Río Gallegos

La Escuela de Kayak I Yenu Jono hará una nueva travesía en homenaje a los veteranos y caídos en Malvinas

José Jaramillo adelantó que la actividad se realizará con integrantes de la asociación en un recorrido previsto entre La Toma y Hueraque. La propuesta volverá a unir deporte, memoria y comunidad, con una travesía pensada para que participen niños, jóvenes y adultos con experiencia previa en el agua. Basado en el material enviado.

  • 30/03/2026 • 19:12

La Escuela de Kayak I Yenu Jono realizará una nueva travesía en homenaje a los héroes y caídos en Malvinas, en una actividad organizada para este 2 de abril y pensada para reunir a integrantes de la asociación en un recorrido desde La Toma hasta Hueraque, con el objetivo de mantener viva la memoria a través de la navegación y de fortalecer una propuesta comunitaria vinculada al río, la formación y el encuentro.

En diálogo con el programa La Sobremesa, José Jaramillo, director de la escuela, explicó que la actividad se repite cada año y remarcó el valor simbólico que tiene para la asociación. En ese marco, sostuvo que “nosotros vamos a estar, como todos los años, haciendo un homenaje a los héroes y caídos de Malvinas. Este 2 de abril siempre lo hacemos navegando”.

Jaramillo precisó además que el recorrido previsto será accesible, aunque pensado para quienes ya hayan tenido algún contacto previo con este tipo de salidas. En ese sentido, indicó que “vamos a estar haciendo una travesía desde La Toma a Hueraque. Es una travesía corta, pero siempre decimos que para algunos son de las primeras que van haciendo, entonces está bueno hacerlas”.

El referente de la escuela señaló que la propuesta también forma parte del proceso de aprendizaje de quienes se inician en la disciplina. Al describir el objetivo formativo de la jornada, afirmó que “lo que hacemos nosotros es preparar a los chicos que se inician” y añadió que varios de los participantes tendrán allí una de sus primeras experiencias de travesía. Según expuso, se trata de una salida segura, en el río, con una dificultad moderada que permite seguir ganando confianza en la navegación.

Asimismo, Jaramillo detalló que la duración estimada será de entre una hora y media y dos horas, en una actividad pensada para distintas edades dentro de la asociación. Sobre ese punto, manifestó que “la idea es que lo puedan hacer los niños, los jóvenes y los adultos que son nuevos también”, aunque aclaró que no todos estarán en condiciones de ingresar al agua, ya que la escuela prioriza que cada participante conozca de antemano las condiciones del trayecto y el grado de exigencia que puede encontrar.

En ese marco, advirtió que, si bien el río es tranquilo, existen sectores que exigen atención técnica y una correcta posición dentro del kayak. Por eso, remarcó que la travesía estará reservada para quienes ya cuenten con alguna experiencia previa en la ría. Al respecto, explicó que “el río es tranquilo, pero hay algunas partes donde hay un movimiento, como si fuera un rápido. Tienen que saber cómo posicionarse en el kayak”, y agregó que el objetivo principal es que la experiencia sea disfrutable y no se convierta en una situación compleja para quienes participen.

Otro de los aspectos que la organización observa de cerca es el clima. Jaramillo indicó que el viento previsto para el 2 de abril obligó a analizar variantes y hasta considerar mejores condiciones para el domingo, ya que la prioridad es resguardar a quienes se sumen a la propuesta. En esa línea, expresó que “eso es lo que nosotros priorizamos: que no la pasemos mal”, al tiempo que explicó que el horario habitual de estas salidas se extiende desde media mañana hasta el momento de llegada al puente.

Más allá de la travesía por Malvinas, el director de la escuela también repasó el crecimiento que viene teniendo la asociación, tanto en cantidad de chicos y familias como en el desarrollo de su sede. Según relató, ese proceso se sostiene a partir de un fuerte trabajo colectivo, donde cada integrante aporta desde el lugar que puede. Así fue como comenzó una ampliación de la cocina y distintos trabajos de infraestructura que avanzaron con la colaboración de personas vinculadas a la escuela y del entorno comunitario.

Al contar cómo se fue construyendo ese espacio, Jaramillo destacó el aporte de vecinos, kayakistas y colaboradores que pusieron en juego sus conocimientos de albañilería, carpintería y electricidad. También valoró el compromiso de los más chicos con el lugar que habitan y construyen. En ese sentido, señaló que “este espacio los chicos lo van ocupando” y remarcó que, una vez techado, rápidamente se convirtió en un ámbito de reunión, juego y pertenencia para quienes forman parte de la escuela.

En ese recorrido comunitario, el director también hizo una mención especial a Baltazar, a quien definió como una pieza importante dentro del grupo por su compromiso cotidiano y su disposición para enseñar y colaborar. Jaramillo aseguró que se trata de una persona muy valiosa para la asociación, con múltiples capacidades y oficios, y aprovechó para volver a plantear la necesidad de ampliar las oportunidades laborales para personas con síndrome de Down, tanto en el ámbito privado como en el Estado.

Al referirse a esa situación, sostuvo que “con la capacidad que tiene Baltasar, y tantos chicos más, está bueno pelear para que pueda estar mejor también”, y remarcó que muchas veces no existe ni siquiera un registro claro sobre cuántas personas con síndrome de Down trabajan en la provincia. Desde esa mirada, vinculó el crecimiento de la escuela no solo con el deporte y la formación, sino también con una idea de comunidad donde cada historia, cada ladrillo y cada aporte van construyendo un espacio compartido en el que la travesía por Malvinas vuelve a tener, una vez más, un lugar central.