Cultura

Los libres del mundo responden, al gran pueblo argentino salud

El cambio hacia una nueva perspectiva en la realidad de la futura construcción de la República Argentina se vio influenciada con la llegada del mes de mayo, donde la revolución incontrolable del pueblo hacía explosión el día 25.  

  • 25/05/2013 • 00:00

Allá por el año 1810 se vivía una realidad totalmente atípica a la de este 2013, tras 203 años, después que los caminos hacia la libertad del colonialismo español dieron sus frutos, uno puede retroalimentarse de un pasado sobrepasando límites impensados con una cultura totalmente distinta, una realidad que se conoce por los relatos históricos que marcan el surgimiento de la futura identidad como pueblo libre, tras la Primera Junta de Gobierno patrio en el 25 de Mayo de aquel año. Los ánimos que fueron devastando la paciencia del pueblo presente desde hacía una semana en los alrededores del Cabildo hasta lograr finalmente expulsar al virrey Cisneros del poder, dejaron en claro que el virreinato no era aceptado con el soberano Fernando VII en cautiverio por Napoleón Bonaparte, tras la ausencia del rey en el trono al estar preso, el pueblo no tenía que responder a la figura del virrey Cisneros, sumado al abandono del mismo ante las invasiones inglesas, estas expediciones  fracasadas que la corona británica emprendió en 1806 y 1807, en donde hombres y mujeres de esta tierra se enfrentaron sin ayuda española ante los dueños del mar para luego expulsarlos, formando las primeras milicias, apostando a la libertad de su pueblo, que dentro de estos sucesos (entre otros) derivaron en la llegada de este 25 de Mayo con mucha fuerza y hambre de justicia, dignidad, y sobre todo amor por esta tierra. Esto definió el paso a la realidad de un Gobierno sin españoles, el primer paso a una patria que aun sigue en construcción.
 
