Académico

La recuperación de la memoria y la búsqueda de las huellas de los peones rurales en huelga

Miguel Angel Zubimendi (CONICET. División Arqueología, Museo de la Plata, Universidad Nacional de la Plata - UNPA-UACO, Instituto de Cultura, Identidad y Comunicación), Patricia Sampaoli (UNPA-UACO, Instituto de Cultura, Identidad y Comunicación) y Alicia Tagliorette (UNPA-UACO, Instituto de Cultura, Identidad y Comunicación UNPSJB) realizaron un publicación titulada “La Patagonia Rebelde en el noreste de Santa Cruz: la recuperación de la memoria y la búsqueda de las huellas de los peones rurales en huelga”.

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En el mismo plantean que si bien los sucesos de las huelgas de peones rurales son ampliamente conocidas, poco se ha estudiado o analizado su incidencia en el Noreste de Santa Cruz.

En este trabajo presentaron los primeros resultados de dos proyectos de investigación que pretenden recuperar la memoria y la historia de las huelgas rurales de 1920-1921 en el Noreste de Santa Cruz, poner en valor el patrimonio material e inmaterial vinculado con estos trágicos sucesos y en última instancia localizar y definir el lugar de emplazamiento de los peones rurales fusilados en este territorio.

En este trabajo se presentan los primeros resultados de los trabajos de investigación realizados por un equipo interdisciplinario de la Unidad Académica Caleta Olivia de la Universidad Nacional de la Revista de Arqueología Histórica Argentina y Latinoamericana Dossier “Arqueología Histórica Argentina. Situación y perspectivas. Los estudios forman parte de tres proyectos de investigación: Proyecto Paisajes Culturales y Patrimonios Fragmentados en el Noreste de la provincia de Santa Cruz, su rescate y puesta en valor; un convenio con la Comisión por la Memoria denominado Estudio prospectivo para la ubicación de enterramientos colectivos o individuales de peones rurales fusilados durante las huelgas rurales de 1921: Cañadón de los Muertos en Jaramillo; y un proyecto de Cooperación Binacional con Italia SECyT – MAE cuyo título es Nueva Tecnología y Patrimonio Poniendo en Valor Paisajes Culturales en Santa Cruz. Una Experiencia de Cooperación Entre Italia y Argentina.

Dado este enfoque interdisciplinario, en este trabajo se presentaron algunos resultados parciales de la construcción de un Sistema de Información Geográfica y una base de datos documental sobre los sucesos de las huelgas rurales de los años 1920 y 1921 -pero cuyas consecuencias continuaron hasta el año 1922- en el ámbito del Noreste de Santa Cruz que corresponde aproximadamente al actual Departamento Deseado. De esta forma no sólo es posible brindar nueva información sino mostrar el potencial de la aplicación de estas metodologías y herramientas en los estudios históricos sobre esta temática, la cual ha sido escasamente estudiada en esta zona en particular de la provincia de Santa Cruz.

Para avanzar en la resolución de los objetivos planteados se decidió generar un Sistema de Información Geográfico (SIG) y una base de datos documental sobre los sucesos ocurridos en el área de estudio. De esta forma, se pretende seguir dos enfoques complementarios, paralelos y continuos que les permitiera por un lado crear una base de datos geográfica para ubicar espacial y temporalmente cada suceso; y por otro construir cartografías temáticas que pudieran aportar una visión gráfica de la huelga. Posteriormente, a partir de esta información generada se plantea la realización de trabajos de campo para contrastar la posibilidad de la existencia de restos materiales que permitan situar específicamente algunos de los sucesos mencionados, como por ejemplo, tumbas masivas o campamentos de los huelguistas. Para lograr esto se procedió por medio de una serie de etapas:

- Obtención, digitalización y georreferenciación de planos y mapas del Departamento Desead

- Creación de una capa vectorial georreferenciada de polígonos

- Reconstrucción de la historia de las estancias

- Creación de una base de datos documental

En síntesis, el artículo expone que este trabajo en el que se presentan los primeros resultados de la de reconstrucción de sucesos históricos y la recuperación de la memoria a través de un SIG y la base de datos documental contribuye a vincular el patrimonio inmaterial con las comunidades locales. En última instancia ayuda también a conocer los múltiples actores que participaron en estos trágicos sucesos, cuáles fueron sus acciones durante los mismos y a ubicar espacial y temporalmente cada uno de ellos.

