Sentido de pertenencia

Centro de Santiagueños celebra 60 años como embajada en Río Gallegos

Seis décadas de chacareras, empanadas y nostalgia convertida en comunidad. El Centro de Residentes Santiagueños “Francisco de Aguirre” cumple hoy 60 años en Río Gallegos, desde su fundación el 10 de abril de 1966, consolidado como uno de los espacios de residentes más antiguos de la capital santacruceña. 

  • 10/04/2026 • 11:29

La llegada de los primeros santiagueños a Santa Cruz comenzó allá por la década de los 50, en principio como docentes, aunque con el tiempo fueron varios los reclutamientos de personas que se dedicaron a la fuerzas de seguridad, con el tiempo al comercio y también en la administración pública provincial, comenzado su radicación en distintas ciudades de la provincia, pero nunca como en Río Gallegos. 

El Centro de Residentes Santiagueños “Francisco de Aguirre”  fue creado por un grupo de santiagueños en 1966 para trabajar y “llevar siempre un poquito de Santiago para contagiar”. El objetivo fue claro desde el inicio: vivir las tradiciones con comida, música, canto y baile, y volcar esa identidad a las familias de esta ciudad. 

Hoy, con domicilio en Av. Juan Domingo Perón 54, la sede es punto de encuentro para los cerca de 800 santiagueños que viven en la ciudad, según el padrón extraoficial que maneja la comisión, pero también para cientos de familias que han sabido valorar la rica historia patrimonial que trajeron a nuestra comunidad. Los centros de residentes son más que nostalgia: son infraestructura afectiva y cultural. En una provincia forjada por migraciones internas, estos lugares cumplen un rol clave.

Río Gallegos, tierra de aluvión, entendió rápido que la identidad se construye sumando. Ese ida y vuelta generó lo que Luis Delgado, presidente del Centro, define como un “lazo muy estrecho entre nuestra comunidad y el sentir santiagueño”. Hoy, decir “empanada” en Río Gallegos también es pensar en Santiago. A seis décadas de aquel primer encuentro, el “Francisco de Aguirre” mantiene su misión: ser casa para el que llega y embajada para el que está. En tiempos donde el auge migratorio hacia el sur se detuvo, el centro apuesta a las nuevas generaciones, a que los hijos y nietos de santiagueños sostengan la posta.

En esta ocasión Delgado comentó que “Río Gallegos y la provincia siempre está abriendo sus brazos para recibir a santiagueños que de tanto en tanto vienen”, y continuó: “El haber sido recibidos para poder desarrollar las distintas actividades y propuestas que traían y servir a esta a esta provincia, ha sido siempre muy agradecido por los coterráneos. Estamos orgullosos de esta provincia, conociéndola por toda su belleza natural”.

“Nosotros venimos portadores de una cultura que habla de un folclore de tantos años, prendido en la sangre y que bueno, lo primero que hace es manifestar estando lejos del pago. La gastronomía que uno las lleva ha prendido también con las empanadas, locro y todo lo que tenga que ver con esas cosas del pago”, remarcó. 

A modo de mensaje dijo: “Para la paisanada que en estos 60 años han tenido en su momento la gran decisión de nuclear para formar centro de residentes santiagueños, que con el correr del tiempo se siguieron incorporando personas que le pusieron el trabajo, ese trabajo responsable, con tanta pasión, con tanto amor y a lo que llegamos hoy en día tener nuestra sede social propia, los brazos para recibirnos y también esa posibilidad de manifestarnos con nuestras chacareras, gatos, escondidos todo nuestro quehacer folclórico, siempre estarán, y a Santa Cruz el agradecimiento por justamente recibirnos y permitirnos desarrollar toda nuestra esencia que traemos de Santiago del Estero”. 

El próximo 9 de mayo será la actividad del aniversario.