Chile se convierte en el primer país en eliminar la rabia transmitida por perros
Chile se convirtió en el primer país de América del Sur en recibir la validación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) por haber eliminado la rabia transmitida por perros como problema de salud pública. Este reconocimiento destaca más de 50 años de avances sin registrar casos humanos de rabia transmitida por perros y confirma la capacidad del país para prevenir que la transmisión vuelva a establecerse.
“Felicito al Gobierno y al pueblo de Chile por este logro histórico”, afirmó el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS. “Esta validación refleja décadas de compromiso con la protección de las comunidades frente a la rabia y demuestra el impacto de una inversión sostenida en salud pública. El éxito de Chile ofrece valiosas enseñanzas para los países que trabajan para poner fin a las muertes humanas causadas por esta enfermedad prevenible”, añadió.
El reconocimiento es el resultado de más de cinco décadas de esfuerzos sostenidos para interrumpir la transmisión de la rabia por perros y mantener ese logro mediante la vacunación canina, la vigilancia epidemiológica y el acceso oportuno a la profilaxis posexposición.
“El logro alcanzado por Chile demuestra lo que puede lograrse mediante una cooperación regional sostenida cuando los países invierten en vacunación, vigilancia y acceso a la atención”, señaló el doctor Jarbas Barbosa, Director Regional de la OMS para las Américas y Director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). “Demuestra que la eliminación de la rabia transmitida por perros no solo es posible, sino también alcanzable y sostenible cuando los países trabajan de manera intersectorial y mantienen los sistemas necesarios para proteger la salud de las personas y los animales”, destacó.
Más de cinco décadas de prevención y vigilancia
La rabia es una enfermedad viral que casi siempre es mortal una vez que aparecen los síntomas clínicos. Sin embargo, la rabia humana transmitida por perros puede prevenirse mediante la vacunación, una vigilancia eficaz y el acceso oportuno a la profilaxis posexposición.
El último caso notificado en Chile de rabia humana transmitida por perros ocurrió en 1972. Este logro fue posible gracias a los esfuerzos sostenidos del país para combatir la enfermedad, incluyendo la administración oportuna de vacunas a las personas potencialmente expuestas al virus de la rabia, generalmente a través de mordeduras, arañazos o contacto con saliva de perros infectados o con sospecha de rabia.
Estas acciones se complementaron con campañas de vacunación canina puerta a puerta, medidas específicas de manejo de la población canina e iniciativas de sensibilización y educación comunitaria.
Desde entonces, Chile ha mantenido su Programa Nacional de Prevención y Control de la Rabia, que incluye campañas masivas y gratuitas de vacunación de perros y gatos, vigilancia epidemiológica, fortalecimiento de la capacidad diagnóstica de laboratorio, monitoreo de la circulación del virus de la rabia en animales y acceso oportuno a la profilaxis posexposición.
Más recientemente, el país ha fortalecido sus capacidades de evaluación de riesgos, ampliado la vigilancia comunitaria e implementado actividades preventivas de vacunación en zonas fronterizas consideradas de mayor riesgo de reintroducción de la enfermedad.
"Para nosotros es un orgullo recibir esta certificación. Nos toca cosechar algo que se viene sembrando desde hace muchos años a través de la política pública de erradicación de la rabia, incluyendo la vacunación de las mascotas y la profilaxis de las personas expuestas", afirmó la Ministra de Salud de Chile, doctora May Chomalí. "Pero este logro no habría sido posible sin el trabajo conjunto con los municipios, sus equipos de zoonosis y las comunidades. Sin la comunidad, sin el municipio y sin la política pública, una certificación como esta no se puede conseguir", agregó.
Un riguroso proceso de validación
Para obtener la validación de la OMS, Chile debió demostrar no solo la ausencia sostenida de rabia humana transmitida por perros, sino también que mantiene sistemas sólidos de vigilancia, laboratorio, vacunación y respuesta capaces de prevenir la reaparición de la enfermedad.
