Grafitti en el lanchón Swift

"Sería ejemplificador que reviertan la situación"

Un verdadero revuelo causó el grafiti que un grupo de personas plasmó sobre la "chata" emplazada en la Costanera. Hubo debate sobre si se trata de una expresión artística o vandalismo. Qué opina Patrimonio Cultural.

Artistas para unos, vándalos para otros. (J. C. C)
Artistas para unos, vándalos para otros. (J. C. C)
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“Río Gallegos es de Cristo”; cinco palabras que dividen las aguas. Sucedió que el sábado pasado un grupo de personas se acercaron a la intersección de Orkeke y Magallanes en donde está ubicado el casco de un lanchón del frigorífico Swift y con aerosoles en uno de sus laterales de madera pintaron esta frase. Para lo que algunos fue una frase llenada de espiritualidad, para otros fue repudiable.

Sucede que esta "chata" es parte del patrimonio histórico cultural de la ciudad de Río Gallegos.

Por la inmediatez que dan los celulares inteligentes todo aquel que por horas de la tarde pasaron por la mencionada esquina "escracharon" a los artistas o vándalos, calificaciones que fueron adoptando estos sujetos a lo largo de estos días según sus defensores o detractores.

Las redes sociales fueron el espacio propicio para el debate, por donde la imagen de la embarcación intervenida inundó los perfiles. Además, la connotación religiosa del breve mensaje fue el detonante para una puja entre los creyentes y los no, entendiendo que si el "Río Gallegos" no hubiera estado acompañado por el "Cristo" el revuelo no sería tal.

Pese a todo esto, ¿qué posicionamiento adoptó Patrimonio Cultural? Tanto de Provincia como del Municipio coincidieron en repudio, sosteniendo que una acción así como cualquier grafiti que se plasme sobre un bien público es sinónimo de vandalismo y desconocimiento de la rica historia de la ciudad capital.

Carla García Almazan, de Patrimonio Cultural, le indicó a este medio que la "chata" Swift perteneció al viejo frigorífico, de una flota de unos 17 lanchones, y la que hoy se encuentra en la ría es la única que quedó. Allá por el 2011 cuando se declaró toda el área ferroportuaria patrimonio también se la incluyó.

Luego, en 2014, surgió un proyecto de restauración presupuestado en un millón de pesos, el que además incluía un pequeño centro de interpretación en su perímetro que iba a exponer todo la historia del frigorífico. En aquel momento no se consiguió el financiamiento, motivo por el cual no se concretó. Posteriormente surgió un proyecto para encarar la restauración en conjunto con Vialidad Provincial.

Si bien este hecho como otros -el lanchón tiene frases políticas, nombres y dibujos con aerosol- podría hacer suponer apurar su arreglo, no deja de ser una obra costosa.

La Policía tomó intervención del caso e incluso alrededor de las 19:00 del sábado pasado se apersonó en el lugar. Lo que se espera de identificar a los autores es aplicar una multa o bien que revierta lo que hicieron, lo que consideran que sería ejemplificador para exponerle a la sociedad que los grafitis no tiene lugar en los bienes públicos.

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