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En Caleta Olivia crece la fabricación de armas “tumberas”

Es sólo en esa localidad donde las fuerzas de seguridad se han topado con esta modalidad instaurada en barrios de la periferia. Las políticas de desarme impulsadas por la Nación y la preocupación de la Justicia local por los hechos de violencia entran en una zona gris ante esta realidad que atañe básicamente a la población juvenil que puede transformar caños de gas, de cortina o de bicicleta en maquinas de matar.

  • 04/05/2015 • 00:00
Imagen de un arsenal de tumberas  incautado en el barrio 17 de Octubre
Imagen de un arsenal de tumberas incautado en el barrio 17 de Octubre

La semana pasada, el Gobierno nacional inauguró el Banco de Materiales Controlados (Banmac), que permitirá almacenar armas, municiones o pirotecnia secuestrada o decomisada para su destrucción. La iniciativa complementa otra presentada por el diputado Wado de Pedro para reemplazar el Registro Nacional de Armas (RENAR) por una Agencia Nacional de Elementos Controlados.

Mientras eso sucede y el numero de armas destruidas a partir del denominado “plan canje” asciende a  46 mil armas de fuego menos en las calles, Santa Cruz se enfrenta a una problemática que no difiere de otras provincias del país, en función del auge de las armas de fabricación casera: las tumberas.

Autoridades policiales y de la propia Justicia se topan con esta realidad casi a diario en Caleta Olivia, donde los asaltos a mano armada se dan cada vez menos espaciados. En la zona circula una gran cantidad de armas "tumberas", detectadas en causas de robos calificados.

Sólo en lo que va de este 2015, en Caleta Olivia se registraron cinco homicidios, dato que sorprende aun cuando la ciudad del Gorosito está apenas a 70 kilómetros de Comodoro Rivadavia, que tiene uno de los índices más altos de homicidios a nivel país.

La Justicia, ha mantenido comunicaciones con la AFIP, para buscar una solución conjunta a la problemática de las armas, cuestión que “es difícil cortarla porque se está dando mucho el caso de fabricación casera” dijo días atrás el fiscal Martin Sedan en TiempoFM.

Sedan, que es además quien lleva adelante la investigación por la muerte de Reynaldo Vargas, ultimado a balazos en pleno centro, sostuvo que en la actualidad ven cómo “con un simple caño de cortina se arma un arma” y entonces “tenemos que apuntar al tema de las municiones porque no cualquiera las compra sino que debería ir con su carnet, se le llena una libretita que como legitimo usuario tiene y se le firma” expresó.

El fiscal insistió entonces que, frente a los hechos que atraviesan la agenda policial caletense queda claro que “en la mayoría de los casos se utilizan tumberas y si a eso no lo puedo combatir porque en una ferretería compro un caño de cortina, hay que hacer foco en lo otro” es decir en las municiones.

Sin embargo, esto no es nuevo. Según indicó el jefe de la Regional Norte, Dante Jattar Abboud, desde hace aproximadamente cuatro años la policía viene realizando allanamientos en barrios como el 17 de Octubre y Jardín, en la mayoría de los casos ordenados por el Juzgado del Menor e incluso, hubo varias  reuniones con la jueza con vecinos y autoridades policiales porque sería la población adolescente en la que se detectó la elaboración de las tumberas

La fabricación casera no se limita a los caños de cortina, sino que también se han incautado armas hechas con los caños de bicicletas o con caños de gas para la fabricación del calibre 12/70 y otras tipo revolver a las que se les colocan las estrellas de los cambios de la bicicleta que tienen un resorte que hace de percutor.

Esto no sucede en la zona sur, ni centro, ni siquiera en las otras localidades de la zona norte sino que, según fuentes policiales, pareciera ser un fenómeno “muy caletense” en el que la proliferación de estas armas  se pronuncio en ciertos barrios periféricos.

La fabricación de armas caseras fue localizada por primera vez, en el año 1974 en el Penal de Sierra Chica (Olavarría), de allí su vulgar denominación “armas tumberas”, en relación a cómo denominaban los detenidos a su calabozo.

En la totalidad de las armas de fabricación casera, se deduce que presentan nula seguridad, ya que no contiene las premisas básicas establecidas para su elaboración, más aún, teniendo en cuenta la legislación argentina que prohíbe la fabricación no autorizada.

 

 

Apuntan al desarme total

 

En  diciembre de 2006 fuera convertido en ley por el Senado nacional el plan canje de armas con el que nuestro país logró destruir miles de armas de fuego, lo que le valió a la Argentina un premio de la ONU en 2013.

La ley contempla también una amnistía para quienes entreguen armas ilegales o con sus permisos vencidos, ya que no serán perseguidos judicialmente ni se les preguntará de dónde las sacaron. En ese sentido, datos oficiales de la AFIP indicaban que en 2007, Santa Cruz se encontraba entre las provincias con menos armas por habitante (el  92,1 % de los santacruceños dijo que no poseía una).

Ahora, el Gobierno impulsa reemplazar el Registro Nacional de Armas (RENAR) por una Agencia Nacional de Elementos Controlados con el que se espera que asciendan a 292.366 el número de armas destruidas.

Asimismo, el proyecto para crear una Agencia Nacional de Elementos Controlados busca tener entre sus funciones la prevención de la violencia armada. No solo registrar, controlar, fiscalizar, sino tratar de reducir el circulante de armas y trabajar en cambios culturales.

Si bien los peligros que supone en una casa la tenencia de un arma, ya sea en el marco de un accidente doméstico o en una pelea entre vecinos, o entre los mismos integrantes de la familia, fueron algunos de los ejemplos que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner usó para mostrar la importancia del desarme, también se dejó en claro que el objetivo es la “reducción de portación”, un tema actual para los santacruceños, en el marco de la megacausa llevada a cabo por el juez lasherense Eduardo Quelin.

Esa causa, que tuvo al dirigente Claudio Vidal detenido comenzó con 25 allanamientos simultáneos en los que se incautó más de veinte armas, entre ellas pistolas semi-automáticas, armas largas (fusiles, escopetas), cargadores, municiones de diversos calibres. Con el correr de los días se supo que dos petroleros quedaron procesados por no tener portación debidamente registrada.

Paralelamente, este fin de semana, en el marco de la causa que busca establecer la responsabilidad de la muerte de Reynaldo Vargas, el juez Mario Albarran ordenó allanamientos  en los que se secuestró una gran cantidad de armas de fuego y municiones.

Se secuestró una pistola “Bersa” 9 mm., 450 municiones entre calibre 9 mm., 22, 32, 38 y 7.62, más cartuchos de escopeta en Caleta Olivia, mientras que en Las Heras,  el personal de la División de Delitos Complejos secuestró un revólver calibre 38 y una pistola calibre 45, ambas con municiones.