Trata de personas

Detuvieron a una mujer acusada de reclutar argentinos para combatir como mercenarios en Ucrania

La investigación comenzó tras detectar a cuatro hombres que intentaban viajar desde Ezeiza con versiones contradictorias sobre el motivo del viaje. La Policía Federal desarticuló una organización que captaba civiles, ex militares y ex integrantes de fuerzas de seguridad para enviarlos al frente de guerra a cambio de un sueldo de 3.000 dólares mensuales.

  • 26/07/2026 • 11:57
Detuvieron a una mujer acusada de reclutar argentinos para combatir como mercenarios en Ucrania
Detuvieron a una mujer acusada de reclutar argentinos para combatir como mercenarios en Ucrania

Una mujer fue detenida por la Policía Federal Argentina (PFA), acusada de integrar una organización dedicada al reclutamiento ilegal de civiles, ex militares y ex integrantes de fuerzas de seguridad para viajar a Ucrania y combatir en el conflicto bélico que ese país mantiene con Rusia. El procedimiento fue realizado en una vivienda de Tigre por orden del Juzgado Federal N° 2 de Lomas de Zamora, en el marco de una causa por presunta trata de personas.

El operativo fue llevado adelante por el Departamento Antisecuestros Norte de la Superintendencia de Investigaciones Federales de la PFA, que allanó un domicilio ubicado en la calle Alfonsina Storni 195, en la localidad bonaerense de Tigre.

Durante el procedimiento fue detenida una mujer argentina, mayor de edad, señalada como una de las responsables del reclutamiento. En tanto, su pareja, también investigada como integrante de la organización, no fue encontrada en el lugar y se comprobó que había salido del país con destino a Brasil el pasado 29 de junio.

La investigación se inició en marzo de este año luego de que cuatro hombres fueran entrevistados por personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria en la zona de preembarque del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, cuando se disponían a viajar con destino final a Ucrania.

En un primer momento, los viajeros manifestaron que viajarían para desempeñarse en una empresa de construcción dedicada a reparar daños ocasionados por ataques rusos. Sin embargo, al ser entrevistados por separado, sus versiones presentaron numerosas contradicciones.

Según informaron las autoridades, ninguno de ellos supo explicar cómo habían obtenido los pasajes, quién los había pagado, qué persona los recibiría en destino ni cuáles serían las tareas específicas que desarrollarían. Además, carecían de fecha de regreso, no tenían pasajes de retorno y viajaban sin dinero.

Los investigadores también establecieron que los hombres no conocían personalmente a quien los había reclutado, ya que habían sido captados a través de plataformas digitales y solo tuvieron contacto con esa persona momentos antes de ser trasladados al aeropuerto.

Finalmente, los cuatro reconocieron que su verdadero destino era el frente de combate en Ucrania y que habían aceptado viajar con la promesa de percibir un salario aproximado de 3.000 dólares mensuales. También indicaron que no habían firmado ningún contrato y que ese trámite se realizaría una vez arribados al país europeo.

Respecto de la versión vinculada al supuesto trabajo en la construcción, los investigadores determinaron que los viajeros habían acordado sostener esa explicación luego de que les indicaran que podrían ser detenidos si revelaban el verdadero motivo del viaje.

Ante esos indicadores, el Juzgado Federal N° 2 de Lomas de Zamora ordenó que las víctimas no abordaran el vuelo e inició una investigación por presunta trata de personas, cuya pesquisa quedó a cargo del Departamento Antisecuestros Norte.

A partir de diversas tareas investigativas, análisis de información y trabajos de campo, los efectivos lograron identificar a los presuntos reclutadores, establecer los vehículos utilizados para trasladar a las víctimas hasta el aeropuerto y reconstruir el funcionamiento de la organización, que era encabezada por una pareja con residencia en Tigre.

El allanamiento contó con la participación de un Grupo de Irrupción del GEOF, un Grupo de Contención del CPM, personal especializado del Departamento Técnico del Cibercrimen y efectivos del Departamento Trata de Personas.

Como resultado del procedimiento, además de la detención de la mujer, se secuestró su teléfono celular. Según la PFA, el dispositivo contenía la aplicación Binance, utilizada para operar con criptoactivos, donde figuraban fondos que habían sido congelados previamente por disposición judicial.

En relación con la investigación por trata de personas, durante el allanamiento no se halló documentación vinculada al delito ni personas que pudieran ser consideradas potenciales víctimas.

La mujer detenida fue trasladada en carácter de incomunicada al Departamento Antisecuestros Norte para el cumplimiento de las actuaciones procesales correspondientes y posteriormente será alojada en la Alcaidía de la Superintendencia de Investigaciones Federales, quedando a disposición del magistrado interviniente.