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Gallegos con menos pobreza e indigencia según el INDEC

De acuerdo a la Encuesta Permanente de Hogares la capital santacruceña presenta los porcentajes más bajos de 1,3% y 0,8% respectivamente en el último semestre.   A nivel nacional hubo una disminución de ambos ítems.  

  • 27/09/2011 • 00:00
La ciudad tiene los índices más bajo.
La ciudad tiene los índices más bajo.

Para el INDEC, Río Gallegos cuenta con los índices más bajos de indigencia y pobreza en base la Encuesta Permanente de Hogares que el polémico organismo detalló en base al primer semestre de este año.
La información del INDEC corresponde al agregado de los 31 aglomerados relevados por la EPH, el conjunto de aglomerados de 500.000 más habitantes, y el conjunto de aglomerados de menos de 500.000 habitantes.
Río Gallegos presenta un 1,7% de pobreza en hogares y  0,8% en indigencia, frente a números bastantes superiores de localidades de la Patagonia y obviamente resto del país.   
En el caso de la indigencia, dos provincia, Salta y Jujuy, sumado a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, presentan porcentajes similares con 0,7 %.
“Respecto de la medición del primer semestre de 2010, se observa la continuidad de la tendencia decreciente en los porcentajes de hogares y personas por debajo de la línea de pobreza e indigencia”, explica el organismo oficial de estadística.
La pobreza bajó a 5,7% de los hogares y la indigencia, a 2,2 por ciento.
En este sentido, hay 170.000 hogares menos debajo de la línea de pobreza, lo que implica 883.000 personas menos. Del mismo modo, bajo la línea de indigencia se registran 34.000 hogares menos (una disminución de 183.000 personas).
Cabe recordar que al cierre del primer semestre de 2003 los hogares que no reunían los ingresos suficientes para adquirir los bienes y servicios esenciales abarcaban el 42,7% de los grupos habitacionales, mientras que no podían comprar los alimentos básicos el 27,7% restante.
El consenso de los economistas y consultoras privadas reconocen que la bonanza de los últimos ocho años, junto a la ampliación de los planes asistenciales, como la Asignación Universal por Hijo, posibilitó una notable disminución de las familias con carencias básicas.
Sin embargo, dadas las enormes diferencias prevalecientes con el Indec respecto de la variación de los precios, la mayoría estima umbrales de pobreza e indigencia que casi triplican los calculados por el INDEC.