Una historia de esfuerzo y pasión

Liz Fandiño rifará su bicicleta para competir en danzas árabes a nivel internacional

En diálogo con el programa La Sobremesa que se emite por Tiempo FM 97.5, la joven bailarina Liz Fandiño y su madre Sol Díaz contaron cómo buscan recaudar fondos para costear los altos gastos de vestuario y torneos. A los 13 años, Liz combina el estudio, la enseñanza y su sueño de representar a Santa Cruz en el mundo.

  • 03/07/2025 • 17:49
Liz Fandiño rifará su bicicleta para competir en danzas árabes a nivel internacional
Liz Fandiño rifará su bicicleta para competir en danzas árabes a nivel internacional

A los 13 años, Liz Fandiño, una joven bailarina de danza árabe de Santa Cruz, decidió rifar su bicicleta para poder participar en competencias internacionales. En diálogo con el programa La Sobremesa que se emite por Tiempo FM 97.5, Liz y su madre Sol Díaz compartieron los desafíos que enfrentan para costear los elevados gastos que implica esta disciplina, desde el vestuario hasta los viajes, y contaron cómo se organizan como familia para lograrlo.

Con madurez y compromiso, Liz explicó: “Estuve pensando a ver qué puedo hacer para ayudar a mis papás también porque es mucho el gasto y no soy yo sola, sino que también tengo a mi hermana menor y a mi hermano mayor. Somos una familia numerosa, somos cinco y a mí se me ocurrió, y dije, 'Ma, si rifamos la bici, hacemos unos numeritos y también en el izamiento de la bandera, vamos a ir a vender tortas fritas y bizcochos para también recolectar fondos’”.

La pasión de Liz por la danza comenzó desde muy pequeña. “La danza árabe ayuda un montón en lo que es la coordinación del cuerpo también, que eso es lo que más me gusta de la danza”, contó. A pesar de su corta edad, ya cursa el profesorado de danzas árabes en el polivalente de arte y sueña con enseñar: “Me encanta enseñar y me encanta estar con los chicos ahí, disfrutar los momentos, las risas, todo. La enseñanza para mí es re bonita, más con los nenes más chiquitos”.

Su madre Sol Díaz detalló el esfuerzo económico que representa la actividad. “Los trajes también son muy caros, son a medias, cada colegio tiene exclusividad, entonces no se pueden repetir los trajes, un traje como mínimo está costando como mínimo $500.000 pesos. Solo el traje. No estamos hablando de los elementos que usan como esos abanicos con tela, el bastón, el sable, las alas, el velo”, explicó. A eso se suman los gastos de maquillaje, uñas, y las inscripciones que se pagan en dólares.

Ante ese panorama, la familia organizó una serie de acciones solidarias: “Las inscripciones de esos torneos internacionales son en dólares, tenemos la flexibilidad y nos permiten pagar, pero se juntan las cuotas y se va haciendo demasiado, entonces por eso vamos a salir a vender tortas fritas y bizcochuelo”, señaló Sol.

Liz también quiso agradecer a su profesora y mentora: “Quiero darle las gracias a mi profesora Luciana, que es la profesora de la escuela de danzas árabes a la que voy, ella es la que me está dando todas las posibilidades de poder viajar, presentarme, seguir con mi carrera y crecer en lo que es la danza”.

Quienes deseen colaborar con Liz y su familia pueden comunicarse al 2966-722851 o seguirla en Instagram: @lizaxi0.love.