Info General En todos los barrios hay wiskerías con “alternadoras” El Jefe de Inspectores del área de comercio dijo que estos lugares que controlan no deben contar con una puerta que tenga acceso a una habitación. Advirtió sobre la existencia de domicilios particulares en los que se presume hay prostitución pero en los cuales no pueden acceder sin orden judicial. 09/09/2011 • 00:00 “Dentro de nuestras funciones está controlado lo que esta habilitado”, dijo Ojeda. Detener audio Escuchar A pesar de que las casas de tolerancias fueron clausuradas desde hace más de dos años, (que ahora se encuadraron como cabaré clase “c”) en la ciudad se registran diversos lugares que bajo la denominación de “wiskerías” o “bar” cuentan con la presencia de mujeres. Estos “comercios” no deben tener camas o puertas que comuniquen a ninguna habitación. Cuentan “mozas” o “alternadoras” que sólo se limitarían a servir bebidas y alternan con el cliente, las cuales estás detallada en una lista cuyo control lleva adelante la comuna. “Por lo general la mayoría de las veces, los controles lo hacemos con la policía. Se identifican las personas del lugar, sobretodo en el caso de las mujeres que se encuentra trabajando. Se les pide su documentación y libreta sanitaria con los datos de la persona, así como también el lugar de procedencia”, contó a TiempoSur Armando Ojeda, jefe del área de Inspectores de Comercio. “En todos lo barrios o en la mayoría hay este tipo de bares”, precisó. Detalló que por ejemplo, si detectan una mujer que no está dentro del listado de alternadoras, el local posiblemente pasa a la clausura inmediata, además de la revisión policial para averiguación de antecedentes. “Nunca notamos situación de prostitución”, confirmó. Desde hace por lo menos un año y medio que no se habilitan bares de esta naturaleza. Para poder funcionar deben cumplir una serie de requisitos, como por ejemplo, en el perímetro donde se ubique no debe existir tránsito de escolares o reuniones de menores, además de la conformidad de los vecinos. “Dentro de nuestras funciones esta controlado lo que esta habilitado”, culminó. Particulares Pero hay “cosas” que escapan a su relevamiento. Tal es el caso de domicilios particulares en los que se realizan reuniones de personas con el sexo femenino. “Cumplen funciones de bar y no podés hacer nada salvo informar y esperar una orden judicial para proceder a hacer algún tipo de control porque no nos corresponde”, aclaró. Comercio está imposibilitado de acceder a estos lugares si no es a través de la orden de un juez. “Tenemos conocimiento de dos o tres lugares y los vecinos saben de la ubicación y la presunción es que posiblemente exista la prostitución”, afirmó. Principalmente apuntó a la importancia que el ámbito judicial debe dar ante estas situaciones, para que faculten a la policía y organismos de control para poder ingresar y “ser más serios con esto”. “Nosotros podemos detectar, y la policía no puede actuar si no tenemos una orden judicial. Si los jueces no agilizan la labor judicial no se puede controlar como corresponde”, precisó. Lás más leídas en Info General