 

Movimientos

La reconstrucción de los movimientos de personas específicas en el marco de la huelga de fines de 1921 es posible a través de las declaraciones brindadas ante la justicia por parte de aquellos peones que fueron capturados y no fueron fusilados. Otra fuente para este tipo de reconstrucción lo constituye un manuscrito realizado por un peón rural llamado José “Pepe” Castagno, quien vivió en Pico Truncado, y donde relata pormenorizadamente los sucesos que le tocaron vivir durante la huelga con una precisión diaria y muy clara de los lugares que recorrió. Si bien no se conoce la fecha exacta en que fue escrito, el mismo sería anterior al año 1982 ya que dicho año figura en una anotación hecha por uno de sus hijos. Había nacido en Mendoza en el año 1902 y llegó a Puerto Deseado en noviembre de 1917 proveniente de San Genaro (Santa Fe). Poco después comenzó a trabajar como mensual en la estancia La Santafesina, ubicada cerca de la Estación Minerales del ferrocarril Patagónico, donde ya se encontraban trabajando su padre y varios hermanos. En el año 1921, a raíz de problemas personales con sus familiares, abandona los trabajos en esta estancia y se radica en Pico Truncado trabajando como panadero

Cuando la huelga alcanza el Noreste de Santa Cruz, José Castagno se encontraba esquilando en la estancia La Vizcaína de Martin Urizar. El día 9 de diciembre llega una columna de huelguistas con un auto, un camión y gran cantidad de hombres a caballo. Esta columna estaba dirigida por Facón Grande, quien venía del Sur, de la zona conocida como Las Sierras, y traía un grupo de rehenes y prisioneros, entre los que se destacaba el Juez de Paz de Pico Truncado y su familia, quienes habían sido capturados en un camino mientras viajaban entre dos estancias de la zona. Ese mismo día la columna de huelguistas, a la que se le suman los rehenes capturados en La Vizcaína, continúan viaje hacia la estancia El Porvenir de Florentino Soto, luego van a la estancia Manantiales de Silvano Ruiz y, por último, hacen noche en la estancia Dos Cerros de Juan Granero Martínez. Según José Castagno, a los dos días, se dirigen a la estancia El Destino de Clodomiro Gauto, quien tenía una estrecha amistad con José Font. La siguiente referencia brindada por José Castagno es del día 12 de diciembre, en ella describe que fue parte de una comisión compuesta por siete hombres, quienes se dirigieron a la estancia El 81 de Jorge Bain, al oeste de donde se hallaban tomando como prisionero al administrador de la misma de apellido Gordon y llevándolo al campamento de la estancia El Destino. Este administrador sería liberado por los huelguistas al día siguiente. El día 13 de diciembre, un grupo numeroso de huelguistas asaltan el poblado de Pico Truncado capitaneados por Facón Grande. Sin embargo José Castagno afirma que él se quedó en el campamento y no tuvo participación en estos sucesos, ya que no le parecía correcto asaltar el poblado donde había vivido. Mientras que ese mismo día otro grupo de huelguistas, capitaneados por Antonio Echeverría asalta las localidades de Koluel Kaike y Las Heras. Los huelguistas que fueron a Pico Truncado regresaron al anochecer trayendo carros y camiones cargados de víveres y mercaderías que habían saqueado de varios comercios, como La Anónima y La Patagonia. Entre las mercaderías de las que se habían aprovisionado estaban ropas, recados y armas. Al día siguiente, 14 de diciembre, José Castagno parte junto con otra comisión, de 17 personas capitaneadas por un huelguista chileno de apellido Leiva, a recorrer las estancias de la zona de Caleta Olivia. Esta comisión se dirige al Noreste, pasando por varias estancias, entre ellas las de Núñez, de la estancia El Triunfo, donde se quedan a hacer noche. A lo largo de este día tomaron prisioneros a los dueños que se encontraban en las estancias donde pasaron, así como a los señores Manuel Martínez y Bernardino del Hoyo, dueños de las estancias María Antonia y Buena Vista