Efemérides

Día del trabajador vitivinícola

El día se instauró a partir del primero de febrero de 1991. Aquel día, en el departamento de San Rafael se firmó el acta acuerdo para establecer formalmente la efeméride. De la misma manera, se estableció como feriado el primer día de febrero para todos los trabajadores del sector.

Día del trabajador vitivinícola
Día del trabajador vitivinícola
COMPARTÍ ESTA NOTA

Esta fecha se instaló por primera vez en 1991 cuando en el departamento de San Rafael, Mendoza, se firmó el acta acuerdo para establecer formalmente la celebración y darle un día feriado a la gente que da todo su trabajo en realizar los mejores vinos.

El artículo 26 de convenio colectivo indica: «las partes declaran el 1 de febrero de cada año Día del Trabajador Vitivinícola, declarándose feriado para todo el personal comprendido en el presente convenio. La parte empresaria se obliga a abonar el correspondiente salario al mismo, aun cuando coincidiera en feriados nacionales, domingos o vacaciones».

Según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura, en 2020 el consumo de vino creció un 6,5 porciento en relación al 2019, o sea, unos 57 millones de litros más. Esto da un aproximado de 21 litros en total por persona. A su vez, durante el año pasado se vendieron 943 millones de litros, lo que marcó el volumen más alto de los últimos cinco años.

 

Algunas propiedades saludables del vino

 

*Retarda el envejecimiento: el resveratrol, compuesto que se encuentra en la piel de las uvas tintas, retrasa el envejecimiento, siempre con un consumo moderado.

*Trata infecciones de las encías: existen compuestos presentes en las uvas que, al ser fermentados en vino, tienen la virtud de evitar la aparición de los estreptococos y bacterias vinculadas a la caries.

*Reduce el colesterol: es rico en polifenoles, sustancia química rica en antioxidantes que, según la Clínica Mayo, nos ayuda a cuidar nuestros vasos sanguíneos, evita la formación de coágulos y la reducción del colesterol malo.

*Ayuda al corazón: posee vitamina E que permite limpiar nuestra sangre y los vasos sanguíneos.

*Previene infecciones urinarias: gracias a sus propiedades antioxidantes y astringentes, logra evitar que las bacterias se adhieran a nuestra vejiga o riñones y optimiza el filtrado y depuración de estos órganos.

 

Los orígenes del vino

Aunque existen indicios de que el cultivo de la vid (al principio salvaje, denominada vitis vinifera sylvestris) y la elaboración de bebidas a partir de las uvas (en forma de zumos con añadido de azúcares) ya se realizaban en torno a los años 6.000 y 5.000 a.C., no es hasta la Edad de Bronce (3.000 a.C.) cuando se estima que se produjo el verdadero nacimiento del vino (antes, quizá, se había logrado de forma accidental).

Los arqueólogos han encontrado indicios que fijan el origen de la primera cosecha de vino en Súmer, en las fértiles tierras regadas por el Tigris y el Eúfrates en el Próximo Oriente, en la antigua Mesopotamia.

Desde Súmer llegó a Egipto, donde rivalizaría con la cerveza que se elaboraba en el Antiguo Egipto (3.000 a.C.). Las orillas del Nilo fueron tierras de cultivo de la vid y en torno a estas plantas (cada vez más domesticadas), se desarrolló toda una actividad laboral e industrial.

Los egipcios fermentaban el mosto en grandes vasijas de barro, y producían vino tinto. El vino se convirtió en símbolo del estatus social y era empleado en ritos religiosos y festividades paganas. Los faraones eran enterrados con vasijas de barro que contenían vino y en las pirámides se han hallado grabados que simbolizan el cultivo de la vid, la recolección, elaboración y disfrute del vino en fiestas y actos religiosos.

Es curioso observar que ya en esta época el vino se guardaba en las ánforas durante varios años, teniendo más valor el vino viejo que el nuevo. Los alfareros grababan en las ánforas destinadas a la guarda del vino quién había cultivado las uvas, la fecha de elaboración y la calidad del mosto (podría decirse que se trataba de la antesala de la moderna etiqueta).

 

La adaptabilidad de la vid favoreció su expansión por Europa Occidental a través de las rutas comerciales, llegando hasta China. Se cree que la vid llegó a la Península Ibérica antes que los fenicios, en torno al 3.000 a.C.

n el 700 a.C., el vino llega en su proceso expansivo a la Grecia clásica. Los griegos tomaban el vino aguado, se empleaba en ritos religiosos, funerarios y fiestas populares, además, asignaron al vino una divinidad: Dyonisos, que aparece siempre representado con una copa en la mano.

Los griegos crearon recipientes de diferentes tamaños para el almacenamiento y servicio del vino: ánforas de gran tamaño, que se sellaban con resina de pino; cráteras de tamaño medio; y pequeños aoinojé y ritones. En esta época, se elaboraban vinos con particularidades propias en diferentes regiones de Grecia, como en Rodas, Icaria, Quíos, lesbos, Eritrea, Naxos, Taasos, Corinto o Mende.

Incluso, existe documentación que indica que se llegaban a importar vinos procedentes de países exóticos, como Líbano o Palestina, generalmente destinados a las mesas de las clases nobles.

COMENTÁ