La verguenza pública que pasamos ante el mundo golpea, el escarnio es demasiado, dan ganas de despertarse d egolpe y decir, gracias a Dios solo fue un mal sueño, una pesadilla. No soy ni oficialista ni opositor, soy un argentino que tiene la suerte de creer en sus dirigentes, del color politico que tengas, no estoy afiliado a ningun partido ni lo haré, por que tengo la conviccion que las ideas no deben atarse a nombres. historias ni populismo. Tengo la convicción que las ideas deben debatirse y los hombres comunes, que no hacemos politica, seguir proyectos, dar consenso, es decir nuestro voto, a las propuestas que creamos mas convenientes a nuestra nación. Sin pensar, solapadamente, en el beneficio de un plan social, de ganar sin trabajar o de obtener esto gracias a un voto. Soy un hombre de clase media, que creo en los dirigentes, creo en la juventud, estoy superconvencido, que son los jovenes los que nos daran la muestra que la vieja politica, que la actual politica, en algunos casos es cuestion d eoportunistas. Que duro golpe a mi credibilidad le dio ayer la presidente. Que gesto de dersapego a los valores. Tendrá en claro nuestra primera mandataria que es quien debe ser la imagen de la transparencia, eficiencia, honestidad y credibilidad? Si no podemos creerle a nuestra presidente a quien podemos creerle? habrá alguien capaz de decirle señora presidente, esta estafando la confianza del pueblo argentino? habrá alguien capaz de decirle lo que hizo ayer en el senado es algo de una persona vil? Cómo se puede dilapidar el credito del pueblo de esa manera? ¿con qué drecho nuestra presidente tira por el piso la confianza depositada en ella? ¿cómo les podemos decir a nuestros hijos que la verdad es el único camino, si nuestra presidente descaradamente engaña a traves de los medios de comunicacion? Señora presidente, lo que usted hizo ayer en el senao no fue engañar a los legisladores de la oposición, ayer ud nos mintió a todos los argentinos. Habrá voces que defenderán lo indefendible, podran arguir lo que quieran, el resto tiene derecho a todo, Ud no señora,. ed es la presidente de todos. Puede equivocarse, puede ser neofita y tener cierta impericia, lo que no puede ni debe, es mentir, engañar y sobre todo creer Usted misma lo que pretende que todos creamos. Me despido de Ud, quisiera poner con respeto, no se si puedo, no se si se lo merece. De un argentino que confia en sus dirigentes, aunque estos a veces me digan en la cara que soy un pánfilo, un credulo, y se me rian. No importa, seguramente entre nuestros jovenes aparecera un Alberdi, Un doctor Favaloro, Un doctor Maradona, un Illia, un Milnstein, una madre teresa, gente en quien poder seguir confiando. Con toda la pena por su mentira y su engaño, me despido de ud, señora presidente.