respectivamente, quienes se encontraban en El Triunfo en ese momento. Mientras, la comisión en la que se encontraba José Castagno -junto con varios rehenes- continúa el día 15 de diciembre su camino hacia Caleta Olivia pasando por varias estancias más: El Cordón de Florentino Marinas, La Paulita de Nicolás Izurrategui Zozaya, La Guanaca de Arturo B. Phillips, donde toman prisionero a Fabián del Hoyo, hermano de Bernardino del Hoyo, quien ya estaba como rehén en poder de los huelguistas. Al día siguiente, la comisión continúa, pasando por la estancia Cañadón Quinta de la viuda de Demetrio Martínez, donde tomaron seis prisioneros más y se quedaron todo el día debido a un fuerte temporal de viento y tierra. Al día siguiente, 17 de diciembre, ocurre la irrupción de los huelguistas en Caleta Olivia. José Castagno relata que salieron de la estancia Cañadón Quinta temprano en la mañana y pasaron primero por la oficina de correos, que se encontraba a una legua del poblado, donde tomaron como prisionero a Blas Blazo, el guardahilos. De allí, siguieron camino a Caleta Olivia donde arribaron a la salida del sol. En este poblado asaltaron la Compañía General del Sud donde era gerente Marcos Frommel. De este almacén se llevaron mercaderías, armas y municiones. Los huelguistas almorzaron en este poblado y luego se fueron a la estancia 19 de Febrero de Gabino Rebanal ubicada a pocos kilómetros al sur de Caleta Olivia, donde hicieron noche. Como testimonio de este asalto a la Compañía Mercantil y Ganadera existe una queja formal presentada ante el Ministerio del Interior, en la cual denuncian el saqueo de su negocio por parte de los huelguistas y solicitando el envío de tropas: Comunicamos á V. S. que el sábado diecisiete del corriente ha sido saqueada nuestra casa de comercio de Caleta Olivia, territorio de Santa Cruz como lo informa el siguiente telégrama (sic): “Sábado diecisiete á (sic) la madrugada bandoleros en ésta, surtiéndose abundantemente de ropas, víveres, todas las armas y municiones causándonos enormes perjuicios” y desde entonces hemos con mucho atraso recíbido (sic) nuevos despachos telegráficos anunciando que los mismos bandoleros, volvían al mismo pueblo, amenazando la vida é intereses de los habitantes, pués (sic) tomarían serias represalías (sic). Nos dirigimos á S. E. pidiéndole amparo y auxilio, pués (sic) han desaparecido la seguridad de la vida é (sic) intereses de los modestos trabajadores que se han sacrificado para poblar estas regiones tan lejanas, abandonadas hoy á su propia suerte. Pedimos al Señor Ministro tenga á bién (sic) impartir las ordenes correspondientes para que sea de Comodoro Rivadavia, sea de Puerto Deseado se mande un contingente de tropas a fín (sic) de proteger los habitantes de esa zona y perseguir las bandas armadas. Al otro día, 18 de diciembre, la columna de huelguistas sigue camino pasando por la estancia Las Rosas de Eugenio Wasmuht, donde decidieron dejar a los prisioneros Manuel Martínez y Bernardino del Hoyo quienes habían sido capturados cuatro días antes. Desde allí, la comisión de huelguistas se divide en dos, una de ellas, en la que se encontraba José Castagno se marcha hacia el sudoeste a la estancia Juana de Herman Polich, donde luego se quedan a hacer noche. La hija de Herman Polich relata la llegada de los huelguistas a la estancia de su padre, en la cual se llevaron armas y caballos, pero según ella no tomaron nada más y se quedaron a cenar y pasar la noche; yéndose a la mañana siguiente. El 19 de diciembre la columna en la que se encontraba José Castagno se dirige al Este, pasando por las estancias El Amigo de Francisco Kelly, El Palenque de Malcom MacLennan para llegar y hacer noche en La Josefina de Menendez Behety, administrada por Guillermo Bain, quien es tomado prisionero. Aquí, a la noche, se vuelven a unir las dos comisiones que se habían dividido en la estancia Las Rosas. Por su parte, el día 20 de diciembre José Castagno, que se encontraba en La Josefina parte