El último round de una leyenda

Fabián 'Motita' Torres se despide del boxeo peleando junto a su hijo en el Hispano

El emblemático púgil riogalleguense colgará los guantes de forma definitiva el próximo 20 de junio en el gimnasio Tito Wilson. Será una noche cargada de emociones y nostalgia: protagonizará una pelea de exhibición junto a su propio hijo y marcará la reapertura del boxeo en el club que fue su segunda casa. "Gané el mejor título del mundo, que es el cariño de la gente" , afirmó.

  • 05/06/2026 • 22:02

La historia grande del deporte santacruceño se prepara para vivir una de sus jornadas más emotivas y nostálgicas de los últimos años. El próximo sábado 20 de junio, a partir de las 20:00 horas, el gimnasio Tito Wilson del Club Hispano Americano reabrirá sus puertas al boxeo luego de 17 años de inactividad en la disciplina. Y el destino no lo pudo haber planeado de una manera más poética: el encargado de fondear la velada será el histórico boxeador local Fabián "Motita" Torres, quien protagonizó la última pelea en ese mismo ring antes de su cierre, y ahora regresará para despedirse formalmente de la actividad.

En una extensa y conmovedora entrevista brindada a los estudios de Tiempo Deportivo, Torres repasó su gloriosa carrera de más de 100 combates entre el campo amateur y el profesionalismo, expuso su dura historia de vida y detalló el plus sentimental que tendrá su retiro definitivo: subirse al cuadrilátero para hacer guantes con su propio hijo.

El regreso al templo histórico y el plus de pelear con su hijo

Para "Motita" Torres, pisar el Hispano Americano evoca recuerdos imborrables de una época dorada del pugilismo nacional y provincial. "Para mí el Hispano era mi segunda casa; un lugar muy emblemático donde hice más de 40 peleas. Volver ahí me genera una mezcla tremenda de emociones y nostalgia", confesó el deportista.

El festival, organizado por el promotor Pablo Cárcamo (de la escuela High Fighter), contará con una atractiva cartelera de 14 peleas de excelente nivel amateur, destacándose la participación de Cristian Calfuquir (pupilo del gimnasio Arcángel) y David Naria, un prometedor boxeador de El Calafate.

Sin embargo, el momento cumbre de la noche llegará con la exhibición final de Torres. El boxeador recordó que a los 36 años, tras disputar su última pelea profesional contra Carlos "Batuco" Morales, le prometió a su esposa —embarazada en ese momento— que dejaría los combates. "Basta, no peleo más, dije. Y mirá lo que es la vida: este 20 de junio me voy a retirar del todo oficialmente en una exhibición con mi hijo, el mismo que estaba en la panza cuando colgué los guantes. Es una locura de emociones, sé que van a ser dos o tres rounds y que en cada clinch voy a querer abrazarlo y no soltarlo más", relató conmovido.

Una carrera de élite, esquivas y resiliencia

Fabián Torres construyó una carrera notable en el boxeo argentino. Inició sus armas a los 12 años, consolidando un récord de 72 peleas como amateur y 33 combates en el campo profesional, lo que lo llevó a posicionarse en el quinto puesto del ranking argentino de la Federación Argentina de Box (FAB). En sus años de plenitud, compartió cuadrilátero, entrenamientos y guanteos con campeones del mundo y referentes de la talla de "Cholo" Fe, Pablo Chacón y "Millo" Molina.

A pesar de su enorme talento técnico, Torres reconoció que le faltó "fortuna" con el manejo de su carrera tras el retiro por cuestiones de salud de su histórico entrenador, Walter Gómez (una figura muy respetada en Río Grande y a nivel nacional). "Sin desmerecer a nadie y para no pecar de egocéntrico, yo sé que con un buen manejador mínimo a campeón argentino llegaba. Tenía el nivel", recordó.

Incluso rememoró una particular anécdota de cuando la federación le quitó el título al entonces campeón Pastor Maurín y pusieron a disputar la corona a Óscar Garro y Víctor "Coco" Choy: "Yo a Choy le había ganado tres de cuatro peleas, y a Garro en los gimnasios de Buenos Aires le pegaba por todos lados en los sparrings. El técnico de Choy se agarraba la cabeza cuando me vio guantear. Por cosas del destino y la política del boxeo perdí la chance del título, pero me quedó la enorme experiencia". Su carrera también sufrió un parate de casi tres años debido a un severo problema visual (presión ocular e inflamación del nervio óptico) del cual logró recuperarse a base de pura disciplina.

El boxeo como rescate social y la importancia de la salud mental

Más allá de los flashes del éxito deportivo, el mayor orgullo de Fabián Torres radica en su rol como formador y su vocación por la contención social de la juventud, una tarea que inició en el año 1997 en los gimnasios municipales como el Benjamín Verón (institución de la cual se jubiló tras 21 años de servicio) y que hoy continúa en su propio dojo privado, llamado "Puños del Sur".

Torres abrió su corazón para explicar que el deporte le salvó la vida. Criado bajo un entorno de maltrato familiar en su infancia en Gobernador Gregores, el boxeador reconoció que de niño era sumamente violento y conductual. "Mi madre, que hoy es mi ángel en el cielo, me llevó a un gimnasio de boxeo a los 9 años para canalizar esa furia. El boxeo me contuvo, me rescató y me sacó de un lugar muy oscuro. Si me preguntás qué hubiese sido de mi vida sin el deporte, te digo directamente que hoy no estaría acá; las amistades que yo tenía en esa época hoy ya no están en este mundo", sentenció con crudeza.

Desde esa vivencia personal, "Motita" se transformó en un consejero para cientos de jóvenes que atraviesan adicciones, abusos o depresión:

"El boxeo te baja los decibeles si tenés un buen profe que te hable. Yo trabajé con chicos con problemas de todo tipo. Una vez salvé a un pibe de 13 años, lo contuve dos años, pero lamentablemente después cayó en la sobredosis y falleció; eso fue un golpe durísimo para mí. Pero también tengo la satisfacción de caminar por la calle o entrar a un almacén y que hombres gigantes, que fueron mis alumnos de chiquitos, me saluden con amor y me digan que me van a traer a sus hijos para que les enseñe. Yo no gané un título del mundo, pero gané el título del cariño de la gente, y eso vale más que cualquier cinturón".

Hacia el cierre de la entrevista, el púgil insistió en la necesidad de inculcar la actividad física como un cable a tierra contra la actual ola de suicidios y problemas de depresión que golpean a la sociedad. "La edad es solo un número, el viejo está guardado en el placard. El deporte te da salud mental y te enseña a ser un luchador en la vida".

Las entradas para la histórica velada de este 20 de junio en el Tito Wilson se encuentran a la venta a precios muy accesibles de $10.000 la popular y $20.000 el ringside, con acceso gratuito para los alumnos de competencia de las escuelas municipales que asisten habitualmente a los "Sábados de Sparring" organizados por Torres. Río Gallegos se prepara para ovacionar de pie a una verdadera leyenda del cuadrilátero, pero, por sobre todas las cosas, a un incansable campeón de la vida.