Día de la Inmaculada Concepción

La Cuenca también caminó en su Fe

Una peregrinación de más de 35 kilómetros renovó la devoción de cientos de fieles en 28 de Noviembre y Río Turbio.  

  • 08/12/2025 • 15:15

La Cuenca Carbonífera vivió una nueva edición de su tradicional peregrinación en honor a la Inmaculada Concepción, una caminata de más de 35 kilómetros que se realizó este lunes 8 de diciembre y que reunió a fieles de 28 de Noviembre, Río Turbio y zonas aledañas. La actividad, organizada alrededor de una de las festividades más significativas del calendario católico, se desarrolló con amplio acompañamiento comunitario y un operativo de salud y seguridad que garantizó el cuidado de los participantes en todo el trayecto.

Cada año, la fecha convoca a familias y grupos de creyentes que asumen el recorrido como un acto de devoción, sacrificio y agradecimiento. La peregrinación retoma el sentido espiritual del Día de la Inmaculada Concepción, una celebración que en Argentina forma parte de las tradiciones religiosas más arraigadas y que fue declarada feriado nacional, reafirmando su peso social y cultural.

El fundamento de esta festividad se encuentra en la doctrina de la Iglesia Católica, que sostiene que la Virgen María fue concebida sin pecado original en el seno de Santa Ana. Este dogma, proclamado en 1854, resalta la misión única de María como madre de Jesucristo y reconoce a San Joaquín y Santa Ana como sus padres y abuelos maternos del Mesías.

En la Cuenca Carbonífera, esta creencia se expresa de manera singular a través de la peregrinación, en la que los fieles caminan largos kilómetros en silencio, oración y reflexión. La marcha simboliza no solo un desafío físico, sino también una entrega espiritual donde se elevan intenciones personales, familiares y colectivas, reforzando un sentimiento de comunidad.

A lo largo del recorrido, un aspecto central fue la participación del personal de salud, seguridad y tránsito, que trabajó de manera coordinada desde 28 de Noviembre y Río Turbio. Su presencia permitió acompañar, asistir y resguardar a los peregrinos, garantizando que la jornada se desarrollara con orden y contención en todos sus tramos.