Especial para TiempoSur

De un Hogar de Menores en Argentina, a ser historiadora y trabajadora voluntaria en Reino Unido

Andrea Sandi dejó el Hogar a los 21 años, viajó a Francia para trabajar como niñera y no volvió nunca más a la Argentina. Estudió en La Sorbona y conjuga su conocimiento de la historia como Guía de Turismo. Cuál es el trabajo voluntario que realiza en dos organizaciones.

Andrea Sandi: de un Hogar de Menores en Argentina, a ser historiadora y trabajadora voluntaria en Reino Unido
Andrea Sandi: de un Hogar de Menores en Argentina, a ser historiadora y trabajadora voluntaria en Reino Unido
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El dicho “las vueltas de la vida” podría aplicar para Andrea Sandi. Por la pandemia, reside en Londres, Inglaterra, aunque divide su vida con Francia, siendo Guía de Turismo -cuyo trabajo comparte por las redes sociales- y ayudando como voluntaria en dos ONG.

No es para menos, la historiadora de 35 años se recibió en la Sorbona, prestigiosa universidad en la que ingresó en 2011, dos años después de haber llegado a Francia para trabajar como niñera.

Pero no fue fácil. Hasta los 21 años, se fue justo el día de su cumpleaños, vivió en Hogares de Menores en Buenos Aires. Estudió y se recibió primero –también ostenta un título de Tecnicatura en Comunicación Social- en la carrera de Licenciatura en Turismo en la Universidad de San Martín y mientras cursaba sus estudios trabajó en el Ministerio de Turismo.

“Veía a mucha gente viajar, y bueno, pues quería lo mismo”, señala.

En 2009 decidió viajar a Francia por un año. Nunca más regresó.

“Finalizado ese año la manera en la que podía quedarme en Francia era con una visa de estudiante. Así que me dijeron que tenía que apuntarme a la Universidad si quería quedarme y dado ello, decidí aspirar en grande y que si iba a ir a la Universidad, quería que fuera a La Sorbona, si no me aceptaban allí sería a otra pero debía intentarlo”, cuenta.

Y lo logró, ya que por entonces La Sorbona aceptaba solo 80 estudiantes extranjeros de un total de 800 postulantes. “Me llevó un año entero de papeleos y varios exámenes, pruebas, etc.”, relata.

Andrea dijo que “no es buena” para matemáticas, pero sí lo es para el arte, letras y la cultura. Eligió estudiar historia.

“En historia estudiamos historia universal, más volcada a lo europeo por ser estudios en Europa, pero vemos otras regiones también. La historia me apasiona porque ayuda a comprender muchas cosas del presente, a comprendernos a nosotros mismos. Y debería ayudar a mejorar como especie, como sociedad y como seres pensantes”, explica.

Su profesión va de la mano con Guía de Turismo en Londres, adonde llegó en 2015 para mejorar su idioma. “Me gusta mirar un monumento y saber qué es lo que tiene ese monumento para contarme. Creo que los monumentos, las obras de arte, las artes en general, la literatura, todo eso existe no sólo para entretenernos, sino también para decirnos cosas, para pasarnos un mensaje”, detalla.

“Por ejemplo -menciona- ayer visité la estatua de Florence Nightingale en Londres de la cual hice un video. Ella no puede venir a hablarnos, ya murió, pues vivió en el Siglo XIX. Pero su estatua está allí y sabiendo su historia me recuerda qué fue lo que la hizo grande, humana, solidaria y destacada y saber su historia me inspira a mejorar. Y eso me gusta transmitir también”.

En la universidad debió elegir épocas y temas. Andrea se volcó a uno por cada tiempo histórico.

Antigüedad: Alejandro Magno

Edad Media: El lugar de la mujer en la Edad Media en Europa

Época Moderna: La Revolución Francesa y la Monarquía en Europa

Época contemporánea: El uso de símbolos.

“Por ejemplo, un cuadro es un símbolo, el muro de Berlín es un símbolo, y así”, aclara en este último punto.

 

Todo lo comparte con videos en Instagram, pero también un grupo de Facebook llamado Amor por Viajar.