con el estanciero Everardo Van Ingen y dos hombres más en un auto hacia la estancia La Consuelo, de José Rivera, a quien encuentran en su casa y es tomado prisionero, dejando sola a la mujer con dos chicos. Luego vuelven a La Josefina a la noche. En el camino ven pasar un tren en el que iban miembros de las guardias blancas que, según Castagno, llevaban un prisionero de apellido Pérez. El 21 de diciembre, José Castagno es enviado, custodiado por dos hombres armados, al campamento principal de Cañadón del Carro debido a un enfrentamiento con la persona que capitaneaba la comisión, presumiblemente el chileno Leiva. En el camino encuentran a dos mujeres y una niña en una laguna con juncos, quienes se habían escondido por temor a los huelguistas. Ante esta situación, es interesante el comentario de José Castagno en referencia al tema de los huelguistas y su relación con las mujeres, lo cual contrasta con algunos de los rumores que circulaban durante los sucesos: les dijeron que no tuvieran miedo que los huelguistas respetaban a las mujeres, eso era sierto (sic), yo anduve en muchas estancias donde había mujeres solas y en otras muchas jóvenes y siempre an cido (sic) respetadas y bien tratadas, era lo bueno que tenían. Luego de llegar a la estación Tehuelches, ve un grupo numeroso de huelguistas en el boliche que se encontraba frente a la estación. José Castagno también ve a Facón Grande, quien da la orden de ir al campamento principal de Cañadón del Carro, ubicado a aproximadamente 3 km. Poco después, ese mismo día, José Castagno es testigo -a la distancia ya que no participó del mismo- del enfrentamiento ocurrido entre la tropa del Ejército y los huelguistas en los alrededores de la estación Tehuelches. En el enfrentamiento fallece el conscripto Pablo Fischer y son heridos el soldado Carlos Salvi y tres huelguistas, estos tres últimos fallecerían poco después, quienes son enterrados en el mismo campamento y en una estancia cercana. Cuando los huelguistas regresan al campamento se produce un momento de confusión y desconcierto, en especial luego de que se dieran cuenta que enfrentaron al Ejército Argentino y no a la policía del territorio como pensaban inicialmente. En estos momentos y durante el día siguiente muchos huelguistas y rehenes se escapan del campamento. José Castagno también lo hizo al día siguiente 22 de diciembre, yendo por la margen del río Deseado hacia el Oeste, llegando a la estancia La Santafesina, a 30 km, donde se encontraban sus parientes y salvando así su vida. Los restantes huelguistas que se encontraban en el campamento de Cañadón del Carro se entregaron al Teniente Coronel Varela en el poblado de Jaramillo, donde al menos 16 de ellos serían fusilados y otros dejados en libertad o enviados prisioneros a Río Gallegos. Días más tarde, Castagno se entera de que habían fusilado a Facón Grande y a varios líderes de la huelga y que sobre los 17 que habían ido para Caleta Olivia con él, había también una orden de fusilamiento si los encontraban. Ante este panorama, decidió permanecer escondido un tiempo, pero fue atrapado a la entrada de Pico Truncado, salvando su vida por la intermediación de conocidos suyos en dicho poblado. Así termina el relato de José Castagno relativo a los sucesos de la huelga de peones rurales de 1921. Sin duda, su manuscrito constituye un relato único y de un valor extraordinario para conocer de primera mano los movimientos y acciones llevadas a cabo por un grupo de huelguistas en el Noreste de Santa Cruz. En especial dado el grado de detalle que brinda en cuanto a los movimientos del grupo y los lugares por donde fue pasando. A su vez, por medio de su manuscrito, pudieron entrever las motivaciones de los huelguistas, pequeñas internas o rencillas entre ellos, así como la forma en que se relacionaban con los dueños de estancias y con otros pobladores de la zona (familiares de los dueños, otros trabajadores rurales, etc.).

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