Relatos de vida

Casandra Molinari, artista de nuestra Patagonia hacia el mundo

Vecina de la ciudad de Río Gallegos, quien desde hace unos años comienza su carrera en plena juventud como música y artista local. Afrontando la pandemia interminable, la falta de lugares, los costos que conlleva crear y dar a su público, hoy en Relatos de Vida Casandra Molinari.

Casandra Molinari.
Casandra Molinari.
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En la recorrida que realiza el móvil del Multimedio Tiempo, se encuentra en esta ocasión con la historia de Casandra Molinari, vecina de nuestra ciudad de Río Gallegos, que en esta ocasión nos recibe amablemente para recordar su vida siendo joven, historia de su familia, la infancia sana de aquellos nuevos 2000 y su afinidad con la música desde pequeña. Hoy en Relatos de Vida, el arte en auge.

 

Historia:

Acá comienza el relato de vida de la joven Casandra que hoy a sus 20 años, ya rompe escenarios en la ciudad capital:

“Recuerdo los rostros de ellos, mis abuelos; ambos abuelos tantos maternos como paternos, vinieron en los setenta hacia el sur en busca de trabajo y bienestar, el auge en esos momentos eran los yacimientos carboníferos, el petróleo, YPF y las estancias”.

“Mis abuelos paternos, Jorge Molinari y Selva, mi abuela, nacidos y criados en Santiago del Estero y de parte materna, mi abuelo, llamado Alberto Rioja y mi abuela llamada Berta, ambos nacidos y criados desde Mar del Plata”.

“Trabajaron durante muchos años allí, en YPF, mi abuela se dedicaba enteramente a la peluquería durante mucho tiempo y al paso de los años logró entrar en la administración pública, ellos desde Santiago, donde era una época complicada en el norte, acá se formaron y formaron una familia, mi padre y sus dos hermanos”.

Continuando con el árbol genealógico

“Mis padres, Daniel Molinari y Belén Rioja, nacidos y criados en Río Gallegos, con la base de valores de aquel entonces, busca salir adelante cueste lo que cueste y trabajar por la familia, mi padre por ejemplo tuvo muchos trabajos, en los inicios de los 90, la moda y la época impulsaron mucho a los ciber café, las consolas y los clásicos espacios de distención, él tuvo uno y siempre estuvo metido en el mundo tecnológico, el ciber, un trabajo que requería de mucho esfuerzo”.


“La historia de mi madre es fuerte de igual forma, ella, por lo que me contó, se fue de su casa desde muy joven, con apenas solo dieciocho años, cargó con lo poco que tenía y ya debía buscar trabajo. Empezó en jardines maternales, cuidando de los nenes, siempre se movió en el mismo círculo, luego de años logró entrar en administración pública, prácticamente en el mismo lugar que mi abuela y con ella, de alguna forma la conexión entre mis familiares sin casi saberlo”.

Infancia:

Continuando esta historia, Cass nos cuenta sobre la infancia que muchos de los jóvenes de hoy entenderán:

“Yo nací el primero de septiembre del año 2001, en Puerto Deseado, a solo tres días, volví a Río Gallegos; Si tengo que hablar de mi infancia, yo creo que fui una niña muy privilegiada, muchos años siendo hija única hasta mis ocho años, recuerdo eso, felicidad, libertad y ser muy bien consentida. Cuando era chica, mi padre trabajaba en la mina, recuerdo de estar en casa con mi madre durante quince días, yo por ahí no entendía que pasaba, contando los días hasta el regreso de papá, en esos días los pasaba con él y así, siempre acompañada por la familia, muchas risas y momentos lindos”.

“Privilegiada por poder tener todo siempre, nunca me hicieron faltar absolutamente nada y eso lo voy a agradecer siempre. Mis días en los 2000, eran disfrutar todo lo posible, vivíamos en una casa alpina, el patio era para mí gigantesco, me acuerdo de tener un contacto muy estrecho con temprana edad con la naturaleza, con mis mascotas, perros y gatos, eso creo que también forjó parte de mi persona y la forma de ser, otra de las cosas que me gustaba hacer ya desde pequeña, con amigos, formar una banda de música ficticia, instrumentos y cantos de ilusión, ya estaba la música presente desde siempre”.

Estudios:

“Mis estudios se dieron en primera parte en la Primaria número 78 frente al Polivalente, como a partir de los siete años me mantuve en el mismo sector por así decirlo, me egresé y continué en el Polivalente de Arte, nunca me fui, al terminar el Polivalente continué en el IPSA, Instituto Provincial Superior en Arte, a partir de ello elegí la carrera de Artes y fueron unos largos seis años, no como cualquier secundario que son cinco años, sino seis ya que es una tecnicatura.

Días donde ingresaba a las siete de la mañana, salía a las trece y treinta de la tarde, no tenía tiempo de volver a casa, continuaba a las catorce hasta las siete de la tarde con los talleres. Había días o semanas que prácticamente vivía en la escuela, los días donde tenía gimnasia ya terminaba muy cansada”.

