Ganadería

La nueva Ley Ovina

El 5 de abril se cumple el plazo de vigencia de la Ley 25.422 para la Recuperación de la Ganadería Ovina, lo que ha motivado, en los últimos años, al debate sobre la actualización de esta importante herramienta para el sector productivo. TiempoSur habló con protagonistas del sector para conocer qué se espera en cuanto al futuro de la ley y su adecuación al contexto internacional.

Buscarán proyectar la producción ovina.
Buscarán proyectar la producción ovina.
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Sancionada el 4 de abril de 2001, la Ley 25.422 para la Recuperación de la Ganadería Ovina estuvo destinada a lograr la adecuación y modernización de los sistemas productivos ovinos para la sostenibilidad. Esta ley comprende la explotación de la hacienda ovina que tenga el objetivo final de lograr una producción comerciable ya sea de “animales en pie, lana, carne, cuero, leche, grasa, semen, embriones u otro producto derivado, y que se realice en cualquier parte del territorio nacional, en tierras y en condiciones agroecológicas adecuadas”.

Entre sus puntos destacados impulsaba “la adopción de modernas tecnologías que conducirán a incrementar los porcentajes de corderos logrados, incrementar la productividad por hectárea y mejorar la calidad de la lana. Tanto en el medio rural como industrial”.

Los objetivos fundamentados pasaban por “el aumento de ingresos netos y valor agregado, el desarrollo de recursos humanos, la mejora del status sanitario de las majadas, el aumento de la facturación global del sector, la conservación y mejora de los recursos naturales involucrados, la mejora en la calidad de todos los procesos y el aumento de stock ovino nacional”. La principal estrategia fue el “financiamiento adecuado y asegurado por Ley a fin de permitir el proceso de planificación a mediano y largo plazo”.

Durante los primeros 10 años, el Estado nacional aportó 20 millones de pesos anuales, y luego a través de la Ley 26.680 el Fondo se prorrogó por 10 años más y el monto mínimo a aportar se ajustó a 80 millones de pesos anuales.

 

El futuro

Tal como habíamos adelantado, los diversos actores comprometidos en el sector vienen trabajando desde hace algunos años en lo que sería la correcta adecuación de la ley para la Recuperación de la Ganadería Ovina, la cual permita potenciar la producción ovina en un contexto internacional. Si bien, para muchos referentes del sector en la actualidad la ley ovina “está funcionando bien”, remarcan que siempre hay cuestiones para mejorar y trabajar, por lo que una actualización permitiría tratar mejoras y temáticas que en la actualidad no pueden ser parte de la agenda, justamente, sin adecuar la norma.

En varias ocasiones, desde la Mesa Nacional Ovina destacaron que la adecuación con el contexto internacional tiene que ver “con las buenas prácticas animales y ganaderas, bienestar animal, carbono neutro, huella del agua, cuestiones ambientales, certificaciones, regeneración de pastizales, mejoramiento de la calidad de la presentación de la lana y a cuestiones de la productividad”, aunque de los desafíos más importantes de cara al futuro a mediano plazo será trabajar para lograr obtener más kilos de carne y más kilo de lana limpia por animal. Ese es el objetivo.

 

Un representante de Santa Cruz

Marcos Williams, en su carácter de delegado participó en representación de Santa Cruz en la confección del texto de la nueva ley como integrante de la Mesa Nacional Ovina. En diálogo con TiempoSur se refirió al éxito e importancia de esta herramienta para la región. En principio, dijo que “ha resultado ser exitosa, en Argentina atravesó más de 8 administraciones distintas, pero además ha demostrado técnicamente que ha sido una herramienta central en economías de provincias ovinas como las patagónicas, Buenos Aires, Entre Ríos. Ha permitido sostener la actividad en tiempos difíciles, ha colaborado en lo que es el desarrollo de capacidades, la ley ha financiado el programa prolana, y además de todo ha sido una norma que ha arrojado resultados económicos positivos”, subrayó y continuó: “Con sus altibajos, con sus errores, ha inspirado otras normas, en otros sectores, ha sido tomada como modelo para generar otras normas del mismo tipo. Por lo cual todos estos combos hacen que la ley ovina haya cumplido su objetivo”.

Por otro lado, en cuanto a la generación de lineamientos en el nuevo proyecto a presentar, remarcó: “Conformamos un grupo de trabajo que después de mucho andar y consenso, generó un proyecto que trataron distintos legisladores, de distintos bloques y con el mismo espíritu hubo 3 presentaciones de ley ovina que terminaron básicamente unificados en la comisión de agricultura y ganadería de Diputados” y detalló: “Este es tomado de base también por el Ministerio que, en conjunto con la mesa ovina nacional, hemos estado trabajando, y seguimos trabajando, para llegar a un proyecto consensuado que el Ministerio de Agricultura terminará de redondear para ser presentado a la comisión de diputados para su evaluación”.

Para cerrar hizo hincapié en que “estamos con los tiempos cortos, estamos preocupados porque los tiempos pasan y requerimos avanzar en esto. Los ministros de la Patagonia están trabajando al respecto. Todos estamos de acuerdo en que la ley se requiere actualizada y renovada y que necesitamos acelerar los tiempos”.

