“No lo tomamos como un triunfo” El padre Juan Carlos Molina habló tras el fallo judicial a favor de la Fundación Valdocco El titular de la Fundación Valdocco se refirió al reciente fallo que obliga al Estado provincial a restablecer las tecnicaturas suspendidas en El Calafate, y criticó la falta de diálogo por parte de las autoridades. En diálogo con el programa La Bisagra que se emite por Tiempo FM 97.5, compartió sus impresiones sobre el impacto social y humano del conflicto. 27/05/2025 • 20:52 El padre Juan Carlos Molina habló tras el fallo judicial a favor de la Fundación Valdocco Detener audio Escuchar El juez Marcelo Bersanelli del Juzgado en lo Civil N.º 1 de Río Gallegos resolvió favorablemente una acción de amparo presentada por la Fundación Valdocco contra el Consejo Provincial de Educación y el Estado Provincial. El fallo ordenó la continuidad de las tecnicaturas suspendidas en El Calafate, restituyó los sueldos de los docentes y exigió la regularización de los convenios alimentarios para los estudiantes. El padre Juan Carlos Molina, referente de la Fundación, habló sobre el fallo, la lucha detrás de la causa y las consecuencias del conflicto. Tiempo FM 97.5 · Juan Carlos Molina, Sacerdote, en La Bisagra por Tiempo FM 27/05 Al ser consultado por el programa La Bisagra, que se emite por Tiempo FM 97.5, el sacerdote expresó el sentimiento que lo atraviesa frente a la situación: “Hay cosas encontradas, sentimientos encontrados, porque la verdad que es un miércoles vivir todo esto y que tengamos que terminar así en la justicia. Si bien el fallo es favorable a la fundación, sobre todo a los pibes y a las pibas, la verdad que nadie gana en esto. No lo tomamos como un triunfo, no es ‘uy, ganamos, qué suerte’”, sostuvo. Respecto del impacto humano, enfatizó: “Tiene un costo muy alto, una cosa así que todavía no le encontramos el sentido, pero tiene un costo muy alto de gente, de alegría, de miedos, de incertidumbre, de no saber qué va a pasar, de sueldos, de obras sociales. Es alto el costo. No es un triunfo. Tener que ir a la justicia por esto tampoco es un triunfo”. Valoró, sin embargo, un punto esencial que rescató del fallo: “De todas las cosas que se lograron con este amparo, para mí la más importante es que los pibes van a poder vivir sus sueños y lo que eligieron. No es un capricho atender las tecnicaturas. Estamos mirando un poco más allá. Los pibes están todo el día en la casa, entran a las siete de la mañana, se van a las diez de la noche. Comen, juegan, estudian, sueñan. Eso es un punto importante que no hay que aflojar, y es lo que vale de esta lucha”. Sobre las disposiciones judiciales, detalló: “El amparo ordena varias cosas. Primero, restituir los sueldos y todo lo que se dio de baja, que todo marche adelante, que todo vuelva a estar como estaba con normalidad. Ordena también no tocar los convenios de alimentos y que los alimentos estén en tiempo y forma. Ordena que no toquen a la fundación en lo que sea sus papeles, porque no nos dejaban avanzar con presentación de balances y todo lo que hace que funcione. Ordena que se vuelva atrás, que se vuelva a la vieja resolución del Consejo Provincial de Educación, donde se aprobaban las tecnicaturas, no solamente la de arte, música y deporte, sino también las otras que estaban aprobadas y que las bajaron de un plumazo, de un día para el otro”. Molina también hizo referencia a las críticas que surgieron en torno a la fundación: “Sí, hubo muchos dichos en su momento. Se decía que se cobraba en Chaco, que nadie iba a trabajar. Y estás mencionando que hay docentes que le pusieron el lomo a la situación sin haber cobrado un peso. Hay muchas familias detrás que dejaron sus recursos para que la causa Valdocco funcione. Estamos en ese camino. Tratamos de cuidar mucho. De hecho, las tecnicaturas continuaron igual, los docentes siguieron trabajando, pagando sueldos”. Destacó la unidad social generada frente a la adversidad: “Siempre el otro fortalece. Nunca estuvimos solos. Estamos esperando que salga también el amparo favorable que han puesto los padres. Se han unido las dos causas. Los padres hicieron su movida, hicieron su amparo. El juez pidió los testimonios de varios alumnos, se habló con ellos directamente. Hay que destacar el trabajo de los abogados Matías Solano y el juez que le dedicó tiempo, que no la tomó al pasar. Escuchó a los pibes, estuvo en algún momento, visitó la casa de sorpresa para darse cuenta qué era lo que había, qué era lo que pasaba. Cayó de sorpresa para