Argentina

"No quise matarla, ella siempre fue mi amiga"

Luego de que le redujeran la condena, Silvia Luna aseguró, desde la cárcel, que nunca tuvo la intención de asesinar a su compañera de trabajo, Carola Bruzinni. Además, dijo que desea rehacer su vida sentimental porque "no puedo estar sola", publica el Diario Crónica.

  • 16/05/2013 • 00:00

Silvia Luna rompió el silencio. Desde la cárcel, donde aguarda que se efectivice su salida tras el fallo de Casación Penal bonaerense de reducción de pena por matar a su compañera y amiga porque iba a difundir un video hot que la comprometía- señaló que a la localidad de Las Heras -donde ocurrió el crimen- no va a volver pero espera “reencontrar el amor porque no me gusta estar sola”. También aseguró que no tuvo intenciones de matar a Carola Bruzzini.

El Tribunal de Casación Penal bonaerense, tal como dimos cuenta en la edición de ayer, bajó de diez a cuatro años y medio de cárcel la condena contra Silvia Luna, la moza acusada de haber matado de un "mazazo" a su amiga, Carola Bruzzoni, para evitar que ésta le arruinara el casamiento con la difusión de un video hot que protagonizaba con un hombre que no era el novio.

La Sala III del Tribunal de Casación bonaerense consideró que la acusada había actuado bajo ‘emoción violenta‘ y por lo tanto redujo el monto de la condena.

De esta manera, el fallo dejó a Luna a un paso de la libertad por entender que ya pasó las tres cuartas partes de la pena tras las rejas.

Luna, en un reportaje difundido por Telefe Noticias, comentó que aquél fatídico día “tomé el martillito de la cocina, donde estaban las bolsas de las papas que habían llegado del Mercado Central. Y le pegué para separarme. No la quise matar. Ella siempre fue mi amiga”.

La joven condenada también dijo que “nunca más volveré a Las Heras, pero quiero retomar mi vida sentimental, buscar el amor. No me gusta estar sola”.

Por su parte el dueño del bar Matute, Juan Prado, aseguró que “nunca más contrataría a Luna para que trabaje en el bar porque muchos problemas me causó” y ratificó que la localidad está dividida en el caso: "muchos clientes me dicen que si la veo le mande saludos".

El 17 de abril de 2010, cerca de las 8.30, Luna concurrió al bar Matute, de Las Heras, y luego de tomar de la cocina una maza para aplastar milanesas, fue al patio trasero y mantuvo una fuerte discusión con Bruzzoni.

De repente, le pegó con la maza en el lado izquierdo de la cabeza y comenzó un forcejeo entre ambas, a los gritos, por el control del instrumento.

En ese momento, llegó al bar otra empleada, Miriam Idiart, quien declaró que ambas gritaban “soltame, soltame”, Silvia tenía el martillo y Carola el mango, lloraban y ella logró separarlas.

Luna se fue del lugar y pese a que Idiart y otros compañeros le ofrecieron a Carola llevarla al hospital, ella se negó y sólo aceptó que el dueño del bar, Juan Prado, la trasladara a su casa, donde se acostó a dormir con su marido.

Luego Robledo se dio cuenta que a su esposa le sangraba la cabeza y la llevó al hospital de Las Heras, desde donde la trasladaron al de General Rodríguez, donde luego de tres operaciones entró en coma y murió el 26 de abril.