 

Importante para Santa Cruz

En diálogo con TiempoSur, Miguel O´Byrne, presidente de la Federación de Instituciones Agrarias de Santa Cruz (FIAS), celebró el consenso alcanzado “en toda la Patagonia y otras provincias productivas”, y contó que “hay un trabajo presentado a los ministros de producción de muchas provincias para que apoyen el proyecto que trabajo la Mesa Nacional Ovina”.

“Lo que importa en las próximas semanas es fortalecer el apoyo. Hay apoyo, faltan las fichas clave”, dijo y resaltó: “Sería excelente para Patagonia en particular porque depende las inversiones y las mejoras que surgen de esta ley ovina. Hay que remarcar que la ley no caduca, sino que caduca el financiamiento que se ha venido renovando cada 10 años. Este año ya hay presupuesto destinado que son 80 millones de dólares, que más los remanentes o saldos deben llegar a los 120 millones. Esto se reparte entre todas las provincias productoras y la verdad que Santa Cruz recibe poco”. Por otro lado, muchos de los actores del sector manifiestan la necesidad de comenzar a invertir los fondos en el marco del contexto actual.

 

PROYECCIÓN

La actualización de la ley ovina pretende consolidar los objetivos alcanzados, fomentar el crecimiento de la actividad y desarrollar su potencialidad en las distintas regiones: Alcanzar en la próxima década 18 millones de cabezas; Aumentar significativamente la productividad por animal; Recuperar al menos el 60 por ciento de los establecimientos vacíos o abandonados; Formalizar la producción de carne en el mercado interno; Duplicar las exportaciones en volumen y valor; Aumentar en un 50 por ciento el número de empleos directos, temporarios y de servicios en las cadenas.

 

Entre ellos Carambia

En octubre del 2020, los diputados Luis Di Giacomo, Antonio Carambia, Flavia Morales y Alejandro “Topo” Rodríguez, pertenecientes a diferentes partidos políticos y provincias, presentaron el “Proyecto de ley de modificación del régimen de la ganadería ovina regulado en la Ley 25.422”, el cual pide por una prórroga de 20 años y una actualización de la partida presupuestaria de $1500 millones anuales, como ejes principales considerando que “es una necesidad” para los productores.

Di Giacomo fundamentó su pedido tomando como base el informe de la Mesa Ovina Nacional (MON) y en base a ello, según aseguró, desarrolló una norma más federal que la vigente, que incluye, además, no solo a los productores, sino también a los derivados, la transformación y la comercialización, comprendiendo a todo el complejo relacionado con la producción. El régimen establecido por medio de la ley consiste en un sistema de créditos y subsidios administrados en las provincias, mediante un Fondo para la Recuperación de la Ganadería Ovina, con un mayor protagonismo y peso a las autoridades de aplicación provinciales, ya que son estas las que tienen el contacto directo con los miembros del sector. El Proyecto de Ley pretende “consolidar los objetivos alcanzados, y a la vez fomentar el crecimiento de la actividad, como también el desarrollo de toda su potencialidad en las distintas regiones”, afirmó.

Entre las políticas que se pretenden fijar incluyen “la aplicación de una operatoria diferencial para pequeños productores ovinos, la inclusión en la ley de los programas Prolana y Carnes, la operatoria con Planes de Trabajo y Proyectos de Inversión, la implementación de aportes provinciales, el desarrollo de proyectos de inversión con asistencia y supervisión técnica obligatoria y la aplicación de lineamientos obligatorios para desarrollar pautas de bienestar animal, y las buenas prácticas laborales y ambientales, incluyendo las de pastoreo”. Vela la pena recordar que existen otros 3 proyectos presentados por legisladores, en general con los mismos ejes, aunque diferentes miradas que serán consensuadas en la comisión de agricultura de la Cámara de Diputados para un proyecto único.

 

Piden el apoyo de “todos los legisladores”

La Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias manifestó su apoyo al proyecto de Ley Ovina promovido desde la Mesa Ovina Nacional.

“Este proyecto, elaborado en el seno de las asociaciones que representan a toda la cadena, tiene como propósito darle impulso a una actividad que genera empleo, arraigo y desarrollo en las zonas más remotas de nuestro país, tan castigadas este invierno por las duras condiciones climáticas y las intensas nevadas, que provocaron una alta mortandad de animales”, expresaron las entidades.

Por ese motivo, convocaron a todos los legisladores nacionales “a darle tratamiento y su aprobación a este proyecto para que la actividad ovina pueda alcanzar todo su potencial y contribuir a la recuperación económica y al crecimiento que Argentina necesita en los próximos años”.

Si bien la Mesa destaca el gran avance que esa normativa generó, que trascendió más de ocho administraciones de Estado diferentes y que ayudó a revertir la tendencia declinante e ininterrumpida del stock ovino nacional, desde la década del ´70, logrando su estabilización, también señalan que hubo algunas falencias, y es lo que se intentará revertir.

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