Historia

Reivindicar a los chilotes de la huelga

Gran parte de las victimas anónimas de la Patagonia Rebelde fueron obreros chilotes de origen huilliche, invisibilizados a lo largo de la historia a pesar de su importancia en el trabajo ganadero de la época y su activa participación en los reclamos hacia los dueños de las actividades económicas. Hoy, a 100 años de los sucesos, su historia se cuenta en distintas actividades, incluso en la propia isla de Chiloé.

Un español y un chilote, dirigentes obreros de la huelga del año 1921 (L.I.P)
Un español y un chilote, dirigentes obreros de la huelga del año 1921 (L.I.P)
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Al conmemorarse los 100 años de las huelgas obreras acontecidas en el entonces territorio nacional de Santa Cruz, emergen del silencio las voces de quienes acusan que los fusilados no fueron solo obreros rurales argentinos o de origen europeos, sino que tambien han sido víctimas de la represión los pueblos originarios y en gran mayoría, obreros emigrantes chilotes. En toda la Patagonia, la mayoría de los peones de las estancias y los obreros que emigraban para los trabajos de las temporadas de esquila provenían de Chiloé, aunque también había, gallegos, italianos, austriacos.

La presencia de los chilotes en la Patagonia, tiene su explicación según la responsable de Desarrollo Institucional del Museo Regional de Ancud, Jannette González Pulgar, comenta a TiempoSur, Chiloé fue un territorio marginado del progreso social y económico, lo que derivó en la gran migración hacia el sur del país, particularmente hacia Punta Arenas. A fines del siglo XIX, con la llegada del auge de las estancias, los frigoríficos y la lana “fue necesaria una gran cantidad de mano de obra y Chiloé era el lugar más cercano desde donde llevar mano de obra mal pagada y sumisa hasta la Patagonia”. Emigrar como peón rural era el único modo de cruzar fronteras hacia un territorio con fama de próspero, huir de la pobreza y la falta de expectativas en Chiloé. Llegaron en masa a la Patagonia Argentina, donde además de fusilados fueron, durante mucho tiempo, invisibilizados.

Esta situación ha llevado a un estudio más pormenorizado de la presencia de esta comunidad en el sur argentino. El profesor Luis Mancilla Pérez publicó, en 2012, un trabajo acerca de la participación de los migrantes chilotes en la Patagonia argentina durante el movimiento huelguístico en las estancias ganaderas, material estudiado y plasmado en una serie de conversatorios que, en el marco de los 100 años de la huelga, buscan “reivindicar la figura de los chilotes, pretendiendo difundir y reflexionar sobre los antecedentes, importancia e implicancia de estos hechos en la historia de Chiloé y las migraciones hacia la Patagonia”.

“Desde el Museo Regional de Ancud lo que se intenta exponer es la influencia cultural, en este contexto, en 2017, hicimos un seminario sobre Chiloé y su área de influencia cultural, donde compartimos una mesa de Santa Cruz”, contó y continuó: “Con eso tiene que ver esta importancia que le damos a la huelga, con la importancia que le damos al migrante chilote que ha construido familia e identidad fuera del archipiélago, y por eso es fundamental la Patagonia argentina en este mapa, donde aún hoy mantienes sus raíces y descendencias”.

Actualmente, el Museo Regional de Ancud aún no cuenta con un trabajo museológico sobre las huelgas patagónicas obreras de 1920 y 1921, aunque si trabajan constantemente en propuestas que colaboren en generación de material historiográfico. “La verdad es que en las experiencias realizadas hemos visto como los chilotes han sido invisibilizados en este hecho, al igual que los indígenas, pero la realidad es que formaron parte importante de los movimientos obreros”.

Santa Cruz y Chiloé unidas

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