“Hago videos en Instagram porque soy Guía de Turismo y me apasiona serlo. Es un oficio que combina exactamente todo lo que define mi persona y por la pandemia no puedo. Extraño mucho a mi gente. Sus rostros cuando se sorprenden. Su aire vacacional. Su curiosidad. Extraño mucho hacer los tours”, sentencia.

Justamente la pandemia complicó los viajes en todo el mundo, pero sobre todo en Europa.

“Más allá de lo laboral, la pandemia complicó muchas cosas. Los niños, creo, son héroes, ellos han tenido que comprender mucho más que un adulto y adaptarse, teniendo menos respuestas que nosotros. Nosotros, adultos, podemos tomar decisiones propias, si vamos o no vamos, si usamos barbijo o no. Ellos no tienen opción y deben hacer lo que el adulto dice. Aquí llevan un año privados de vivir una niñez normal. Para mí los niños son muy importantes y héroes de este período”, opina.

 

TS: De todo lo que sabe de historia. ¿Qué es lo más cercano que asocia a la pandemia en 2020 con un periodo en particular? 

La historia ha tenido muchos momentos muy duros. Mucho más que ahora. Claro que como ahora lo vivimos nosotros lo sentimos más. Aquí en Inglaterra, por ejemplo, hubo un periodo de mucha necesidad, hambre con motivo de la Segunda Guerra, como en el resto de Europa, solo por citar a lo moderno y la sociedad salió de ello más fuerte, más resiliente, con más orgullo propio, se aprendió de los errores y hoy es una potencia mundial. Los niños iban al colegio con máscaras de gas mucho más grandes que el barbijo. La gente perdió sus casas durante el Blitz (término con el que se conoce a los bombardeos sostenidos en el Reino Unido por parte de la Alemania nazi que se llevaron entre 1940 y 1941 durante la Segunda Guerra Mundial). Y si vamos más atrás, en el Siglo XVII hubo un incendio que destruyó Londres, que es famoso, justo en el año 1666. La realidad es que fueron situaciones que dejaron mucha pérdida, pero de las que actuando con inteligencia, como sociedad, se puede salir más fuerte y más fortalecido. La famosa frase “Keep calm and carry on” (mantén la calma y sigue adelante) nació durante el periodo de la Segunda Guerra Mundial. La gente tenía miedo, habían perdido parientes, hogares, todo, pero esa frase estaba en posters por absolutamente todos lados y así lo hicieron, seguir adelante. Otra frase de época es “Ser indulgente con uno mismo, es ayudar al enemigo” que en ese momento eran los nazis, hoy es el COVID. Significa que ser demasiado comprensivo con uno mismo, aplicado a la Segunda Guerra era darse gustos, no regularse las porciones de alimentos, etc. Aplicado al COVID es decir: No uso la máscara porque me molesta, visito a mi pariente porque lo extraño, eso, ayuda al enemigo.

 

VOLUNTARIA

No es casual que Andrea exponga a los niños como héroes. En Londres trabaja como voluntaria (traductora) 20 horas al mes aproximadamente en dos organizaciones, PACT y Sue Ryder.

“Una organización ayuda a personas en sus últimos tiempos de vida, para que sean lo más dignos posible, la otra ayuda a familias de habla hispana o locales, que se encuentran en situaciones vulnerables por problemas de vivienda, o violencia doméstica, pobreza, etc.”, describe.

En la Navidad se disfrazó de “Santa Claus” para que los niños más vulnerables pudieran también sacarse una foto. No todos los padres pueden costear esta simple imagen, que vale 35 libras (más de 4 mil pesos).

Andrea quiere ser Guía hasta que se jubile pero también “ayudar a personas en lo que pueda y viajar”.

“Si algún día tuviera los medios, me gustaría ayudar a niños que no tengan familia, traerlos a mi casa, llevarlos a pasear, a tomar helado y enseñarles que se puede siempre salir adelante. Pero claro que cuando reciben afecto, es mas fácil, porque el afecto nos construye, nos muestra otra opción, y nos da el amor propio necesario para seguir adelante”, confiesa.

Instagram: amorporviajar360

Grupo de Facebook: https://www.facebook.com/groups/1328173860586883

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