Liga independiente

Así no juegan

El protocolo aprobado por las autoridades provinciales prohíbe la presencia de público en los eventos deportivos. Algo que le está generando algún contratiempo a la AIFB. Es que en las canchas en donde suelen jugarse los partidos de esta competencia no tienen un cerco perimetral que les permita poder controlar y manejar adecuadamente esa situación. Las opciones que aparecen como alternativas implican un gasto grande para los clubes. Costo que no estarían dispuestos a asumir por ahora. Eso y la situación sanitaria, sigue dejando en pausa a la Liga de los Barrios.

Los delegados de Primera en la vuelta al trabajo.
Los delegados de Primera en la vuelta al trabajo.
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El lunes fue el turno de los veteranos. Ya el martes, les tocó a las dos primeras categorías de la elite del fútbol barrial. Los que se reunieron entonces este último día, en la sede de la AIFB en el barrio Belgrano, fueron los delegados de los equipos de la A y la B. Los primeros a una hora y los segundos, 60 minutos después.

La convocatoria hecha por parte de los miembros de la Comisión Directiva de la liga más convocante de nuestra ciudad, tenía un claro objetivo. Este, el intentar regresar con la competencia. Para eso, había que buscar acuerdo en algunas cuestiones. Por ejemplo, en el cuándo, en el dónde y en el cómo. A una de estas preguntas no le encontraron respuestas los presentes. Lo que los complicó fue, básicamente, el tema de las canchas. Más que nada por cuestiones que devienen del protocolo sanitario aprobado por las autoridades provinciales semanas atrás. El contrapunto con el que se encontraron fue el de tener que jugar a puertas cerradas. Por lógica pura. Es que ninguna de las canchas en dónde suele jugarse la Liga de los Barrios cuenta siquiera con puerta. Como para poder cerrarla y sanseacabó. El que las mismas estén emplazadas en terrenos sin contención alguna, con falta de cerco perimetral, haría difícil la tarea de controlar e impedirle a la gente el acceso a los partidos. Sobre este tema, no menor, se estuvo hablando durante gran parte de la reunión. De ambas reuniones.

Visualizado el problema, se intentó llegar a una solución. Las alternativas que surgieron, en todos los casos, llevaban una carga monetaria importante. Es decir que para poder jugar y hacerlo de acuerdo con lo que dicta el protocolo, los clubes iban a tener que meter mano en el bolsillo y pagar por unos gastos extra. Algo que, en estos tiempos de vacas flacas (también en la parte económica y como consecuencia de la larga inactividad a cuestas), les puso los pelos de punta a más de uno. Por no decir a todos en general. La idea es la de jugar pero a bajo costo. O sin pagar más de lo que se estaba pagando cuando se interrumpieron los últimos torneos, allá por marzo del 2020.

Para intentar cumplir con el protocolo, y ante la falta de contención en los escenarios de juego, los clubes debían invertir en seguridad o en alquileres. Los altos costos que ocasionarían volcarse tras una posibilidad u otra terminaron desalentando a los delegados de los equipos. La situación epidemiológica y el hecho de que el virus todavía siga activo en la ciudad fue otra de las cosas, no menores tampoco, que atentaron contra el regreso del fútbol de Primera.

Lo que se resolvió, entonces, fue no empezar a jugar todavía. También se acordó esperar hasta el próximo 12 de marzo como mínimo. Es que ese día estará finalizando la extensión del período de Distanciamiento Social decretado por el Gobierno santacruceño también hace un par de días. Se espera que cuando llegue ese momento, haya cambios en algunas de las decisiones tomadas con anterioridad. Una de estas, siempre y cuando haya una buena evolución sanitaria en la ciudad, sería justamente la de permitir la presencia de público en los eventos deportivos. De darse esto, las barreras que hoy por hoy tienen a la competencia barrial frenada, se levantarían para así permitirle a la pelota rodar nuevamente.

Sin el tema del dónde resuelto, casi que no llegó a hablarse del cuándo ni del cómo. Se prefirió ser cauto y esperar se cumplan los plazos correspondientes.

La próxima reunión, en el caso de la Primera A y B, se llevará a cabo el 16 de este mes. Con el nuevo decreto en mano, los referentes de los clubes y los de la AIFB buscarán acuerdos para el regreso de la actividad.

Nada está descartado aún. Ni que la acción inicie a fines de este mes. Ni que lo haga más adelante en el calendario, como ser en el segundo semestre de este 2021. Tampoco se descarta el hecho que la vuelta sea con lo que quedó pendiente de la pasada temporada o con lo nuevo de esta.

 

Los veteranos dijeron que sí

El porqué los Seniors decidieron jugar, pese a todo, se resume al hecho que los equipos que componen la categoría decidieron acarrear los gastos de los alquileres de las canchas.

Los partidos no se van a jugar entonces en los habituales escenarios de la AIFB sino que se disputarán en los propios de la Liga Sur de Fútbol.

El campeonato de los Seniors se interrumpió en Octavos de Final. Lo que queda por jugarse, a diferencia de las otras divisiones, también es poco. De ahí, que el gasto también sea menor.

La competencia se reanudará en breve y lo hará, entonces, desde la fase de Cuartos de Final. Tras esta se van a jugar las semifinales y más luego tendrá lugar el partido por el título.

En el caso de los Súper. Estos al igual que los de Primera decidieron esperar. Sólo que más tiempo, arrancarían en abril, y por otras razones. Estas, sanitarias.

 

La C y la D

Ayer, al cierre de esta edición, estaban reunidos los delegados de las últimas dos categorías de la Primera barrial. El encuentro tenía lugar en la propia sede de la AIFB, en el edificio lindante a la cancha Enrique Pino.

Al parecer los equipos de la C y la D estaban más cerca de la postura que tomaron sus pares de la A y la B que la de los Seniors. Se esperaba el final de ambas reuniones para conocer el futuro inmediato de estas dos últimas divisiones.

 

Equipos en movimiento

Mientras los delegados y dirigentes buscan acuerdos para volver a jugar, los equipos se están preparando para cuándo sea que esto ocurra. La mayoría se encuentra ya entrenando. Algunos, incluso, desde hace varias semanas. Muchos también están jugando, de manera amistosa, claro. Llamativamente, hay quienes empezaron a hacerlo todavía en tiempos en que no había sido flexibilizada la actividad ni tampoco aprobado el protocolo de competencia hoy vigente. Muchos de los que están jugando actualmente, además, lo están haciendo sin los cuidados sanitarios correspondientes.

Es cada vez más habitual ver en muchas de las canchas que se está jugando la presencia de público. Paradojas de la vida que le dicen. O del fútbol, mejor.

Todo esto tiene preocupados, y ocupados también, a los integrantes de la AIFB.

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