Camino al 136 aniversario

Quique y Esteban, nuestros vecinos

Se trata de dos vecinos de Río Gallegos, que recorrieron sus calles, conversaron con los ciudadanos y que hoy ya no están.

  • 06/11/2021 • 09:30
Quique, vecino de Río Gallegos.
Quique, vecino de Río Gallegos.

Cuando era chico y recorría la ciudad de Río Gallegos de la mano de mi madre, había un hombre que muchas veces nos asustaba. Se trataba de Carlos Fernández, mayormente conocido por todos como Quique. Recuerdo que lo cruzábamos siempre en dos esquinas: en el viejo café Mónaco –hoy ya desaparecido- y en el kiosko 24 horas ubicado sobre avenida Kirchner. Mi mamá, temerosa y prejuiciosa siempre se cruzaba de esquina, temor a que Quique la increpara por algo o la escupiera. Se trataba de un miedo que tenían varios vecinos de la ciudad, aunque muchos otros conversaban, se reían y compartían con el de manera normal. Quique siempre fue un personaje ilustre de Río Gallegos, y no por su condición per se, sino porque el realmente estaba donde tenía que estar. Nunca entendí como, pero él siempre estaba en partidos de fútbol, marchas, actos y cualquier otro lugar donde hubiera afluencia de mucho público. Se decía, de hecho, que Quique era una especie de talismán de la buena suerte en cuanto a la política. ¿Por qué? Porque se creía que si él en medio de un acto electoral aparecía en una unidad básica o un comité radical (en el viejo pensamiento binario), significaba que ese partido iba a ganar.

¿Era peronista o radical? Quizás nunca lo sabremos, pero sí fue cercano a figuras como la de Néstor Kirchner, Alfredo “Freddy” Martínez o Héctor “Pirincho” Roquel, casi como si la municipalidad fuera su casa.

De hecho una de las anécdotas –o leyendas urbanas a esta altura- es que Quique ingresaba al despacho del intendente “Freedy” sin ningún problema, debido a su cercanía con el radical y que incluso estuvo presente en el lugar cuando se tomaron decisiones en el marco de la nevada del siglo de 1995. Más riogalleguense no se consigue.

Quique en la Plaza San Martín.

Su dolor

El 27 de Octubre de 2010, Quique se enteró del fallecimiento del ex intendente y ex presidente Néstor Kirchner. En ese momento le vinieron todos los recuerdos del Río Gallegos de 1990, donde él recorría las calles y podía encontrarse al por aquel entonces gobernador caminando las calles como uno más. Una de las imágenes que más se viralizó tras ese fatídico día de 2010 fue la de quique mirando el cuadro de Néstor que había sido dispuesto en la municipalidad, en el sepelio en Casa de Gobierno. En la imagen, tomada por el reconocido fotógrafo Horacio córdoba, donde quique resignado, se apoya en aquel retrato.

El 27 de febrero de 2018 falleció Héctor “Pirincho” Roquel. Su legado en cuanto a lo político trascendió partidos. Su sepelio se realizó en su casa, el palacio municipal, donde estuvo también quique. TiempoSur en aquel momento, pudo captar una de las imágenes que más conmovieron a la ciudad: la de Quique besando el cuadro de Pirincho, en medio del acto in memorian del jefe comunal fallecido.

 

Adiós, Quique

Luego de tener una internación en el hospital regional complicada, Quique se despidió de su querida ciudad un 30 de marzo del 2020, días después de declarada la cuarentena por el coronavirus. No alcanzó a ver su ciudad durante la pandemia, con los vecinos caminando cubiertos en sus rostros para cuidarse del contagio. Su sepelio, que debería haber sido numeroso, fue íntimo debido a los protocolos.

El ex intendente y senador, Alfredo “Freddy” Martínez recordó en Tiempo FM a Carlos “Quique” Fernández, como “un tipo que tenía una sensibilidad muy particular y cuando generaba relaciones afectivas, si algo no tenía era la hipocresía”.

