Reconversión forzada

Industria fueguina busca una nueva mirada ante la caída del empleo

Con una contracción del 20,7% en el empleo industrial y un fuerte cuestionamiento internacional al modelo de la Ley 19.640, la provincia intenta acelerar una transición hacia la soberanía científica, nuevos mercados primarios y la autonomía energética.  

  • 22/05/2026 • 16:26
Reconversión forzada
Reconversión forzada

Ushuaia — La industria de Tierra del Fuego atraviesa una de las coyunturas más complejas de las últimas décadas. La combinación de una drástica caída del consumo interno, la apertura de importaciones con quita de aranceles y la falta de definiciones nacionales colocaron al histórico régimen industrial en un punto de inflexión.

Ante este escenario, tanto el Gobierno provincial como las cámaras del sector y los municipios comenzaron a plantear una nueva mirada estratégica: transicionar desde el ensamblaje tecnológico tradicional hacia un esquema de mayor agregación de valor, diversificación de recursos locales y exportación de conocimiento.

Una radiografía crítica del sector

El cambio de enfoque no es casual; responde a un panorama estadístico alarmante consolidado durante el primer tramo de este año. Los datos sectoriales exponen la necesidad urgente de reformular los motores económicos de la isla:

  • Derrumbe del empleo: Según los datos expuestos ante la Legislatura provincial por la Secretaría de Industria y Promoción Económica, el empleo industrial cayó a 6.616 trabajadores, lo que representa una baja cercana al 23% interanual y una pérdida de casi el 40% si se lo compara con los registros del año 2023.

  • Frenazo productivo: El Monitor FINNOVA registró que la industria electrónica (que concentra el 78% de la mano de obra del sector) sufrió una caída del 54,8% en su producción acumulada. Por su parte, el sector textil se contrajo un 56,1% y el confeccionista un 74,7%.

  • Consumo energético en mínimos: La demanda eléctrica industrial tocó los 38.768 MWh, el registro más bajo para la provincia desde enero de 2019.

A este frente interno se sumó la presión internacional. El Banco Mundial, en su informe de panorama económico, calificó recientemente al régimen fueguino como una "política industrial fallida", apuntando a su costo fiscal y argumentando que genera incentivos que no promueven la competitividad ni la autonomía tecnológica real.

Los nuevos vectores del crecimiento provincial

Frente a un modelo que muestra signos de agotamiento en su formato actual, la provincia comenzó a delinear e implementar programas para diversificar su matriz productiva durante el año. Las fichas están puestas en sectores que no dependan exclusivamente de los vaivenes de la importación de componentes:

1. Ciencia, Sanidad y Pesca de Exportación

El foco está pasando de "tener potencial" a "tener capacidad real de certificación". La provincia proyecta inversiones para equipamiento y logística destinados a la caracterización y certificación sanitaria de cuencas, un paso indispensable para abrir mercados internacionales. En sintonía, se estima una inversión de entre USD 1,2 millones y USD 1,5 millones para una nueva planta de procesamiento pesquero en Río Grande, potenciando la exportación de crustáceos y moluscos que ya genera ingresos millonarios para los pescadores artesanales.

2. Reconversión laboral y MiPyMEs

A través del Ministerio de Producción y Ambiente, se activaron proyectos de formación técnica específicos para adecuar los perfiles de los trabajadores fabriles suspendidos o desvinculados hacia sectores industriales en transformación. En paralelo, se busca sostener el entramado comercial con el fomento a la producción local de nicho, como la turba, los hongos comestibles, el cannabis medicinal y la cerveza artesanal.

3. Agenda energética en el Atlántico Sur

Ciudades como Río Grande, fuertemente golpeadas por concentrar el corazón de la producción electrónica, buscan posicionarse de forma directa en la agenda energética global. Los encuentros con delegaciones diplomáticas internacionales apuntan a captar inversiones para el desarrollo de infraestructura portuaria y logística vinculada al desarrollo del hidrógeno verde y los recursos del Atlántico Sur.

La mirada de los dirigentes

“La provincia necesita autonomía, industria y un Estado presente para no quedar a la deriva. Río Grande está siendo golpeada por la destrucción de la industria nacional. Esto se construye entre todos”, advirtió el intendente de Río Grande, Martín Pérez, remarcando el severo impacto social en la zona norte de la isla y la necesidad de priorizar el empleo antes que las disputas políticas institucionales.

Por su parte, Alejandra Man, secretaria de Industria y Promoción Económica de la provincia, reconoció la complejidad del escenario actual: "La provincia atraviesa una coyuntura industrial compleja que requiere un análisis serio, técnico y responsable. El problema de la industria no es solo normativo, sino también productivo, económico y de sostenibilidad del empleo".

La nueva mirada de la industria fueguina ya no plantea una defensa estática de los beneficios de la Ley 19.640, sino una evolución acelerada hacia un ecosistema productivo genuino, capaz de generar conocimiento aplicable y divisas reales.