El país presentó un expediente técnico que documentó el cumplimiento de los criterios de validación establecidos por la OMS. Este expediente fue revisado por un grupo internacional independiente de expertos convocado por el Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria (PANAFTOSA) de la OPS, el cual confirmó que Chile cumplía con los requisitos internacionalmente establecidos.
Un éxito regional con lecciones para el mundo
La validación de Chile se basa en décadas de acción coordinada en las Américas, una región que se ha convertido en líder mundial en la eliminación de la rabia transmitida por perros. Desde 1983, los casos humanos de rabia transmitida por perros en las Américas se han reducido en más de un 98%, y actualmente solo se notifican unos pocos casos al año.
Este logro también contribuye al objetivo regional más amplio de eliminar la rabia humana transmitida por perros como parte de la Iniciativa para la Eliminación de Enfermedades de la OPS, que busca poner fin a más de 30 enfermedades transmisibles y condiciones relacionadas en las Américas para 2030.
Los avances alcanzados en las Américas contrastan con la situación mundial. La rabia transmitida por perros sigue causando decenas de miles de muertes cada año, principalmente en Asia y África. El éxito de Chile demuestra que la inversión sostenida en prevención, vigilancia y acceso a la atención puede llevar a la eliminación de esta enfermedad mortal, pero prevenible.
También pone de relieve el valor del enfoque de Una Salud, mediante el cual los sectores de salud humana, salud animal y medio ambiente trabajan de forma coordinada para prevenir y controlar enfermedades que se transmiten entre animales y personas.
Validación de la OMS de la eliminación de la rabia transmitida por perros
La validación de la OMS reconoce que un país ha eliminado la rabia transmitida por perros cuando ha logrado interrumpir la transmisión de la enfermedad en la población canina, lo que se traduce en la ausencia de muertes humanas por rabia transmitida por perros durante al menos dos años, además de demostrar la capacidad para prevenir su reaparición.
Los países deben presentar evidencia técnica sólida que demuestre la interrupción sostenida de la transmisión, respaldada por sistemas robustos de vigilancia, diagnóstico de laboratorio, vacunación animal, acceso oportuno a la profilaxis posexposición y capacidad de respuesta ante una posible reintroducción.
La validación se basa en una evaluación independiente del expediente presentado por el país, de acuerdo con criterios técnicos acordados internacionalmente, y refleja un compromiso sostenido con la salud pública, la colaboración intersectorial y el enfoque de Una Salud.
Acerca de la rabia y las enfermedades tropicales desatendidas
La rabia es una zoonosis prevenible mediante vacunación que es casi invariablemente mortal una vez que aparecen los síntomas. Sin embargo, las muertes pueden prevenirse mediante una profilaxis posexposición oportuna, que incluye el tratamiento de heridas, la vacunación y, cuando está indicado, la administración de inmunoglobulina antirrábica.
En este comunicado, las expresiones “rabia transmitida por perros” y “rabia de origen canino” se utilizan indistintamente para referirse a los casos de rabia humana causados por la mordedura o el arañazo de un perro infectado. Estos casos representan hasta el 99% de todas las transmisiones de rabia a seres humanos en el mundo.
La educación pública dirigida tanto a niños como adultos sobre el comportamiento de los perros, la prevención de mordeduras, las acciones adecuadas tras una mordedura o arañazo de un animal potencialmente rabioso y la tenencia responsable de mascotas es un componente esencial de los programas eficaces de control de la rabia.
La rabia es una de las 21 enfermedades tropicales desatendidas (ETD), que afectan a mil millones de personas en todo el mundo. A septiembre de 2026, 65 países habían eliminado al menos una ETD, incluidos siete en las Américas. La validación obtenida por Chile en relación con la rabia constituye su segundo logro en materia de eliminación de ETD. A comienzos de este año, la OMS verificó la eliminación de la lepra en el país, convirtiéndolo en el primero de las Américas en alcanzar esa meta.