Como comienza todo en la Semana de Mayo
 
Viernes 18: Ante el nivel de conocimiento público alcanzado por la noticia de la caída de la Junta de Sevilla, Cisneros realizó una proclama en donde reafirmaba gobernar en nombre del rey Fernando VII, para intentar calmar los ánimos. La misma noche del 18 los jóvenes revolucionarios se reunieron en la casa de Rodríguez Peña y decidieron exigirle al Virrey la convocatoria a un Cabildo Abierto para tratar la situación en que quedaba el virreinato después de los hechos de España. El grupo encarga a Juan José Castelli y a Martín Rodríguez que se entrevisten con Cisneros; sábado 19: Los criollos piden a las autoridades que se les permita realizar un Cabildo Abierto para tratar la situación, con ausencia de Cisneros ya que habiendo sido disuelta la Junta que lo había designado como Virrey consideraban que había cesado su mandato. Cornelio Saavedra y Manuel Belgrano le pidieron al alcalde Lezica la convocatoria a un Cabildo Abierto. Por su parte, Juan José Castelli hizo lo propio ante el síndico Leiva; domingo 20: El virrey Cisneros reunió a los jefes militares y les pidió su apoyo ante una posible rebelión, pero todos se rehusaron a brindárselo. Por la noche Castelli y Martín Rodríguez insistieron ante el Virrey con el pedido del Cabildo Abierto. El Virrey dijo que era una insolencia y un atrevimiento, pero ante la insistencia de los criollos, convocó al Cabildo para el día 22 de mayo. La anécdota de “Roma Salvada”; esa misma noche se representó una obra de teatro cuyo tema era la tiranía, llamada “Roma Salvada”, a la cual concurrieron buena parte de los revolucionarios. El jefe de la policía intentó convencer al actor de que no se presentara y que, con la excusa de que éste estuviera enfermo, la obra fuera reemplazada con “Misantropía y arrepentimiento”, del poeta alemán Kotzebue. Los rumores de censura policial se extendieron con rapidez, por lo que Morante salió e interpretó la obra prevista, en la cual interpretaba a Cicerón. En el cuarto acto, Morante exclamaba lo siguiente: "Entre regir al mundo o ser esclavos ¡Elegid, vencedores de la tierra! ¡Glorias de Roma, majestad herida! ¡De tu sepulcro al pie, patria, despierta! César, Murena, Lúculo, escuchadme: ¡Roma exige un caudillo en sus querellas! Guardemos la igualdad para otros tiempos: ¡El Galo ya está en Roma! ¡Vuestra empresa del gran Camilo necesita el hierro! ¡Un dictador, un vengador, un brazo! ¡Designad al más digno y yo lo sigo!" Dicha escena encendió los ánimos revolucionarios, que desembocaron en un aplauso frenético a la obra. El propio Juan José Paso se levantó y gritó "¡Viva Buenos Aires libre!"; lunes 21: Un grupo de revolucionarios, encabezados por Domingo French y Antonio Luis Beruti, se agrupaban bajo el nombre de la “Legión Infernal” y pedía a los gritos que se concrete la convocatoria al Cabildo Abierto. Los cabildantes acceden al pedido de la multitud. El síndico Leiva sale al balcón y anuncia formalmente el ansiado Cabildo Abierto para el día siguiente; martes 22: A las 9 de la mañana comenzó la sesión. Habían sido invitados los vecinos más destacados. Se inició el debate, expusieron el escribano del Cabildo, el Obispo de Buenos Aires, varios españoles y criollos y por fin se decidió votar una propuesta concreta. Entre todas se apoyó la propuesta de Cornelio Saavedra: la cesación del Virrey y la delegación interina del mando en el Cabildo hasta la formación de una Junta que lo ejerciera sobre la base de la participación popular. Apoyaron esta opinión Castelli, Belgrano, Paso, Moreno y Rivadavia, pero se postergó el escrutinio hasta el día siguiente; miércoles 23: El recuento de los votos fue de 155 votos por la destitución del Virrey y 69 por su continuación en el mando. Una maniobra de los regidores del Cabildo, sin consultar al pueblo, forma una Junta Provisional presidida por el propio virrey Cisneros; jueves 24: Jura una Junta de Gobierno presidida por el virrey e  integrada por españoles y por dos criollos: Castelli y Saavedra. Es un día de indignación para el pueblo. Renuncian los miembros de la Junta y el Virrey. El poder vuelve al Cabildo. Los patriotas decidieron presentar una lista con los nombres de las personas que debían integrar la nueva Junta de Gobierno y enviar a la brevedad una expedición militar al interior para comunicar las novedades. La destitución del Virrey se hizo pública a través de un bando por las calles de Buenos Aires; viernes 25: Grupos de vecinos y milicianos encabezados por Domingo French y Antonio Beruti se fueron juntando frente al cabildo a la espera de definiciones. Algunos llevaban en sus pechos cintitas azules y blancas, que eran los colores que los Patricios habían usado durante las invasiones inglesas, y al ir pasando las horas sin ninguna noticia, gritan: “el pueblo quiere saber de qué se trata”. Mientras tanto, dentro del edificio, los cabildantes se reunieron y no aceptaron la renuncia de los miembros de la Junta. Entonces se decide convocar a las fuerzas armadas, pero éstas le niegan su apoyo al Virrey. Se le pide la renuncia a Cisneros, pero éste no accede. Los criollos hacen una presentación para comunicar que, habiendo renunciado todos los integrantes de la Junta, el pueblo asumía la autoridad que hasta entonces tenía depositada en el Cabildo. Seguidamente se dieron a conocer  los nombres de quienes integrarían la Nueva Junta, que no era otra cosa que el Primer Gobierno Patrio de los argentinos y la decisión de enviar en el término de 15 días una expedición al interior. A las tres de la tarde, los miembros del Primer Gobierno Patrio juraron desempeñar lealmente su cargo y conservar esta parte de América para el Rey Español Fernando VII, aunque el verdadero propósito de los patriotas era independizarse de España.
 
Temas