Guerreras Rosa del Viento

Remar para vivir

Las “Guerreras Rosa del Viento” son un grupo de mujeres de Río Gallegos a las cuales no sólo las une el amor por el remo, sino que también una larga y dura lucha contra el cáncer y contra sus propios prejuicios.

  • 18/04/2022 • 11:30
“Guerreras Rosa del Viento”, un grupo que le rema a la vida.
“Guerreras Rosa del Viento”, un grupo que le rema a la vida.

“Guerreras Rosa del Viento” nace como una necesidad de generar, entre un grupo de mujeres sobrevivientes al cáncer, una fuente de apoyo y contención combinada con el amor por el remo, el aire libre y la vida.

Irma Montiel, una de las integrantes del grupo y sobreviviente del cáncer de mama, dialogó con TiempoSur acerca de su experiencia con el cáncer, de “Guerreras Rosa del Viento” y lo que este significa tanto para ella como para sus compañeras: “Esto se formó el 4 de agosto del año 2021. Se formó un grupo de chicas adonde me fueron a buscar, ya que algunas me conocían, para poder enseñarles lo que es la técnica de remo, porque yo hago remo desde el año 2006, hace bastante. Como yo también fui paciente oncológica me reuní con ellas, se fueron juntando más chicas y empezamos a hacer una página. Todo esto fue un esfuerzo entre todas y así se fue formando, de a poquito: comprando sus remeras, comprando sus remos y aprendiendo la técnica”, explicó Irma.

 

Luchar por la vida

El grupo “Guerreras Rosa del Viento” está compuesto en su totalidad por pacientes oncológicas que sobrevivieron a algún tipo de cáncer: “Todas son pacientes oncológicas, todas. Hay algunas a las que les sacaron el pecho u otras que se están rehabilitando”, añadió.

Al ser consultada por este medio acerca de por qué eligieron la disciplina de remo como una terapia, Irma explicó que con el remo “lo que tiene es que se va recuperando la movilidad y el drenaje linfático que tenemos nosotras. Cuando te sacan los ganglios se te hinchan los brazos entonces el movimiento cíclico que vas haciendo con el remo te ayuda un montón. Aparte, es una terapia que es increíble”, remarcó.

 

Afrontar el cáncer

Irma explicó que ella debió atravesar por un duro cáncer de mama que la atravesó con tan solo 35 años y una pequeña bebé de 3 años a su cargo, cosa que no sólo hizo empeorar la situación emocionalmente sino que la abatió ver la muerte tan de cerca: “Me detectaron el cáncer en el 2015, con 35 años cumplidos y tenía mi nena de 3, 4 años. Me costó muchísimo. No pensé que me iba a tocar a mi porque yo siempre hice deportes, me re cuidaba en las comidas y no tengo parientes que tengan cáncer de mama. Me costó muchísimo enfrentar. Pensé que me iba a morir. Me enojé con todo el mundo, me enojé conmigo misma. No es fácil, lo mismo piensan las chicas. Uno se pone en su mente que querés vivir y das todo, buscás todas las soluciones y te querés curar. Y con el remo para mí fue una terapia, no pensás, estás en el agua nomás, sos vos, te sentís viva. Remar es otra vida, es pleno, remás con todas las chicas, todas juntas, remás en el mismo lado, no hay diferencias, somos todas una”, añadió.

 

Guerreras

“La más joven tiene 33 años y después tenés distintas edades. Tenés chicas de 40, otras que tienen 38 y “la reman”, porque esto es una terapia y se sienten sanas. Aunque a veces existe la vergüenza de que no tenés un pecho, para una foto o para enfrentar a una persona que te está viendo. Nosotras mismas nos hacemos terapia. Durante una reunión nos mostramos las cicatrices y se nos fue la vergüenza. Yo soy así y así soy. Dios nos dio una oportunidad para poder seguir adelante”, agregó Irma.

 

“Anímense a hacerse los controles. Es una forma de poder cuidarse y que no tengan miedo. Lo importante es la salud, la salud es lo más preciado que tenemos en nuestra vida. Uno dice “si, el trabajo, que quiero viajar”, no, la salud es primordial. Hoy en día, como dicen las chicas, la salud es todo, es algo que tenemos que cuidar. Las chicas si se pueden controlar de jovencitas que se controlen, que no tengan miedo. Es para ellas, que no lo agarren muy tarde, que les digan a sus mamás. Hay mujeres que nunca se hicieron controles en su vida, capaz tuvieron hijos y después no se hicieron más. No es así, la idea es controlarse y llevar un control de tu vida porque es tu cuerpo. Tenemos que cuidar nuestro cuerpo, es lo más preciado que tenemos, somos como una flor”, concluyó.