Estrés

El Autismo, la pirotecnia y la necesidad de “ponerse en el lugar del otro”

La terapista ocupacional de ITEA explicó cómo afecta la pirotecnia a las personas con espectro autista y puso en relieve la cuestión de empatía por parte de la sociedad.  

  • 04/12/2018 • 13:07
Sofía Lanesan en Tiempo FM
Sofía Lanesan en Tiempo FM

Sofía Lanesan -terapista ocupacional de ITEA- dialogó con Tiempo FM  para destacar que la concientización y agradecer los espacios de difusión para que aquellas personas que no tengan familiares con discapacidad y puedan desarrollar la empatía con lo que les sucede.

“Hoy en día los académicos están tratando de sacar la palabra “trastorno” sobre el espectro autista y hablar de condiciones”, señaló Lanesan, marcando la diversidad del espectro en un mismo trastorno, señalando que algunos se desarrollan en relación al lenguaje o al déficit de atención.

“Si paramos a dos personas con el mismo diagnostico en el mismo tiempo van a tener rasgos muy distintos, desde lo físico, área cognitiva de bajo o alto rendimiento”, explicó la terapista de ITEA.

Por otro lado, Lanesan advirtió que “cuando hablamos de espectro tiene que ver con una cuestión de empatía” y dio cuenta que “la pirotecnia produce eso, quizás nosotros tenemos más empatía con una mascota  porque es la que vive con nosotros y como le hace mal evitamos porque le hace mal”. “A los que tienen disfunción sensorial auditivo aumenta el nivel de cortisol en sangre”, subrayó la profesional.  

Más adelante, explicó que “la hormona que se dispara en un nivel de estrés alto hace que la persona empiece a desesperarse e intentar autoregularse, con golpes y agresiones, al no contar con habilidades verbales ni nivel de comprensión”.  

“Hay familias que se van hasta Güer Aike para evitar el estímulo sonoro y visual”, señaló Lanesan y subrayó que respeta “a quienes les gusta, pero creo que en la empatía que estamos desarrollando como humanidad no se está considerando una parte que no pueden decir basta”.  

Ante ello, remarcó la necesidad de “ponernos en el lugar del otro”, ya que según el censo mundial de la discapacidad, una de cada 7 personas tiene discapacidad.