2 de abril

La guerra desde Río Gallegos: Jefes de Manzana y simulacros

La gesta de  Malvinas  se vivió muy de cerca en la capital santacruceña, siendo escenario clave en toda la batalla aérea del conflicto bélico.

  • 02/04/2024 • 09:50

El aeropuerto de la ciudad sirvió como punto de partida y regreso de la Fuerza Aérea, uno de los puntos más fuertes que tuvo Argentina durante la lucha armada. 

Pero por fuera de la situación de aquellos que servían en alguna fuerza, los civiles también tuvieron un rol clave. Es que Río Gallegos formaba parte del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS), junto a Comodoro Rivadavia y Tierra del Fuego.  

Quienes durante el otoño del '82 estuvieron en edad escolarizada recordarán, por ejemplo, los simulacros de ataques aéreos que se realizaban en jardines de infantes y escuelas.  

 

"Nos decían que teníamos que escondernos debajo de la mesa, taparnos los oídos y masticar chicle", recordó una vecina sobre la época, quien atravesó su etapa escolar en la guerra. Una experiencia casi traumática, que recuerda los dolores de la guerra que se sentía tan cercana y que presentaba la sensación de un ataque inminente. Algún bombardeo en zona civil no fue un escenario que haya ocurrido, aunque en Río Gallegos se preparaban para ello.

Asimismo, de manera conjunta entre el Municipio y Defensa Civil, habían puesto en marcha un plan de organización entre los vecinos, con los famosos Jefes de Manzana. Era un rol fundamental durante aquella guerra.

Recibían una breve capacitación y tenían que saber cómo actuar en caso de una emergencia o alarma roja. Sumado a las tareas de enseñarles a los chicos en los colegios qué hacer si caía una bomba, los Jefes de Manzana también se ocupaban de las familias.

Y esto se notaba con el llegar de la noche: se recorría casa por casa, pidiendo a la gente en sus hogares que tapen las ventanas con frazadas o toallas, a fin de no brindar señales de luz al enemigo.

Fue uno de los momentos más críticos. Asimismo, pedían no transitar de noche o hacerlo con luces bajas y con cintas pegadas en forma de cruz en los faros delanteros.