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Diariamente la esquina de Zapiola y San Martín presenta un show cada 30 segundos

El semáforo cumple más que una función vial en esta intersección, allí “Tuco y Petaco” (entre otros jóvenes), salen a enfrentar las inclemencias del tiempo en búsqueda de generar una sonrisa.

  • 24/05/2013 • 00:00

La vida en las calles de la ciudad toma distintos colores acorde donde se está transitando, todo va de la mano acorde por cual sector se recorre, y por ende, la imagen que acompaña el recorrido tiene su particularidad. Desde hace más de un año, a escasos metros de la emblemática plaza San Martín, un grupo de jóvenes sale a darle otro tinte a este espacio céntrico con sus habilidades malabaristas, con ese aire juvenil, que según sus relatos, no buscan más que divertir a la gente. Pasadas las 20:00 de ayer, con el frío habitual de esta época, Marcos “Tuco” (21) y Juan “Petaco” (17) seguían con su rutina al compás del semáforo, a pesar de todo lo que para la realidad de cualquier persona sería irreal, por lo que “Tuco” explicó a este medio “Esto es algo único para los que nos gusta. Yo arranqué hace un año atrás, pero empecé a darle todos los días fuerte a esta actividad, hace tres meses”.
“Petaco”  expresó: “Yo empecé hace tres meses junto con él, mas que nada porque me había dado una compañía para empezar. Trabajamos siempre en esta esquina a partir del comienzo de cada tarde, sin importar si está lindo o feo el día, si hay viento o no, de última siempre calentamos el cuerpo haciendo malabares”, concluyó este joven.
Desde luego que este par de malabaristas no son los que habitan esta esquina, como explicó el mayor de los dos, dijo “En realidad somos bastantes los que nos sumamos a esto, para nosotros ya es una actividad muy importante. Somos los únicos dos que estamos enseñando a los chicos que se quieren sumar, a todos los que quieren aprender porque les gusta o por el hecho de saber de qué se trata esta actividad”.

¿Qué opina el vecino?

“Tuco” contestó: “Esta dividida la opinión de la gente, hay muchas. Están los que dicen que somos unos vagos que no queremos trabajar y estamos perdiendo el tiempo; otros dicen que prefieren que estemos acá y no robando, o consumiendo drogas. Lo triste es que a nadie le importa lo que nosotros queremos, en definitiva es divertirnos y hacer algo que sea llevadero pero que no le afecte ni moleste a nadie.
Petaco: “Está bueno querer construir algo con nuestras propias ideas y poder incursionar a nuestra manera con la cultura. No hay que dejar de lado que siempre están esas personas que colaboran con lo que pueden, y eso está muy bueno.
Creo que lo principal para nosotros es tratar de sacarle una sonrisa a la gente; poder compartir un momento de distracción con toda esa gente que frecuenta estas calles en el semáforo, y no siempre está del todo contenta. Creo que es positivo tratar de ser el generador de un cambio positivo en el ánimo de las personas, aparte entre nosotros pasarla bien y crear un buen clima cada momento que el semáforo se pone en rojo.
Otro de los puntos para analizar es el crecimiento de esta actividad, como se van sumando jóvenes a esta propuesta de salir a divertir al automovilista por 30 segundos (según su mirada), a lo que Marcos explicó: “Cada día somos más, en la plaza se puede ver como crece el número constantemente de chicos que se suman a la propuesta, practican, conocen de qué se trata esto de hacer malabares y lo que conlleva”. Agregó “Uno se divierte con ellos enseñándoles. Se hace todo más llevadero, aparte dentro de lo que uno hace, por ahí necesita un compañero para poder hacer trucos más importantes, todo suma para dar un buen show en los 30 segundos que dura el semáforo”.
Por último, consultados sobre qué significa esto para ellos, “Petaco”, explicó: “Para mí en lo personal es una manera muy buena de vivir mi vida. Aunque sea en este lapso de tiempo uno busca la constancia y se compromete a eso, a pesar de todo lo que se presente, sea la inclemencia del tiempo, sea la hostilidad de la rutina de los conductores con su mal o buen humor, creo que uno se va amoldando a ser parte de su propia realidad, pero siempre con un sonrisa dibujada, después podrán decir lo que quieran. Si tendría que venir o no a morirme de frío acá, pero yo prefiero eso a estar tirado encerrado en mi casa haciendo nada, a estar encerrado en la computadora, prefiero esto”.
Tuco agregó: “Sería importante para todos que vengan y se sumen a esto que hacemos los que tengan ganas. Tenemos ganas de enseñar, y además es bueno que lo vean desde el ángulo que lo entendemos nosotros, no del que lo hacen aquellos que nos juzgan, acá buscamos divertirnos por sobre todo”.