Efemérides

Día Mundial de la Alimentación

Cada 16 de octubre desde el año 1979 se conmemora el Día Mundial de la Alimentación, una celebración promovida por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con el claro objetivo de disminuir el hambre en el mundo, propósito que también busca la Agenda 2030 con su meta de hambre cero.

Hoy es el día de la alimentación.
Hoy es el día de la alimentación.
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Cada año, la FAO se centra en un lema para difundir la campaña del Día Mundial de la Alimentación. Para el 2021, el lema es "Nuestras acciones son nuestro futuro". Se pide un esfuerzo para ser más sostenibles en nuestras acciones diarias, reduciendo el desperdicio de alimentos, creando conciencia a cerca de una nutrición sana y equilibrada. Y todo ello con el objetivo de llegar al Hambre Cero y de proteger el medio ambiente.

 

¿Por qué debemos preocuparnos?

Los sistemas agroalimentarios emplean a 1.000 millones de personas en todo el mundo, más que cualquier otro sector económico. Además, nuestra forma de producir, consumir y, lamentablemente, desperdiciar alimentos le cobra un precio muy alto a nuestro planeta, ejerciendo una presión innecesaria en los recursos naturales, el medio ambiente y el clima. Con demasiada frecuencia, la producción de alimentos degrada o destruye los hábitats naturales y contribuye a la extinción de especies. Esta ineficiencia nos está costando billones de USD, pero, lo que es más importante de todo, los sistemas agroalimentarios actuales están exponiendo desigualdades e injusticias profundas en nuestra sociedad mundial. Unos 3.000 millones de personas no pueden permitirse dietas saludables, mientras que el sobrepeso y la obesidad continúan aumentando en todo el mundo.

La pandemia de COVID-19 ha subrayado que la necesidad de un cambio de ruta urgente. Ha hecho que sea aún más difícil para los agricultores, (que ya se confrontan con la variabilidad del clima y los fenómenos extremos) vender sus cosechas, mientras que el aumento de la pobreza empuja a un mayor número de residentes de la ciudad a utilizar los bancos de alimentos, y millones de personas necesitan ayuda alimentaria de urgencia. Necesitamos sistemas agroalimentarios sostenibles que sean capaces de alimentar a 10.000 millones de personas en 2050.

 

¿Qué es un sistema agroalimentario?

Explorar las diversas partes del sistema agroalimentario para desmitificar todo lo que implica la producción de nuestros alimentos y otros productos agrícolas no destinados a la alimentación, y examinar las formas en que nosotros, consumidores, productores, comerciantes, podemos hacer cambios para transformar estos sistemas en otros adaptados al futuro.

 

Y ahora ¿qué?

Existen soluciones. Los gobiernos deben reconvertir las políticas antiguas y adoptar políticas nuevas que fomenten la producción sostenible de alimentos nutritivos asequibles y que promuevan la participación de los agricultores. Dichas políticas deben promover la igualdad y el aprendizaje, impulsar la innovación, estimular los ingresos rurales, ofrecer redes de seguridad a los pequeños agricultores y desarrollar la resiliencia climática. También deben considerar los diversos vínculos existentes entre las áreas que afectan los sistemas alimentarios, incluida la educación, la salud, la energía, la protección social, las finanzas y demás, y hacer que las soluciones encajen. Y deben estar respaldados por un aumento considerable de la inversión responsable y un apoyo enérgico para reducir los impactos medioambientales y sociales negativos en todos los sectores, especialmente el sector privado, la sociedad civil, los investigadores y el ámbito académico.

 

Nuestras acciones son nuestro futuro

Los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil, las organizaciones internacionales y el mundo académico también necesitarán nuestra ayuda. Necesitamos influir en lo que se produce aumentando nuestra demanda de alimentos nutritivos producidos de manera sostenible y, al mismo tiempo, ser más sostenibles en nuestras acciones diarias, ante todo reduciendo la pérdida y el desperdicio de alimentos. También tenemos la responsabilidad de hacer correr la voz, creando conciencia sobre la importancia de un estilo de vida saludable y sostenible. Los esfuerzos para mitigar el cambio climático, la degradación medioambiental y nuestro bienestar dependen todos de ello. Necesitamos activar un movimiento alimentario que abogue por un cambio ambicioso. (Fuente FAO)

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