Efeméride

Día Internacional del Mago

Hoy se celebra el Día Internacional del Mago. Este día fue escogido para rendir un especial tributo al santo patrono de los magos San Juan Bosco, quien falleciera en la ciudad de Turín el 31 de enero de 1888.

San Juan Bosco.
San Juan Bosco.
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El término mago proviene del antiguo persa (magi) y del latín (magus). Es considerado un astrólogo o adivino que practica trucos de magia. Incluye a ilusionistas, prestidigitadores y otros artistas, que tienen el propósito de entretener, divertir y sorprender al público.

 

¿Por qué se celebra el 31 de enero el Día Internacional del Mago?

Este día fue escogido para rendir un especial tributo al santo patrono de los magos, San Juan Bosco.

Nacido en Italia, se hizo muy popular, sobre todo entre los más jóvenes por su capacidad para envolverlos con su magia y destrezas en el malabarismo y de esta manera predicarles la palabra de Dios.

Su muerte ocurrió el 31 de enero del año 1888, siendo canonizado el 1 de abril de 1934. Posteriormente, durante un congreso de magia celebrado en España fue elegido como el patrono de los magos, escogiendo la fecha de su deceso para celebrar esta efeméride.

 

Hoy se cumplen 134 años de la muerte del Patrono de la Patagonia

 

Juan Melchor Bosco Ochienna, también llamado Don Bosco, recordemos que fue un sacerdote y pedagogo italiano, fundador de la orden salesiana. Hijo de un humilde matrimonio campesino, su niñez fue dura, pues después de perder a su padre tuvo que trabajar sin descanso para sacar adelante la hacienda familiar. Se cuenta que aprendió a leer en cuatro semanas; quería estudiar para ser sacerdote, por lo que tenía que hacer todos los días a pie unos diez kilómetros (a veces descalzo, por no gastar zapatos) para ir a estudiar al liceo de Chieri. Con el fin de pagar sus estudios trabajó en toda clase de oficios.

 

San Juan Bosco

En 1835 ingresó en el seminario arzobispal de Turín, y en 1841 fue ordenado sacerdote. Ya por entonces sentía una viva preocupación por la suerte de los niños pobres de los barrios obreros de Turín, que vivía por aquellos años el auge de la Revolución Industrial, y particularmente por su imposibilidad de acceso a la educación. Inspirándose en San Felipe Neri y en el prelado francés San Francisco de Sales, en 1844 fundó el Oratorio de San Francisco de Sales, cuya sede fijó dos años después en una casa de la periferia.

Estableció luego las bases de la Congregación de los sacerdotes de San Francisco de Sales, o salesianos (1851), aprobada en 1860, y de su rama femenina, el Instituto de Hijas de María Auxiliadora. Tales instituciones, dedicadas a la enseñanza de los niños pobres, se desarrollaron con rapidez gracias al impulso de uno de los grandes pedagogos del siglo XIX. Además de recibir una educación cristiana, los alumnos podían familiarizarse e instruirse en diversos oficios, razón por la que se ha visto en Don Bosco a uno de los precursores de la moderna formación profesional. Desde el punto de vista metodológico, Don Bosco implantó lo que él mismo denominaba “sistema preventivo”, frente al sistema represivo tradicional.

La orden salesiana alcanza hoy en día 17.000 centros en 105 países, con 1.300 colegios y 300 parroquias, mientras que el instituto femenino de María Auxiliadora (las Hermanas Salesianas) posee 16.000 centros en 75 países, dedicados a la educación de la juventud pobre. Ya en vida de Don Bosco las instituciones por él fundadas llegaron a reunir más de cien mil niños pobres bajo su protección; su fama como educador y como santo favoreció su relación con importantes personalidades de su tiempo (entre ellas el monarca italiano Víctor Manuel II y los papas Pío IX y León XIII) y el apoyo a su labor filantrópica.

