Ejemplo de superación

Nazareno Infante, el joven trasplantado que conquistó el atletismo nacional

Con apenas 13.98 segundos en los 100 metros, el joven riogalleguense se trajo dos medallas de oro del Torneo del Comité Paralímpico Argentino en Buenos Aires. De regreso en la provincia, la Cámara de Diputados votó por unanimidad una mención de honor a su desempeño. Su historia de esfuerzo en el deporte adaptado.

  • 26/06/2026 • 21:11

Hay historias que trascienden el resultado de un casillero deportivo y se convierten en verdaderos faros de inspiración. Ese es el caso de Nazareno Infante, un joven atleta de Río Gallegos que, tras atravesar un trasplante hepático en su niñez, encontró en el deporte adaptado su espacio de desarrollo, consagración y orgullo para toda la provincia de Santa Cruz.

En los últimos días, Nazareno se convirtió en el centro de las miradas al regresar de Buenos Aires con dos medallas de oro bajo el brazo tras competir en el Cenard, en el marco del exigente torneo nacional del Comité Paralímpico Argentino. El broche de oro a su hazaña llegó este jueves en el recinto legislativo, donde la Honorable Cámara de Diputados detuvo su sesión ordinaria para votar por unanimidad una mención de honor a su desempeño deportivo.

En diálogo con Tiempo Deportivo, Nazareno, acompañado por su padre Javier Infante, repasó los detalles de una carrera meteórica que incluye entrenamientos sin pausa, el cuidado estricto de su salud y la proyección hacia los exigentes juegos binacionales de la Araucanía.

El oro en el Cenard y el desafío de las pistas oficiales

El camino hacia el Cenard se inició formalmente a principios de año, apuntalado por una clínica de entrenamiento intensivo en Buenos Aires a la que asistieron los jóvenes destacados de los Juegos Evita. Sin embargo, para Nazareno la competencia del pasado 14 de junio significó un desafío no solo físico, sino también de adaptación ambiental.

"Estaba nervioso en plena competencia. Nos tocó mucho calor y la pista allá se siente diferente", detalló el joven velocista. Su padre explicó que, mientras en Río Gallegos el entrenamiento diario se realiza sobre una pista de asfalto, en Buenos Aires debió adaptarse al terreno reglamentario de tartán: "A él le cuesta un poco salir a competir afuera porque las pistas oficiales se le hacen gigantes, pero viene muy bien".

Los números respaldan su talento. Nazareno compite en las disciplinas de 100 y 200 metros llanos, además de salto en largo y lanzamiento de bala. Actualmente ostenta una marca destacable de 13.98 segundos en los 100 metros, un registro de vanguardia para el Deporte Adaptado (PCD) que busca seguir puliendo con trabajos de despegue y explosión.

Cuidado de la salud y el rol de la autogestión

La historia de Nazareno guarda una particularidad médica que agiganta sus logros: es trasplantado hepático, una condición que le prohíbe de manera estricta practicar deportes de contacto para preservar su hígado y el bazo ante eventuales traumatismos. "En su niñez no pudo hacer mucho deporte por los tratamientos médicos. Por eso hoy el atletismo y el vóley —que entrena con Marcelo Chacón en el gimnasio 17 de Octubre— son sus grandes refugios", relató Javier con profunda emoción.

Para costear el viaje a la capital del país, la familia contó con el apoyo de la Subsecretaría de Deportes de la Municipalidad y la intendencia local, quienes colaboraron con los pasajes aéreos, mientras que los gastos de hotelería corrieron por cuenta familiar. En ese sentido, Javier remarcó la importancia de profundizar los esquemas de becas provinciales: "Hay muchos chicos con discapacidad que obtienen excelentes resultados en los Para-Araucanía, pero necesitan espacios adecuados y apoyo constante para entrenar mejor".

Orgullo legislativo y los objetivos de agosto

La distinción en la Legislatura provincial, promovida por el diputado Eloy Echezú, significó un fuerte impulso anímico para el deportista. "Cuando votaron todos los diputados me sentí muy orgulloso. Me gustaría que sigan acompañando al deporte adaptado de esta manera, te da fuerzas para seguir esforzándote", confesó Nazareno.

El joven, surgido de las filas de la profesora Dana Miller hace cinco años y hoy entrenado de manera conjunta por Silvina Fochi (en el Indio Nicolai) y los profesores Fabián Ovando y Maxi Ferreira (en el CePARD), ya mira hacia el horizonte. Los próximos 26 y 27 de agosto competirá en las instancias provinciales en la pista de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA), buscando su plaza para el preselectivo de los Juegos de la Araucanía, el prestigioso torneo binacional que une a la Patagonia argentina y chilena. Con el oro en el pecho y el reconocimiento de su ciudad, Nazareno demostró que los límites solo existen en la cabeza.