Sabores gourmeet

Chocolate Dubái y pistacho: la nueva tendencia también llegó a Río Gallegos

La moda que nació en redes sociales y arrasó en marcas como Havanna y Lucciano’s también llegó a la capital santacruceña. Heladerías locales apuestan por el pistacho y el “chocolate Dubái”, en medio de un boom nacional por el fruto seco más codiciado del momento.  

  • 29/07/2025 • 12:04

Del alfajor de Havanna a las heladerías artesanales, el pistacho y el llamado “chocolate Dubái” se transformaron en sabores estrella de la gastronomía argentina. Ahora, ese boom también aterrizó en Río Gallegos, donde emprendimientos locales buscan ofrecer a los vecinos los mismos productos que se volvieron virales en redes y escasos en góndolas del país.

Lucca Slamovits García, nieto de Tito y referente de una reconocida heladería de la ciudad, explicó por qué decidieron incorporar el sabor Dubái a su carta. “Chocolate Dubái: la verdad que se popularizó, es la segunda tanda que tiene. La primera no nos subimos y como la gente lo pedía, le damos el gusto”, comentó.

Según detalló, lograron replicar la combinación distintiva del producto que conquistó a los consumidores en todo el país. “Fusionamos el chocolate amargo con el clásico, encontramos el chocolate base para el relleno del chocolate Dubái, que es riquísimo”, explicó, destacando que es una mezcla con identidad propia y marcada sofisticación.

Para Slamovits García, este tipo de sabores despierta especial interés en el público más joven. “Son sabores especiales, los chicos prueban otros sabores, con otros helados apuntando a la línea gastronómica gourmet. Estamos con el chocolate Dubái, innovando un poco”, señaló. La incorporación se realiza con producción gourmet, elaborada exclusivamente los fines de semana, cuando se concentra la mayor afluencia de público: “Lo hacemos durante los fines de semana que es donde tenemos el pico de gente”, confirmó.

Ambas tendencias, el pistacho como nuevo “oro verde” de la pastelería y el chocolate Dubái como ícono viral de la alta gama, ya forman parte de la escena gastronómica galleguense, sumándose a una ola nacional que mezcla rareza, escasez y sabor premium. El fenómeno, que comenzó por el impacto de las grandes marcas, hoy se traduce en una demanda real en los locales locales, marcando un cambio en las costumbres de consumo en la ciudad.