Juicio ARA San Juan

Tagliapietra: “A 8 años no tenemos certeza de qué pudo haber pasado”

Según indicó, “lo ideal y lo lógico” hubiese sido que el proceso se realice en Mar del Plata “por cuestiones estrictamente jurídicas”. Lo señaló tras darse a conocer wsue el juicio oral se desarrollará en Santa Cruz.

  • 23/07/2025 • 12:07

El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz confirmó su competencia para llevar adelante el juicio oral por el hundimiento del ARA San Juan el 17 de noviembre de 2017.

En diálogo con El Mediador, programa que se emite por Tiempo FM 97.5, Luis Tagliapietra, abogado querellante y padre de una de las víctimas, cuestionó que el juicio se desarrolle en Río Gallegos y habló de la principal teoría respecto a lo ocurrido con el submarino. 

“Estamos a 3.000 kilómetros y es un juicio que va a requerir más de 200 testigos que puede llevar mucho tiempo entonces logísticamente será más complicado llevarlo adelante”, afirmó.

Según indicó, “lo ideal y lo lógico” hubiese sido que el proceso se realice en Mar del Plata “por cuestiones estrictamente jurídicas”.

 

La jueza Marta Yáñez, titular del juzgado de Caleta Olivia, quedó a cargo de la causa porque la Armada hizo la denuncia en ese juzgado especulando que su marido había desaparecido en esas adyacencias.

“Cuando logramos encontrar el submarino se probó que estaba en la milla 270 aproximadamente y la competencia del juzgado es hasta la milla 200. Entonces aplicaría la competencia del puerto de origen del submarino que claramente es Mar del Plata”, explicó.

Además, agregó, la acusación a los cuatro imputados está relacionada con “órdenes que se impartían en la ciudad de Mar del Plata, entonces lo lógico desde lo práctico y desde lo jurídico hubiera sido que el juicio se haga en Mar del Plata porque además permitiría que muchos familiares pudieran presenciarlo”.

La duración del juicio será de “mínimo un año y medio”. “Son más de 200 testigos, pero además muchísima prueba documental para explorar, analizar, más allá de los planteos que hagan los acusados”, precisó.

Por otra parte, Tagliapietra aseguró que ocho años después de la tragedia no tenemos “ni remota certeza de qué es lo que pudo haber pasado”.

“Sí tenemos teorías, algunas hipotéticamente más probables que otras, pero nosotros hicimos muchos planteos para que se hagan tareas policiales y pericias necesarias, y hasta el momento no se hizo absolutamente nada”, cuestionó.

De acuerdo a Tagliapietra, hubo una “concatenación de hechos que lleva a una teoría” vinculada a la desidia por parte del Estado.

“El submarino sufrió una reparación que significó desmantelarlo y volverlo a armar. Esa reparación estuvo muy bien hecha, pero en la investigación se detectó un error garrafal que fue a la hora de instalarle un equipo de detección de gases nocivos que no era apto para submarinos. El especialista de la propia fábrica dijo que ese equipo, si se mojaba, podía dejar de funcionar o funcionar mal”, señaló.

Esto podría haber significado que los tripulantes “no hubieran tenido una alarma respecto de la acumulación de gas hidrógeno que se produce luego de la electrólisis de las baterías producidas por el incendio eléctrico y eso genera esa acumulación que podría derivar en una explosión, que es la teoría que, de alguna manera, se impuso oficialmente por el Ministerio de Defensa”.

El segundo punto, señaló, es que “luego de que el submarino regresara a operaciones armadas, después de esta reparación, requería cierto mantenimiento periódico y desde aquel año 2015 nunca jamás se le hizo ningún tipo de mantenimiento, pero sí se lo utilizó y mucho”.

“Estas cosas no guardan relación con el final, pero sí guardan relación con esta desidia por parte del Estado a la hora de cuidar la seguridad de los tripulantes”, expresó.

En esa línea, señaló que hubo “toda una sucesión de cuestiones que llevaron, por ejemplo, a que los sensores de la válvula que impide que ingrese agua, dos de tres no funcionaban, entonces ese puede ser también otro motivo por el que entró agua y ese mal funcionamiento tuvo que ver con la falta de mantenimiento”. 

“Todo esto la Armada lo sabía, los jefes de la Armada lo sabían, y así todo los enviaron a una misión de un mes de duración en solitario a más de 500 kilómetros de la costa en donde si algo pasaba no había nadie que pudiera de algún modo asistir”, remarcó. 

Por último, Tagliapietra señaló que en esta cadena de hechos “falta el último eslabón”.

“Lo último que sabemos es que después del incendio, después de todo lo que les pasó, a las 8:30 aquel 15 de noviembre dijeron vamos a sumergirnos, supuestamente teniendo toda la situación controlada. Dos horas y veinte después, a las 10:51, se detectó esta explosión que sufrió. Entonces lo que no sabemos todavía es qué pasó en esas dos horas veinte”, indicó.

Según mencionó, “hay quienes piensan que fueron atacados por los ingleses y la verdad puede ser”.

“Si no hacemos las pericias y un equipo científico objetivo e independiente determina cuáles fueron las causas y qué pasó en esas dos horas, la duda va a estar siempre”, remarcó.

Cuatro altos mandos de la Armada Argentina están procesados en la causa. Se trata de Claudio Villamide, ex comandante de la Fuerza de Submarinos; Luis Enrique López Mazzeo, ex comandante de Adiestramiento y Alistamiento Naval; Héctor Alonso, ex jefe del Estado Mayor del Comando de la Fuerza de Submarinos; y Hugo Miguel Correa, ex jefe del Departamento de Operaciones. Están acusados de estrago culposo agravado por muerte, incumplimiento de deberes de funcionario público y omisión de deberes del oficio.

No hay imputaciones a los responsables políticos aunque se investiga la actuación del entonces presidente Mauricio Macri, el ex ministro Oscar Aguad y el ex jefe de la Armada Marcelo Srur.