que no preparemos nada. Estuvieron los defensores oficiales, estuvieron los defensores de Calafate viendo, oyendo. Hubo una gran movida todo este tiempo”. Criticó con firmeza la falta de interlocución institucional: “No, no hubo nada de diálogo con las autoridades provinciales. Absolutamente nada. Debo reconocer que vino la gente del alimentario a auditarnos del Ministerio de Desarrollo. Ese fue el único. En Cañadón Seco fueron los de SENAF a ver si había menores de edad internados. Esa especie de botería, como si fuéramos el demonio que tiene menores de edad internados. Por otro lado, es el mismo Estado que nos sigue pidiendo: ‘Tenemos este pibe, no sabemos qué hacer, ¿lo pueden internar?’. Es una cosa muy llamativa. Nos da mucha pena porque entendemos la situación de los pibes”. Mira TambienAtaque de pitbulls: Advierten sobre la falta de herramientas municipales Refiriéndose a los niños y adolescentes afectados, agregó: “Un pibe que está con problemas de adicciones, o de conducta, o de abandono, como pasó con los chiquitos de San Julián o Piedrabuena con su desnutrición. Nuestra casa está preparada para eso, hay gente preparada para eso. Tener que decir que no porque alguien decidió que era más importante hacer quilombo, usar mal la lapicera o lo que sea, es muy complejo”. También habló de la revictimización sufrida por los chicos: “Es terrible la revictimización de los chicos. Hay varios chicos que son pequeños, pero hay muchos más grandes que entienden absolutamente todo lo que está pasando. Quizás no entienden la animosidad política del caso, pero entienden la situación compleja. Ya se les dio la novedad. Ellos ya estaban más o menos enterados, cuando varios compañeros tuvieron que testificar en la causa que llevaban adelante los padres. Hubo una gran movida de hermandad, de solidaridad”. Reconoció que los estudiantes eran plenamente conscientes del peligro de perder las carreras: “Todos los chicos que estaban en las tecnicaturas que habían bajado de un plumazo tenían conciencia de que eso podía salir mal y que tenían que cambiarse. Era como quien cambia una silla de lugar o un mueble de escuela. No queríamos eso, y lo expresaron en una carta en su momento”. Y relató el momento de alivio: “Cuando se les dio la noticia de que iban a continuar, y que podemos continuar, entendieron que esto no va a ser fácil. Lleva un camino más largo. Está iniciando. Van a pelear, van a seguir buscándole la vuelta. Espero que no. Ojalá podamos sentarnos, dialogar y decir: ‘¿Qué hicimos mal?’ y lo acomodamos. Ojalá. Todos perdemos. Pierden también los funcionarios de segunda línea que también sufren un montón. Hay mucha gente involucrada que no tiene ganas de estar involucrada en esto”. Finalmente, expresó su esperanza, aunque sin dejar de cuestionar: “Todavía es una decisión inexplicable, pero tendrá sus fundamentos y esperamos algún día conocerlos por parte de las autoridades educativas de la provincia. Por lo pronto, no se han manifestado en ningún sentido”. Y cerró con un mensaje de fe y comunidad: “No pierdo la fe de que ya está el amparo, el juez, el camino, y que podamos caminar a partir de ahí. Veremos. El apoyo de los medios que no han tenido miedo en hablar, en decir las cosas, el apoyo de la gente. Esos mensajes que llegan no saben qué bien hacen. En esto, en algún momento, querés mandar todo a la mierda y decir: ‘Ya está, cerremos esto, vámonos, ¿para qué este sufrimiento?’. Y esos pequeños gestos tan chiquititos, que parecieran insignificantes, son inmensos. Se los digo de verdad”. “Salgo a hablar ahora con ustedes y con dos o tres medios más porque estuvieron desde el primer momento. Estuvieron ahí, entendieron, apoyaron, prestaron la oreja, prestaron el micrófono, prestaron el lugar, el tiempo. Eso es comunidad”. “Si el problema soy yo, el cura, díganmelo y me voy. Pero no se metan con los pibes, con la gente que tiene ganas de vivir bien. Tenemos tantos quilombos hoy. Hay tantos líos por todos lados. ¿Para qué seguir creando quilombo cuando puede haber soluciones?” Temas Fallo fundación Molina Valdocco Lás más leídas en Info General 1 Cómo estará el clima hoy lunes 22 de junio en Río Gallegos Santa Cruz 2 Confirman un nuevo caso de hantavirus en Bariloche Santa Cruz 3 Censos simultáneos y minicensos en los estuarios santacruceños Santa Cruz 4 Uriel Salomón: “Las complicaciones en el área política surgen del propio gobierno” Santa Cruz 5 Daniela D’Amico: “Vamos a dar lo mejor para los afiliados y cada uno de los vecinos” Santa Cruz