Además de su labor educadora y fundadora, San Juan Bosco publicó más de una cuarentena de libros teológicos y pedagógicos, entre los cuales cabe destacar El joven instruido, del que se llegaron a publicar más de cincuenta ediciones y un millón de ejemplares sólo en el siglo XIX.

El propio santo se encargó también de compilar y editar los llamados Sueños de Don Bosco, un total de 159 sueños en ocasiones premonitorios que tuvo a lo largo de su vida, el primero de ellos a los nueve años. Cuenta Don Bosco que, a esa edad, soñó que se hallaba en el patio de un colegio y que se lanzaba a puñetazos contra un grupo de muchachos que “decían malas palabras”. Apareció entonces Jesucristo, quien le indicó que los vencería “no con puños, sino con amabilidad”, y luego la Virgen María, que anticipó su destino de educador: su misión sería llevar la mansedumbre a los niños, una vez se hubiera hecho él mismo “humilde, fuerte y robusto”.

San Juan Bosco murió la madrugada del 31 de enero de 1888 en Turín. Durante tres días, la ciudad piamontesa desfiló ante su capilla ardiente, a cuyo entierro acudieron más de trescientos mil fieles. Fue beatificado en 1929 y canonizado en 1934, durante el pontificado de Pío XI; para su canonización se presentaron seiscientos cincuenta milagros obrados por él.

 

Algunos de los magos más grandes de la historia

A través de la historia han existido grandes magos e ilusionistas que han dejado un gran legado. A continuación mencionamos algunos de los más importantes:

 

Merlin (siglo VI d.C.): fue un mago y adivino galés, considerado el más famoso de la historia, así como la fuente de inspiración de otros magos de la literatura universal. Este personaje formó parte de las historias y los mitos de la Inglaterra medieval.

Robert Houdin (1805-1871): considerado el más grande ilusionista de todos los tiempos. Con sus asombrosos espectáculos logró marcar un antes y un después en el mundo de la magia. Entre los más recordados destacan la suspensión etérea, el reloj misterioso y el naranjo fantástico.

Alexander Herrmann (1844-1896): también conocido como Herrmann El Grande, fue un icónico y excéntrico ilusionista francés que perteneció a una familia de magos. Uno de sus trucos más conocidos fue la suspensión aérea, colocando a su esposa en un tablero sobre dos sillas. Al retirar las sillas pasaba un aro alrededor del tablero.

Harry Houdini (1874-1926): fue un gran escapista. Uno de sus actos que lo catapultó a la fama fue el de la Metamorfosis, donde después de permanecer metido dentro de una caja herméticamente cerrada con cadenas y candados, sorpresivamente aparecía liberado como por arte de magia.

Dai Vernon (1894-1992): fue un ilusionista canadiense que se destacó por el manejo de los trucos de magia con cartas, conocido como cartomagia. Publicó su primer libro de magia titulado The Expert at The Card Table, en el cual dio a conocer las trampas en los juegos de cartas.

Apollo Robbins: es un prestidigitador estadounidense y consultor de seguridad, catalogado por la revista Forbes como "un astuto manipulador de la atención". Ganó popularidad después de hurtar a agentes del servicio secreto que acompañaban al ex presidente Jimmy Carter.

David Coperfield: es un ilusionista que fue muy popular en la década de los noventa, realizando espectáculos monumentales, tales como la desaparición de la estatua de la Libertad y atravesar la Gran Muralla China, utilizando la tecnología. Popularizó sus presentaciones mediante presentaciones en shows televisivos.

David Blaine: es un ilusionista, escapista y doble de acrobacias estadounidense. Realiza actos de ilusionismo en la calle, con la presencia de una gran cantidad de espectadores. Ha realizado varios especiales para la televisión y publicó en el año 2002 su libro Mysterious Stranger.

Criss Angel: es un ilusionista, escapista y músico estadounidense, ampliamente conocido por sus trucos de ilusionismo y por su programa televisivo Mindfreak, con altos niveles de audiencia. Algunos de sus trucos más famosos han sido flotar entre dos edificios y desaparecer un Lamborghini.

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