Río Gallegos

¿Qué pasó con la obra del NIDO?

La nota publicada por TiempoSur volvió a poner en agenda la mencionada obra. Qué postura tiene la gestión actual sobre la tarea iniciada por la del ex intendente Roberto Giubetich. Qué pasó con su financiación.

La obra quedó inconclusa.
La obra quedó inconclusa.
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Una de las obras que inició la gestión de Roberto Giubetich años atrás, con Adriel Ramos al frente de la Secretaría de Desarrollo Humano, fue la obra del Núcleo de Inclusión y Desarrollo de Oportunidades (NIDO). La obra fue pagada en un 100% por la gestión anterior y debido a esto se imposibilitó actualmente la continuidad de la misma. La comuna ahora, de Pablo Grasso, tuvo que salir a buscar fondos y formas para darle un fin a una tarea inconclusa dejada por el Gobierno municipal anterior.

Se trata de un centro ubicado al ingreso del barrio Madres a la Lucha, sobre Crucero General Belgrano. Se trataba de un lugar que iba a ser destinado a la contención social, a la educación y la ayuda social. Lo que se anunció durante una gestión pasada hoy, luego de cuatro años y una pandemia de por medio, sigue inconclusa.  La colocación del edificio –que hoy se encuentra a medio camino de ser terminado y es casi un elefante blanco- era estratégica, ubicado entre dos asentamientos de la capital santacruceña y pensado para las familias más vulnerables de la zona.

La obra, ubicada en un lote de dominio municipal en la calle Crucero General Belgrano, lindante a la laguna Marina en la capital santacruceña, se divide en cuatro etapas e incluye la construcción de 1.400 metros cuadrados de infraestructura.

El proyecto, que demandará una inversión de más de 70 millones, prevé además la construcción de 2 plazas secas, la estructura vial del sector, red de energía y desvinculación de los desagües pluviocloacales.

De esta manera NIDO –o lo que queda de él- se erige hoy en uno de los barrios más vulnerables de la capital, quedando en medio de una puja política y con un fuerte reclamo por saber qué pasó con esos fondos. La obra, varios años después de iniciada, se mantiene en pie a medio camino.

 

 

La obra de infraestructura estaba destinada al aprendizaje de disciplinas ecológicas y creativas, tendrá una sala para el cine y teatro comunitario, una gran ludoteca, espacio para la contención de los niños y promoción de sus derechos, biblioteca, un skatepark, palestra y un gran espacio para emprendedores sociales.

El proyecto tiene 2 ejes fundamentales: el primero de ellos referido al desarrollo urbano, y el segundo orientado al desarrollo humano.

El sector, como tituló este medio días atrás, vive bajo el lema de “donde todo falta, todo sirve”. El NIDO hubiera servido para dar respuesta a demandas que hasta la fecha se mantienen.

 

El pedido

De todas maneras, el pedido de informe que se realizó en el Concejo Deliberante, ratificado por el concejal radical Leonardo Roquel en diálogo con este medio, volvió a poner en agenda la temática. Desde la comuna desde que asumieron insisten en que la obra debe ser terminada, pero se encargan de recordar que los ediles también deben buscar respuestas acerca de qué pasó con los ex funcionarios de la gestión anterior, principalmente por cuestiones económicas.

“Depositaron nueve millones para poder pagarse. Un poco menos del 70% de avance de obra tiene el NIDO. Quisieron suplantar con personal municipal, quedó todo sin terminar. Lo que todo el mundo conoce. Vamos a tener que evaluarlo para ver cómo destrabar e inaugurar ese lugar. No queremos detener la obra”, dijo a mediados del 2021 el intendente Pablo Grasso. Y la situación y la exigencia de la comuna no ha cambiado para nada. Desde la Municipalidad mantienen el argumento que deben ser los ex funcionarios -algunos hoy siguen en la gestión pública- los que deben de dar explicaciones acerca de qué pasó con los fondos y por qué no se terminó la obra pese a que estaba pagada al 100%.

Y no se trata solamente de una cuestión caprichosa o de echar culpas. Es que la comuna durante varios meses se encargó de aclarar que no pudieron acceder a nuevo financiamiento. El año pasado y tras un viaje a Buenos Aires, Grasso remarcó: “Cada cosa tiene un por qué y nosotros no vamos a seguir echando culpas a una gestión que destruyó la ciudad y fundió al municipio, sino que tenemos que resolverla para poder inaugurar, poder ofrecerle un servicio a la gente, que es lo más importante”.

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