Río Gallegos

La nueva obra sobre Osvaldo Bayer avanzó con una primera etapa cumplida

El escultor que encabezó la reconstrucción del monumento a Osvaldo Bayer destacó que ya lograron concretar la pieza física de la nueva obra, impulsada a partir de una colecta popular luego de la destrucción del monumento original por parte de Vialidad Nacional, y señaló que ahora se abrió una segunda etapa vinculada al traslado, la colocación y la búsqueda de mayores fondos para concretar su instalación en Río Gallegos.  

  • 23/03/2026 • 16:48
La nueva obra sobre Osvaldo Bayer avanzó con una primera etapa cumplida
La nueva obra sobre Osvaldo Bayer avanzó con una primera etapa cumplida

En diálogo con el programa Planeta que se emite por Tiempo FM 97.5, el artista remarcó que la concreción de esta primera instancia significó un hecho central dentro de un proceso que nació tras la destrucción del monumento original. “Estoy contento porque marcamos un hito con esta primera etapa para la reconstrucción del monumento”, expresó.

En esa línea, explicó que la intención inicial había sido llegar con un avance concreto al aniversario del hecho que motivó este nuevo proyecto colectivo. “Queríamos llegar al aniversario del 25 de marzo, cuando se cumple un año de lo que pasó, cuando Vialidad Nacional destruyó el monumento. Queríamos llegar a ese momento con algo logrado. Yo soy escultor e hice una escultura de Osvaldo Bayer en Río Gallegos, la destruyó Vialidad”, señaló.

A partir de ese episodio, indicó que se puso en marcha una campaña con participación popular para volver a levantar la obra desde otro lugar simbólico. “A partir de eso generamos una colecta con la gente, con el ciudadano de a pie, para hacer una reconstrucción colectiva de la obra”, sostuvo.

Sobre el sentido artístico y político del nuevo monumento, planteó que la idea original fue rehacerlo de manera similar, aunque con modificaciones que dieran cuenta del nuevo contexto que atravesó la pieza. “Yo básicamente la quería hacer igual a la original, pero con algunos agregados para modificarla desde el sentido de que dejó de representar lo que anteriormente era, como que ahora tomó otro valor a partir de la destrucción”, afirmó.

Al profundizar en esa resignificación, consideró que el nuevo monumento ya no remite solamente a la figura de Osvaldo Bayer, sino a una dimensión más amplia vinculada a la memoria, la violencia institucional y la historia. “Tiene que ver con la violencia del Estado, con el cuidado a la cultura ancestral, con muchas cosas más. Es más profundo”, manifestó. Luego agregó: “La obra antes representaba la figura de Osvaldo Bayer, que es muy importante, sobre todo para la historia de Santa Cruz, pero también para nuestra Argentina profunda, y ahora se transformó en algo todavía mayor, con un montón de aristas. Quiero lograr esa representación”.

También remarcó que el mecanismo de financiamiento y construcción alteró por completo su experiencia habitual de trabajo como escultor. “Además, es una obra hecha a partir del ciudadano de a pie, con aportes de gente que quiere participar. Entonces, todo eso modificó un poco toda la dinámica”, indicó. En ese marco, precisó: “En mi casa, en particular, yo soy escultor y siempre realizo obras y monumentos a partir de solicitudes de algún privado o de algún ente municipal o provincial. En este caso nos la jugamos para hacer una obra con la ayuda de la gente nada más, y eso modificó toda la dinámica”.

El entrevistado también se refirió al impacto personal que le provocó la destrucción de la obra original y reconoció que ese episodio le dejó una huella profunda. “A mí me generó una especie de trauma. Un impacto casi físico. Pensé en todo lo que se hizo previo, en las personas que participaron, en el esfuerzo. Hay muchas personas que trabajan en el Estado, en la provincia, y con mucho esfuerzo logran algo para la historia, para contar la historia, para que el ciudadano haga pie también, que pase por un espacio recordatorio de lo que fue aquella masacre”, relató.

Al continuar con esa reflexión, puso el foco en el esfuerzo humano y material que implicó la escultura original y en la falta de una lógica de rentabilidad detrás de ese tipo de trabajos. “Pensé en todas esas personas que participaron, que fueron un montón. Y en lo que cuesta el hierro, lo que cuesta trasladar una obra así, lo que cuesta colocarla. Todo eso cuesta mucho y no es que hay una especie de ganancia. Es una cuestión personal, de querer hacer estas obras. La verdad que me generó una especie de trauma que me costó digerir un montón”, expresó.

Respecto del cronograma para inaugurar la reconstrucción, aclaró que todavía no existe una fecha definida porque el proceso colectivo avanzó con otros tiempos. “La verdad es que no tenemos fecha. Cuando arranqué con el proyecto, arranqué muy entusiasmado pensando que lo íbamos a tener inaugurado ahora, pero no llegamos porque estos procedimientos colectivos tienen su tiempo”, señaló.