía duele cien años después. 

Memoria, historia, identidad. Tres palabras con mucho significado para mí, porque conforman mi producción artística y es lo que quiero dar a conocer a través de la muestra. Me interesa recuperar la memoria histórica de Santa Cruz a través del arte, este es mi compromiso. Quiero dar a conocer los hechos y al mismo tiempo valorar lo que tenemos, algo que sólo se logra si conocemos lo que nos pasó. 

La obra sintetiza mi intención de integrar distintas disciplinas del arte. Me gusta unir pinturas como el óleo con técnicas de transferencia actuales que surgen de una máquina de impresión. O trabajar una fotografía mediante un bordado. Experimentar cosas nuevas siempre formó parte de mi inquietud como artista. 

El bordado comenzó hace cinco años a formar parte de mi vida y es una red que cada vez se va ampliando más. Todo esto es lo que permite enriquecer mi producción artística y seguir creciendo de la mano de mucha gente que me acompaña.  

Me animo a decir que hoy ya existe una mirada santacruceña del arte, gracias al enorme esfuerzo de los artistas que habitualmente trabajan solos y le ponen toda la garra, porque es muy difícil sostener económicamente esta tarea. El sistema comercial te aplasta y por eso es mucha la gente valiosa de nuestra provincia que no logra concretar sus objetivos. 

No hay que dejar nunca de luchar por los sueños, aún si no llegan los auspicios. Hay que brindarse, producir obras, acompañar y seguir aprendiendo aunque todo siempre sea a pulmón.

Es un gran tema el de la identidad. Y una responsabilidad de todos, estemos en el lugar donde estemos. Quienes nos precedieron han dejado una huella importante, como estamos haciendo nosotros en este momento. Creo que como santacruceños ya tenemos identidad, aunque todavía mucha gente no pueda verla. 

Nos corresponde seguir haciendo lo nuestro para dejar un legado. Siempre pienso que todo lo que estamos haciendo va a servir y será un aporte a esa identidad tan buscada. Hoy, en el aquí y en el ahora, hago todo con amor, lo disfruto y lo comparto. 

La reciente experiencia de agosto en el teatro Gran Cabral de Río Gallegos fue muy linda. Me invitó el cantante Martín Leoz y allá fui a montar la muestra en ese espacio nuevo de la Capital. La representación fue muy elogiada en el marco tan particular de un grupo de artistas que está haciendo un trabajo muy valioso para preservar nuestra historia a través de la música, el canto y la danza. 

Mi gran fuente de inspiración es toda la estepa patagónica. Yo estudié en la Escuela de Arte de Comodoro Rivadavia, ciudad a la que viajaba diariamente desde Caleta Olivia. Allí observaba el mar, la ruta, el paisaje, la vegetación. Eso caló muy hondo en mí y es lo que surge en cada una de mis obras. La Patagonia es simplemente maravillosa y todo los días me enamoro un poquito más de esta tierra. 

A los jóvenes que quieran hoy seguir el camino del arte en Santa Cruz les hablo siempre desde mi propia experiencia y mi propio camino: cuando alguien quiere desarrollar con seriedad una disciplina artística le tiene que poner toda la fuerza para enfrentar los prejuicios. Quien encare este camino no debe abandonarlo y pensar siempre que su trabajo es muy valioso, aunque al principio no haya reconocimientos. Amar lo que uno hace es la clave de todo.