“Era un personaje hermoso de la ciudad”, señaló al poner en relieve que “cuando una ciudad tiene personajes los recuerda para siempre”. “Tenía tres años menos que yo, hemos compartido muchísimo momentos, cuando estaba en la municipalidad participaba mucho en las actividades de la ciudad”, agregó.

Freddy recordó una anécdota sobre un homenaje que le hicieron en vida: “Quique no salía nunca de la ciudad pero cuando le pusimos el nombre de él a una plaza no estuvo en la inauguración porque había viajado a Buenos Aires”.  

Por último, el ex intendente de Río Gallegos manifestó que le “dio mucha pena”, pero advirtió que “ya venía hace mucho tiempo peleando por su salud y es una forma de alivio para Quique”. 

Hoy esa plaza se encuentra ubicada en el barrio 499, sobre la avenida 17 de octubre, en su mejor momento. Quique quizás ya no esté físicamente en la ciudad, aunque sin duda es un símbolo de ella que quedará para las generaciones. Quique trascendió al peronismo o al radicalismo, porque simplemente era riogalleguense.

 

La leyenda de Esteban

Esteban Mancilla es otro de esos vecinos de Río Gallegos que sin importar el barrio de donde uno fuera, lo sentía cercano. Siempre se lo veía en el centro de la ciudad, saludando o hablando con todo el mundo, siempre de manera educada. Su labor diaria era el de la venta de diarios, siendo quizás, el canillita más famoso de la ciudad. Fue un ejemplo de superación ya que pese a los problemas de salud que acarreaba –que fueron su trágico desenlace este 2021- siempre buscaba más y más. En 2003 luego de la asunción de Néstor Kirchner en la presidencia se rumoreó que, una vez regresó el mandatario nacional a Río Gallegos, se cruzó al canillita. Este le dijo que quería conocer la bombonera y el Presidente se lo cumplió (a regañadientes, porque Néstor era de Racing y quizás le hubiera gustado llevarlo a Avellaneda).

De vender diarios a la radio.

 

Esteban tenía una magia especial. Siempre que recorría el centro, tenía una llave mágica que le permitía ingresar a donde fuera sin ningún tipo de problemas, porque nadie le iba a reprochar nada. Pasaba desde bancos hasta el supermercado la anónima ubicado en la calle España, donde siempre lograba que le compraran ejemplares de diarios. Y siempre el saludo cordial o la charla breve con alguien, le ameritaba ganarse más respeto y el cariño de la calle.

Luego de su paso por la venta de diarios, Esteban decisión embarcar en el mundo de la comunicación. Su última etapa estuvo marcada por una fuerte relación con la radio, siendo el locutor de una reconocida frecuencia local, realizando además la cobertura de eventos musicales en algunos casos. Esteban siempre se lo veía sonriente, hasta en su etapa más complicada, donde reporteaba su delicado estado de salud desde el nosocomio local.

Esteban estuvo internado durante varios días en el Hospital Regional, finalmente falleciendo el pasado 4 de septiembre para gran dolor de la comunidad. La ciudad acompañó en una gran caravana a darle el último adiós en el cementerio, quedando en el recuerdo imborrable de la ciudad. Ahora en el Concejo Deliberante se trató un proyecto de ordenanza de autoría del concejal Leonardo Fuhr, que designa con el nombre de Esteban a una cancha ubicada en la calle Scalabrini Ortiz y Santa Fe.

Hoy Río Gallegos perdió tanto a Quique como a Esteban. Dos de sus reconocidos vecinos que, sin duda, formarán parte de la historia de la ciudad.  A futuro quedarán canchas y plazas a sus nombres, pero sin duda lo más valioso que dejarán para la ciudad santacruceña es el legado de ellos como vecinos, como ciudadanos de una Río Gallegos que tuvo durante años mentalidad de ciudad chica y que hoy repunta con vistas al futuro pero que jamás dejará de mirar atrás con cariños para recordarlos.

Se ganó el cariño de la calle.