Cultura

Río Gallegos... Río Gitano

A puro pulmón, dos comunicadores conformaron un grupo creativo para que en 40 minutos de cinta toda una sociedad reconozca a una minoría: quiénes son, cómo viven y qué piensan los gitanos riogalleguenses. Una idea transformada en documental, hoy camina con la ambición de ser mostrada en las salas de cualquier rincón.

  • 23/08/2010 • 00:00
Juan Manuel y Pedro, alma máter del proyecto. (L. Franco)
Juan Manuel y Pedro, alma máter del proyecto. (L. Franco)

Telas de colores, familias numerosas, carcajadas por doquier y una fila interminable de vehículos son las primeras características que a un “criollo” se le vienen a la cabeza cuando imagina la vida de un gitano. No obstante, la primera y principal obligación que tiene un gitano y muchos no lo saben, es el respeto por su familia y la de los demás. Por este motivo, con el propósito de abrir las mentes y las propias obviamente, Juan Manuel Maidana y Pedro Ignacio Silva, dos comunicadores sociales del medio, en 40 minutos corridos muestran la vida de un bullicioso sector de la sociedad riogalleguense, que está encasillada allí por calle Estrada y Entre Río: la comunidad gitana.
Los primeros pasos para obtener un resultado final que tomó casi un año de trabajo, fue lo más sencillo, fijar el tema. Tras su propia inquietud, “nos juntamos y surgió la idea de hacer algo con los gitanos, porque vimos que son una minoría que se asentó en Río Gallegos”, le comentó Silva a TiempoSur, además de sentir que es un sector muy pintoresco y con mucha fuerza que donde quieran que van llama la atención, tanto estética como visualmente. En resumen, la comunidad gitana local reunió los dos principales pilares del cine.
“Río Gitano” resume la vida y costumbre de los mil gitanos que en la actualidad habitan la localidad, los que representan el 1% de la población total. Ellos en general, poseen una posición socioeconómica bastante cómoda que a diferencia de sus pares del interior del país, les otorga un estilo de vida un tanto más amena.

Una vida en comunidad
Concordaron en que “la idea fue mostrar en forma positiva aquella cultura milenaria que ha sobrevivido en el tiempos, aquel grupo que ha sido perseguido y negado por la sociedad por el sólo hecho de ser diferentes”. Sin embargo, “el documental nos fue llevando hacia otro lado”, recalcaron, ya que “fuimos con una idea y terminamos con otra porque ellos mismos nos fueron trasladando hacia eso”. En este sentido indicaron, por ejemplo, sacaron a la luz aquel motor escondido que los motiva día a día, la religión. Fervientes evangélicos “no habían dos frases hiladas sin que mencionen a la religión o el evangelio”, contaron, al tiempo que sostuvieron que para la comunidad gitana la llegada de Cristo es un hito importante y parte de su esencia que le ha permitido sobrevivir a lo largo del tiempo. 
Por otro lado, mencionaron que otro eje importante del documental es mostrar la evolución progresiva de los gitanos. Han cambiado sus prácticas, que si bien siguen siendo nómades, al estar tan bien acentuados en la ciudad, cambiaron sus costumbres y se convirtieron en sedentarios. Con sus propiedades y descendencia riogalleguense, “en algún punto fuimos a buscar el preconcepto que teníamos por la forma de verlos, pero mientras corría la grabación nos sorprendió como están y cómo cambió su estilo de vida. Ya instalados y metidos en la sociedad, seguimos su transformación de alguna manera”.
Si bien la pre y post producción fue un tanto complicada ya que comentaron que golpeaban puertas y muchas no se abrían, poco a poco los mismos gitanos fueron copándose con la propuesta de los chicos y así comenzaron a mostrar su cultura y su actualidad tal cual es hoy.

Mismo empuje, una misma motivación
El paso de la idea original hasta ver la cinta correr, fue un trabajo lento con un motor propulsado a puro pulmón. No obstante, como no sólo es agarrar una cámara y ponerse a grabar, Maidana y Silva fueron apoyados por una productora local que les facilitó el equipo y los camarógrafos, como así también dieron los retoques finales de la edición final.
“Conformamos un grupo creativo que se fue traduciendo en ideas” indicaron, al tiempo que agradecieron haber tenido la posibilidad de tener en escena a varias generaciones de gitanos, que desde su posición facilitaron contar su propia historia.
Ya con el material finalizado, “Río Gitano” recorrerá un importante circuito de presentaciones nacionales e internacionales. Asimismo, los propios gitanos, -los protagonistas- tendrán la posibilidad de ser los primeros en ver en forma exclusiva el film en el salón de su Iglesia.