Como el patio de su casa

La puerta de ingreso de Varela al territorio

Puerto Santa Cruz ha sido una de las localidades donde el Teniente Coronel Varela ha sido altamente reconocido por los estancieros y popes de la actividad mercantil, incluso algunas de las fotografías oficiales, fueron tomadas en esta localidad.

Trabajadores marchan en Puerto Santa Cruz  
Trabajadores marchan en Puerto Santa Cruz  
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EL 2 de febrero de 1921 desembarcó en el Territorio Nacional de Santa Cruz el 10mo Regimiento de Caballería “Húsares de Pueyrredón” al mando del Teniente Coronel Héctor Varela. Si bien su llegada se daría por entonces a la ciudad de Río gallegos, donde la Sociedad Obrera se mostraba mas combativa, lo cierto es que la importancia de Puerto Santa Cruz en lo que refiere al mercado rural hizo que la embarcación cambiara de destino, para luego si dirigirse hacia Río Gallegos y tras mediar exitosamente entre los peones rurales y los estancieros, regresar a Buenos Aires. A fines de octubre de ese mismo año, ante el incumplimiento de la patronal y con la finalidad de lograr la libertad de obreros detenidos, se declara la segunda huelga. Varela regresaría el 9 de noviembre y las consecuencias serían tremendas.

Juan Villalba, se ha desempeñado durante muchos años en el archivo de puerto santa cruz y en la biblioteca local, donde ha estrechado lazos con la historia de la huelga en Puerto Santa Cruz. En diálogo con TiempoSur, confirmó que esta localidad no fue de las más combativas durante los primeros años del conflicto, incluso durante la primera parte de las protestas los estibadores de puertos y trabajadores del sector mercantil, prácticamente no participaron de los movimientos organizados obreros. Esto a pesar de tener una fuerte presencia en el sector productivo de la época.

“En 1920 prácticamente en Puerto Santa Cruz no hay una página para poder contar sobre como estuvo vinculada a las huelgas y las represiones, aunque la cosa cambia iniciando 1921”, explica y continua: “Donde podemos empezar a hablar de la participación de Puerto Santa Cruz, incluso restándole protagonismo a ciudades como Rio Gallegos, por la convulsión que se vivía”.

En este contexto podemos encontrar a Ramón Outerello, anarquista de más 50 años de edad radicado en la ciudad portuaria, llegado de España, quien pese a ser de avanzada edad se convirtió en referente y nexo de la zona norte y sur de Santa Cruz. Outerello estuvo en la organización de los huelguistas y llego a movilizar a más de 400 hombres en su zona de afluencia que llegaba a Paso Ibáñez (hoy Comandante Luis Piedra Buena).

Según cuenta Villalba, “una fecha que dio inicio al año más duro en Puerto Santa Cruz fue el 2 de febrero de 1921, cuando desembarcaba el Coronel Varela, lo que da para imaginar el poderío del dirigente, que hicieron que el teniente y su tropa desembarcara primero en esta ciudad”. La llegada de las tropas argentinas no calmó al Gobierno británico que demandó la protección inmediata de sus ciudadanos en la Patagonia. La presión fue constante. Si bien luego de esa primera visita se calmaron las aguas, en el mes de junio es cuando se enciende la mecha de los acontecimientos que ocurrirían a posteriori. En este sentido, vale la pena mencionar que “el primero de mayo a nivel nacional se hacían movilizaciones por trabajadores, por sus reivindicaciones. En Puerto Santa Cruz se movilizó el 12 de junio, y mientras se realizaba la manifestación, los trabajadores son intersectados por el presidente de la asociación pro patria, Alejandro Sicardi, quien es desarmado por uno de los huelguistas, lo que fue una humillación terrible y generó un gran conflicto, ya que Sicardi no se lo iba a olvidar nunca”, repasó. Los meses posteriores comienza el boicot por parte de los trabajadores comerciales, quienes suprimen los víveres para muchas de las familias acomodadas de la zona. Outorello se ve entre la espada y la pared porque comienzan a despedir trabajadores. Se reúne con “el gallego” Antonio Soto, y encrudecen las protestas.

Ya con Varela nuevamente en el territorio, para los meses de noviembre, diciembre, comienzan las negociaciones a fin de poder lograr que se cumplan las garantías de los trabajadores. “La versión más fuerte, es que se acerca a Varela para aceptar liberar los rehenes, para negociar y así asegurar las condiciones que los patrones de estancia no habían cumplido, y allí no más mandan a fisurar a Outerrello y algunos huelguistas, logrando desactivar gran parte de las manifestaciones, ya que los demás trabajadores mucho nos saben que hacer”, repasó Villalba.  Los fusilamientos se comenzaron a extender a todo el territorio, el triunfo del Ejército Argentino se comenzaba a gestar. En Puerto Santa Cruz se creó una comisión para agasajar y homenajear al Coronel Varela y su Ejército. “Su llegada al pueblo fue de improviso, pero igual a las apuradas, le prepararon una cena agasajo de agradecimiento. El lugar fue el Club Social (hoy Centro Cultural Municipal, en diciembre de 1921”. La matanza había terminado.

Los uniformados de claro son del regimiento 10 de caballería, de manos cruzadas delante con guantes y fusta el capitán Pedro Viñas Ibarra; el más bajo con las manos al bolsillo el teniente coronel Héctor B. Varela, y a su lado con los pulgares al cinto su ayudante de campo el teniente 1° Schweizer. Año 1921 Puerto Santa Cruz. (Archivo General de la Nación)

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