Música:

La duda de saber en qué momento aparece la música en la vida se hace presente, los estilos y los inicios al mundo profesional, ella nos dice esto:

“Siempre estuvo en mi cabeza esa pasión, desde chica no podría descifrarlo simplemente, estaba un cierto talento innato, cantar todo, analizar los instrumentos, me hacía muy feliz. Ya de más grande me di cuenta que también me gustaban las artes visuales, hace no tanto tiempo descubrí como unir ambas ramas, música y arte, lo llevé a mi estilo y mi gusto”.

“Me gusta mezclar varias ramas del arte y comunicar algo con ello, siento que de esta forma tiene mucho más impacto en la persona. Hay gente que simplemente escucha una canción y no le presta atención o no le da un impacto, a esas personas son a las que a punto quizás, yo necesito que le llegue de alguna forma a sus cabezas”.

“La apertura a una carrera, una decisión, un click, fue cuando me invitaron en el secundario a participar de actos, pero el boom fue, en una elección de la reina, para primavera de hace unos años, muchas luces, mucha gente y un gran escenario, ver esa realidad y pensar que me gustaría continuar con algo tan lindo como la música, pero con mi onda”.

“Mis estilos de música son básicamente un rock pop alternativo, es un trabajo desde casa para el resto y creo que eso es lo que resalta dentro de todo en mi estilo musical. Mi primer trabajo más profesional y grabado fue con Navío Sin Olas, a fines del 2019, grabada enteramente con mi celular y un EP al poco tiempo. El inicio de estos proyectos se daban haciendo solo covers de otros artistas, tocando en bares, pero nunca algo propio”.

“Eso fue lo que me impulsó mucho más a hacer mis canciones, la dificultad que existe en esta carrera creo que es lo monetario y el lugar donde se pueda grabar de manera mucho más profesional, el tiempo cuesta, necesitas por lo menos un día entero para quedar bien con una sola canción. Yo agradezco tener una amiga que tiene un espacio y me cedió para poder trabajar, si no lo tenés o falta dinero, debes comprar todas tus cosas y así empezar desde cero”.

“Me gustaría experimentar más aun, uno no sabe, el día de mañana puedo hacer trap como cumbia o pasar por un rock sumamente pesado, guitarras saturadas y guturales, jugar con las cuerdas vocales”.

Pandemia:

La pandemia y los distintos sentimientos que el encierro, la distancia y la cabeza nos dejan hasta el día de hoy:

“Yo lo veo simplemente por los estudios, me gusta estudiar, pero hasta el día de hoy no conozco lo que es en si la universidad, todo es demasiado virtual y me hizo sentir ajena totalmente a la realidad. Viéndolo desde el punto musical, hablo del principio de toda esta locura de pandemia, me acerco demasiado a lo que es la música, no a tocar en lugares, sino a encontrarme con ella, canciones nuevas, componer a estar todos los días dándole a la guitarra”.

“Este 2021, me desenfoco de una manera fuerte con la música, más allá de “Cosecha Tardía” que lo saqué y tuve un flash de creatividad, siento eso, cuarentena y un bajón de pensamientos, desmotivación y enfocarme en otras cosas. Mi tiempo siempre es aprovechado de la mejor forma, me gusta por ejemplo pintar, estudiar, saber siempre cosas nuevas para crear, me gusta hacer video arte otra rama muy interesante y en cotidianidades, andar en bicicleta en días agradables, me da serotonina”.

“Luego de tener este pozo de desmotivación, aspiro a hacer muchas cosas, poder volver a tocar en muchos lugares, no hablo de grandes cosas, poder experimentar lugares cercanos, Caleta Olivia, Puerto Madryn, me puede ayudar e idealizar y visualizar lo que quiero para mi futuro”.

 

Concursos:

Camila Garay, representó bien la Patagonia con uno de los certámenes más importantes de este 2021 en Argentina, sin embargo, tenemos muchos más diamantes en bruto, Casandra nos explica su pensamiento con relación a ello:

“Una vez me postulé para la voz del año 2018, carteles, tres canciones y un jurado muy crudo, desde mi punto de vista es bastante cruel, no existen los filtros y te dicen que no servís para tal cosa, si querés hacerlo tenés que tener coraje y un caparazón, porque bajan mucho la autoestima. En sí, son una herramienta muy buena para los artistas de pueblos por así decirlo, te impulsan a salir a la luz, la competencia en si es compleja, sabes y entendés que van a existir muchos comentarios muy malos, sin tener esos tintes, en mi caso me gusta ganar, pero con cosas sencillas, un ejemplo un metegol, pero a gran escala, no me gusta hacer sentir mal a nadie ni creerme superior en lo que hago”.

El artista de Río Gallegos:

“Yo creo que la juventud de hoy en día está lista para hacer ruido y mostrarse tal cual, hay muchas gamas más que en otras generaciones. Hoy agarras a un artista de Gallegos, le das una guitarra y un micrófono y un par de parlantes, se arma todo un concierto en cinco minutos, hay toda la predisposición para hacer música y de no solo quedarse atrás en un círculo”.
“Siento que nos ayudan mucho más, hablando por el tema de espacios para el artista, se abrieron muchas más posibilidades, si me lo preguntabas hace seis meses atrás, no existía, hoy salís a la calle y hay espacios, bares, teatros amoldados para la gente joven”.

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