Santa Cruz

Gigantes en Puerto Deseado, la teoría de un explorador holandés

Se trata de Jacob Le Maine, quien navegó por Sudamérica en el 1600. Trazó un mapa en el área de la localidad santacruceña, donde señaló que se encontraron huesos de un ser “que medían entre diez y once pies de largo”, es decir más de tres metros.  

Representación de la literatura fantástica.
Representación de la literatura fantástica.
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Sin dudas los gigantes son una de las criaturas más utilizadas como recurso en las historias de fantasía. A lo largo de la historia de la humanidad se han escrito cientos de cuentos y leyendas alrededor de ellos, en algunos casos como enemigos y otros como aliados. Desde la Biblia que contaba con la figura de Goliath hasta el semi-gigante Hagrid de la saga de Harry Potter, han sido innumerables la cantidad de enormes personas que han aparecido en la literatura. Pero ¿Y si en territorio de Santa Cruz habitó alguno de ellos? Se trata de una teoría dejada en un diario de navegación de un explorador holandés que navegó por Sudamérica en el año 1615, trazando un mapa de Puerto Deseado.

Allí dejó anotado un apunte por lo menos, inquietante: un punto H donde “encontraron el sitio del entierro de un gigante, cuyos huesos medían entre diez y once pies de largo”. Se trata de una altura cercana a los tres metros.

Poco más ha quedado en el registro cartográfico de la época, como un dibujo mapeado acerca del desembarco en la zona, donde muestran el encuentro con Lobos Marinos, Guanacos o avestruces. De esta manera, Santa Cruz tiene una página en la historia de estos seres hasta ahora mitológicos, pero no deja de ser estremecedor que un territorio de la provincia cuente con una historia de esta índole. 

 

Quizá la más conocida de todas las historias documentadas sobre gigantes es la de los Patagones, estos seres que quedaron registrados en la bitácora del marino portugués Fernando de Magallanes (1510-20) durante la búsqueda de un paso entre el Atlántico y el Pacífico, estrecho que encontró y hoy lleva su nombre.

"Vimos cerca de la playa (en la Tierra del Fuego) un hombre que era tan grande, que nuestra cabeza llegaba apenas a su cintura", escribió entonces Antonio Pigafetta, marino fiel a Magallanes. Los llamaron "Patagones", por el tamaño desmedido de sus pies y de allí deriva la palabra Patagonia, claro.  Sin embargo, otras aseguran que Magallanes recogió el nombre de una novela popular en ese entonces, Primaleon (1512), que presentó una raza de gente salvaje llamada Patagonians.

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