Salud

La donante de médula ósea: “Que ese bebé va a vivir gracias a mí me pone feliz”

Así lo manifestó Nancy Quiróz que comentó a TS-Digital que la donación se realizó el 21 de noviembre y espera a saber cómo se encuentra el bebé.

  • 14/02/2020 • 18:07
Nancy Quiróz. donadora de médula osea.
Nancy Quiróz. donadora de médula osea.

Donar medula ósea es un acto solidario y un compromiso a largo plazo. Según las estadísticas, 3 de cada 4 pacientes no tienen donante compatible en su familia y necesitan un donante. Es por esto que, por ejemplo, desde el Hospital Regional de Río Gallegos constantemente recalca que la difusión y las campañas son de gran significancia. Hoy, se conoció la noticia de que Nancy Quiróz de 24 años fue la donante de medula osea de un bebé de 10 meses.

TS-Digital se contactó con la misma y comentó cómo empezó con la donación: “Empecé a los 18 años, mi papá falleció de cáncer y una conocida que tenía un papá con cáncer y ella público que necesitaba donante y le dije cómo es para ser donante y me sumé”.

Y agregó:  Desde ese momento done sangre cada 3 meses y en 2016 salió una campaña en el hospital de donación de medula ósea. Me anoté, me inscribí y el 9 de septiembre estaba en la facultad en La Plata, me mandan un mail y me llamaron y me dijeron que era compatible con un paciente argentino, si todavía tenía la voluntad y le dije que por supuesto”.

Luego de su confirmación, Nancy tuvo que hacerse estudios, “Me mandaron a hemoterapia en La Plata y mandaron a Estados Unidos. Cuando le dieron el informe me dijeron que era 100% combatible y ahí empezó todo. El 30 de octubre me dijeron que me iban a llevar a los estudios y el 21 de noviembre es la donación, me preguntaron si estaba disponible y dije que sí”.

Y prosiguió: “Me hicieron nuevamente los análisis completos en un instituto privado en y el 21 de noviembre fui a hacer la donación, estuve dos horas y me hicieron el periférico porque el bebé lo necesitaba con urgencia”.

La relación con la otra parte. Por el momento Nancy no tiene novedades del bebé, “las leyes te lo permiten después del año de la donación. Me debo comunicar con el INCUCAI y ambas partes deben estar de acuerdo. A los tres meses te llaman y ahí puedo preguntar cómo se encuentra el paciente y yo me muero por saber cómo está el bebé”.

Por último, la joven le pidió a la gente que se anime y que el proceso no es doloroso ni molesto, “es algo inexplicable, esto me marcó para toda mi vida. Me levanto y me acuerdo que doné y que ese bebé va a vivir gracias a mí y me pone feliz”, sentenció.