Salud

Cómo funciona el centro de atención de adicciones en Río Gallegos

SEPTRICO trabaja con el paciente y su familia, analizando caso por caso según gravedad. Pidieron que la persona que se acerque sea por voluntad propia.

Trabajan con adicciones.
Trabajan con adicciones.
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El Servicio de Tratamiento Integral para Patologías de Consumo (SEPTRICO), dependiente del Hospital Regional de Río Gallegos. Cuenta con un servicio de admisión, los días lunes, miércoles y viernes de 10.30 a 12 horas, para quienes quieran empezar un tratamiento, no se requiere turno, ni ordenes de obra social, sólo deben presentarse espontáneamente ya que es un servicio abierto, gratuito y destinado a quienes atraviesan la problemática de las adicciones. Para recibir asesoramiento, tratamiento o para mayor información llamar al 426075 o acercase a Ramón y Cajal 175 (esquina 25 de Mayo). El dato es vital en el contexto nacional, donde el consumo problemático de sustancias se ha vuelto a poner en el tapete debido a la intoxicación y posteriormente muerte de 24 personas. Si bien en todo el país se volvió a tratar el tema del consumo de cocaína, lo cierto es que hay otros consumos y patologías que también suman pacientes y alarman, como ser el alcoholismo, el juego y otras sustancias, cada una teniendo un tratamiento diferente.

SEPTRICO realiza un tratamiento integral y multidisciplinario, trabajando con el paciente en  solitario o con su familia en caso de ser necesario. Pero hay algo que remarcan: que el inicio del proceso sea por voluntad propia.

 

Voluntario

La Lic. Judith Paiz es una de las integrantes del grupo de trabajo de SEPTRICO, quien ayer explicó a TiempoSur como son las metodologías de trabajo, señalando que es una tarea que realizan de manera diaria con el paciente. “Tenemos todos los días admisiones, que es el primer contacto con el paciente, acompañado o solo, la idea es que sea por voluntad propia, porque facilita el abordaje del tratamiento”, explicó la profesional en primer lugar. Detalló luego que es inicia el contacto con un trabajador social, un psicólogo y, en caso de ser necesario, un psiquiatra. El paciente, dependiendo el grado de la problemática, puede ser ambulatorio. “Nosotros trabajamos con la idea del consumo problemático, tratando el problema cuando ya empezó a afectar la vida personal o laboral de la persona”, sostuvo Paiz, indicando que además puede haber una internación en Salud Mental.

“Luego tenemos tratamientos grupales, diferentes formas de trabajar, dependiendo cado caso dependiendo con diferentes profesionales, con entrega de medicación e incluso trabajando con la familia”, detalló.

 

Tratamientos

Sostuvo que el tratamiento tiene un impacto con la persona, remarcando que cuando al drogodependiente se le quita la sustancia puede tener complicaciones clínicas. “Es un trabajo y un proceso gradual”, acertó.

Este medio consultó acerca de la cantidad de pacientes que ingresan, señalando que son varios, pero que depende del momento. “Años atrás lo que más primaba era el consumo de alcohol en personas mayores y ahora vemos un mayor consumo de cocaína en personas más jóvenes”, manifestó. De todas maneras dejó en claro que trabajan sobre sustancias psicoactivas, ya que del tabaquismo trabaja en el área de neumología y el programa de prevención del tabaco, siendo el juego también tratado por otro sector.

“Tenemos que casos de personas que no quieren hacer un tratamiento, en ese caso se puede hacer una denuncia, quienes se encargan de hacer el tratamiento”, cerró.

 

¿Despenalización?

Un grupo de diputados del Frente de Todos, encabezados por Ana Carolina Gaillard, presentaron un proyecto de ley para modificar la Ley 23.737 del Régimen Penal de Estupefacientes con el fin de despenalizar el consumo personal.

La iniciativa propone “una reforma de la Ley 23.737, que prevé el Régimen Penal de Estupefacientes, con el objeto de despenalizar el consumo personal de estupefacientes, aplicando la doctrina del fallo Arriola de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y que retoma la ya fijada por la misma Corte, en el histórico fallo, Bazterrica y Capalvo que declaró inconstitucional la persecución de personas usuarias de todas las sustancias”.

También, buscar modificar el artículo 5 de la vigente Ley por el siguiente: “Será reprimido con prisión de tres a 15 años y multa de 45 a 900 unidades fijas el que sin autorización o con destino ilegítimo siembre o cultive plantas o guarde semillas, precursores químicos o cualquier otra materia prima para producir o fabricar estupefacientes con fines de comercialización ilegal”.

Y agrega: “Produzca, fabrique, extraiga o prepare estupefacientes con el fin de su comercialización ilegal; comercie con plantas utilizables para producir estupefacientes, precursores químicos o materia prima para su producción o fabricación o los tenga con fines de comercialización ilegal, los distribuya, los dé en pago, los almacene o los transporte; entregue, suministre, aplique o facilite a otros estupefacientes a título oneroso”.

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