Guanacos: productores magallánicos buscan su uso sustentable
Con una población estimada en 350 mil ejemplares, el guanaco podría transformarse en un motor productivo regional. ASOGAMA propone avanzar hacia un modelo sustentable que permita aprovechar su carne, cuero y fibra, siguiendo experiencias exitosas del sur argentino.
La sobrepoblación de guanacos en la Región de Magallanes, estimada en cerca de 350.000 ejemplares, ha dejado de ser solo un problema de convivencia con la ganadería ovina para convertirse en una oportunidad económica estratégica. Así lo plantea la Asociación de Ganaderos de Magallanes (ASOGAMA), que impulsa una propuesta orientada a dinamizar la economía regional mediante el aprovechamiento integral y sustentable de esta especie.
Desde el gremio sostienen que el guanaco podría transformarse en una verdadera “mina de oro” para la comunidad, siempre que se avance en un marco regulado, responsable y autorizado por la autoridad competente.
Carne de alta calidad y precios accesibles
Uno de los ejes centrales de la propuesta es la comercialización de carne de guanaco, destacada por su alto contenido proteico y bajo nivel de colesterol, superando en estos aspectos a la carne bovina. El objetivo es ofrecer un producto saludable y competitivo, pensado no solo para mercados externos, sino también para el consumo local.
“Buscamos que la carne de guanaco sea tan accesible en Magallanes como lo es hoy en Santa Cruz”, señaló Gerardo Otzen, presidente de ASOGAMA.
Aprovechamiento integral del recurso
La iniciativa apunta además a una integración productiva completa, que permita utilizar la totalidad del animal. Esto incluye el cuero, con potencial para el desarrollo de la artesanía local, y la fibra, considerada un recurso de alto valor en mercados especializados.
Según ASOGAMA, este enfoque permitiría generar nuevas cadenas de valor, empleo local y diversificación productiva en una región altamente dependiente de actividades tradicionales.
Sustentabilidad y manejo responsable
Desde el gremio recalcan que cualquier avance debe realizarse bajo criterios de sustentabilidad, considerando que el guanaco es una especie protegida, cuyo manejo está sujeto a planes autorizados y cuotas de control poblacional definidas por la autoridad ambiental.
En este sentido, se busca optimizar los mecanismos existentes, ya que actualmente las cuotas de caza autorizadas están subutilizadas, limitando el impacto real de estas políticas de manejo.
La experiencia argentina como modelo
Uno de los referentes clave para la propuesta es la experiencia de la provincia de Santa Cruz, Argentina, donde el guanaco ya forma parte habitual de la oferta gastronómica, especialmente en restaurantes.
El éxito del modelo argentino se basa en el arreo hacia corrales, una técnica que permite capturas a escala industrial, con mayor eficiencia y control sanitario. ASOGAMA plantea que esta experiencia debería ser reevaluada en Chile, con el fin de modernizar los métodos actuales y avanzar hacia un uso productivo real del recurso.
Desde el gremio concluyen que el desafío está en superar barreras normativas, culturales y técnicas, para convertir al guanaco en un activo económico regional, sin perder de vista la protección del ecosistema patagónico.