Argentina Escándalo sexual a ambas orillas del río Edición impresa. Una red de prostitución operaba con chicas argentinas y uruguayas. Les prometían desfiles pero terminaban en orgías, según publica Diario Crónica. 14/02/2012 • 00:00 Detener audio Escuchar La investigación que llevaron adelante la justicia y policía uruguaya durante dos años sobre una red de prostitución vip revela una trama compleja que sacude ambas márgenes del Río de la Plata Según una amplia cobertura del semanario “Democracia” están involucrados empresarios argentinos y uruguayos como clientes, modelos de ambas orillas como víctimas de explotación sexual, agentes de scouting mencionados como proxenetas y hasta abogados, todos ellos de renombre. El celo con que se guardan sus identidades habla de ello. Algunos ya desfilaron ante el escritorio de la jueza uruguaya, especializada en Crimen Organizado, Graciela Gatti. La red desarticulada estaba integrada por dos ciudadanos de Uruguay, hoy procesados por el delito de proxenetismo, que fueron identificados como “el Negro José Miguel” (J.M.A. o A.) y “Daniel” (R.R.D.). Todo se originó a partir de una denuncia anónima y la labor de un equipo de agentes encubiertos de la Dirección General de Crimen Organizado e Interpol, bajo lo que se denominó Operación Blanca. Desde el año 2010 siguieron, filmaron y grabaron cada uno de los movimientos de los personajes involucrados, uno de ellos, J.M.A.F., hombre muy conocido en “la noche” porque solía ingeniárselas para asistir a los eventos más importantes en Montevideo y en Punta del Este. Así, se ganaba la confianza de importantes empresarios, a quienes les “presentaba” alguna de las chicas que representaba como “modelos”. El otro implicado, R.R.D., operaba en forma paralela, aunque a veces compartían espacios y ganancias. En su caso se valía de la pantalla de un “servicio de acompañantes de lujo”, que reclutaba a veces por Internet y otras por avisos clasificados. Según testimonios obtenidos por la justicia uruguaya, tres modelos del vecino país fueron trasladadas en una oportunidad a Buenos Aires bajo una vieja fórmula de engaño a mujeres. Les prometían llevarlas como aspirantes de la agencia Leandro Santos Models, si antes acordaban encuentros sexuales con hombres que les presentarían. La agencia es propiedad de quien fuera novio de Zaira Nara y actualmente representa a figuras tales como Erica Mitdank, Lola Bezerra, Florencia Maggi y Marianela Sinisterra, entre otras. En la resolución judicial librada por la jueza Gatti no se menciona el nombre de Santos, sino que se hace referencia a un empresario del modelaje argentino como pieza fundamental para la operatoria de la red desbaratada y se lo identifica tan solo con las siglas L.S. o S. (L.S., titular de una agencia de modelos argentina, situada en Buenos Aires.) Alertado por “Democracia”, Leandro Santos, a través de un comunicado supervisado por su abogado Fernando Burlando, admite sin proponérselo que se trata de él cuando en el expediente se refieren a L.S., aunque desmiente que tenga cualquier participación en la operatoria. Según consta en el expediente judicial, “en una ocasión, J.M.A.F. las hizo viajar -por las modelos- a Buenos Aires, previa coordinación efectuada entre L.S. y A., supuestamente para que las jóvenes se presentaran como modelos en una discoteca de Buenos Aires para participar en un desfile en Las Leñas. Al llegar a dicha ciudad, permanecieron todo el tiempo con A., que no las dejaba salir solas. Llegó L.S., las evaluó físicamente y allí les dijeron que no irían al desfile sino a una fiesta, donde deberían mantener relaciones sexuales con hombres. Estas, si bien accedieron en ese momento, no sabían que la supuesta fiesta era una orgía, organizada en una especie de galpón en las zona de Palermo, donde según relatan en forma coincidente, había muchas más mujeres que hombres, camas por todos lados, para tener sexo a la vista de todos. Antes de entrar, un empleado de L.S. les dio U$S 300 a cada una con lo cual se sintieron luego obligadas a quedarse, pero muy incómodas por la situación, logrando no mantener relaciones sexuales con nadie, gracias a que uno de los sujetos presentes en la ‘fiesta’ se apiadó de ellas y dijo que él diría que habían estado con él. Al día siguiente, L.S. les prometió llevarlas a un evento en la discoteca, lo que podía acercarlas a lo que ellas buscaban, esto es, la fama como modelos, pero para ello, previamente, debían ir a un apartamento a mantener relaciones sexuales con dos amigos de aquél. Las jóvenes aceptaron y así lo hicieron percibiendo U$S 300. Según pudieron saber las testigos, S. cobraba a los clientes la suma de U$S 3.000 porque éstos mantuvieran relaciones sexuales con las jóvenes y que a sus modelos, a las que llevó a la ‘fiesta’ ya referida les pagó la suma de U$S 1.000”. Temas Policiales El País Prostitución Lás más leídas en Argentina