Análisis político

En campaña, otra vez

‘’Es la inflación, estúpido’’ (MILLONES DE ARGENTINOS). Por Mariano Tagliotti. 

Foto ilustrativa
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Durante el fin de semana volveremos a verles las caras a los políticos en campaña. Ya están habilitados para el proselitismo de cara a noviembre, y se acabó la desconexión mutua; los habitantes descansaron de sus caras, y ellos  (los candidatos, les  candidates, las candidatas) en muchos casos se ven obligados a salir al ruedo luego de un cimbronazo electoral que no permite cambios de grillas (más de uno preguntó), los pone en la ruta de una provincia inmensa y despoblaba, preñada de problemas estructurales y riquezas naturales más por sobre todas las cosas de frente a una definitiva que puede ser bisagra para el rumbo de la Nación.

Título taquillero si los hay, pero hablemos de rumbos: 40 x ciento de pobres, 115 mil muertos por una Pandemia de la cual se empieza a atisbar su presencia en los espejos retrovisores (nobleza obliga, los últimos 4 meses se vacunó a mansalva, y no era veneno, Lilita), los monotributistas endeudados, sedientos y asfixiados, los desempleados como sinónimo de indigencia, las PyMEs en coma farmacológico y una inflación anual galopante. Un ciclo 2015-2019, donde se iban a sentar las bases de una República que durara cien años (a cambio hubo cien años de deuda a la cual el ex ministro Dujovne reivindicó en la parte que le toca respecto al FMI -vía Infobae, 26-09-21-) y la sucesión de errores no forzados del Frente de Todos, entre funcionarios que no funcionaron, cartas cruzadas y rearmados territoriales.

Inmersos en un mundo que nos tiene en cuenta como proveedores de materias primas, excelentes y competitivos deportistas y destino turístico gastronómico, cultural y natural. Que sabe que tenemos una grieta interna importante, que nos cuesta horrores ponernos de acuerdo en por lo menos dos políticas de Estado transversales y permanentes; que  ve cómo a la luz del día y sin demasiado estruendo nos vamos quedando sencillamente sin moneda (el dólar paralelo tocó los 187 la tarde del miércoles 30 de septiembre de 2021) pero que sabe que nos hemos recuperado de situaciones similares o peores, también nobleza obliga, con el traje de bombero del peronismo a cuestas en momentos candentes de nuestra historia (la más fresca, el santacruceño Kirchner en 2003; pasó del infierno a salir de contado cash saludando por la galería a las grandes usinas de préstamos internacionales).

Ese mundo loco, con grietas un poco más grandes, donde los talibanes vuelven al poder en el Lejano Oriente con sus rústicas prácticas de la edad media derrotando al ejército más tecnológico del mundo, y obligándolo a huir con restos humanos de afganos aterrorizados debajo de los Boeing que despegan de Kabul hacia Occidente. En La Palma, islas de continuación del macizo africano, la lava llega al mar y previamente en su camino se traga pueblos, casonas y emprendimientos. En Europa, Merkel después de 16 años en el poder se va a casa con una imagen que sólo inspira respeto y reconocimiento. Un aplauso a la cordura y la sensatez de la centroderecha germánica allí. Distinta en modos y formas a la diestra vernácula, poco afecta a basar su programa en algo más que denostar al peronismo, Merkel deja un país en crecimiento, desendeudado y protagonista del mundo. Y con 0,3 % mensual de inflación.

¿Aprenderemos?

Actores

Por aquí, se cuecen habas por todos lados. La oposición santacruceña en su vertiente radical-ciudadana sale a la cancha con una campaña de fiscalización que denota, según se pregunte en dónde y a quién, preocupación y sobreactuación. Lo cierto es que invirtiendo poco dinero, con muy poca gestión concreta para mostrar más allá de una ristra de pedidos de informe y denuncias mediáticas, le ganaron con contundencia al oficialismo, que tuvo que movilizar hasta sangrar kilómetros de estructura a cambio de cada sufragio. Alguna sonrisa e historia de vida simpática por parte del Roquel ¿menos conocido?, el caudal inclaudicable y bonhómicamente ético, moral y docente de Gaby Mestelán (difícilmente transferible a algún candidato asociado al macrismo más puro) no alcanzan para disimular la fría, extraña y por sobre todas las cosas apagada elección de Roxana Nahir Reyes en Río Gallegos, donde parece haber perdido algo de ángel y aceptación. El encolumnamiento de tropas, de las cuales en algún momento hubo (serias) dudas, no se traduce en números físicos palpables, habrá que luchar con un proyecto de poder claro para 2023, alejado del hobby internista clásico boina blanca.

El Espacio SER trata de asociarse a dos activos planteados desde lo que podría considerarse un duranbarbismo tardío patagónico. La aparición publicitada y amplificada de una usina productiva textil en medio de la zona norte, pagos de Carambia, expresa un sentido claro de ubicación en una provincia que clama a gritos por menos empleo público y más trabajo privado, para equilibrar balanzas y desarmar asimetrías. Trabajo registrado, no precarizado, como se multiplica en cooperativas activas principalmente en la capital, y mediante la lucha primaria han conseguido pequeños avances en su situación. Si se rodea por Puricelli y Acevedo, dos personas avezadas con sus luces y sombras en el arco político local, da una sensación de cara a la gente que el indómito joven, oriundo en la izquierda ideológica y no en el peronismo, ha dejado de lado ciertos modales problemáticos que anidan y archivan en su trayectoria vital, para ¿sorpresa? de extra y partidarios. Hace llegar una imagen de mesura, reflexiva, sacándose una foto con el cerebral Acevedo, que a pesar de recortar barbas blancas e inspirar respeto, no dejó una gestión como Gobernador para enmarcar precisamente. Toca el corazón del peronista desencantado, con una captura al lado del inefable Arturo, que en realidad cuenta por décadas impares su falta de influencia real en la toma de decisiones y proyectos de poder; la provincia que gobernó y sus variantes forman parte de los libros de historia, y poco tienen que ver más que con la nostalgia con el jornal del santacruceño de a pie. Pero al final del día, él y sólo él, Vidal, sin segundos, es el que corta el bacalao y encabeza el proyecto político. No le gustó para nada ser tercero, ni siquiera quiere que se lo recuerden, y va a jugar el todo por el todo a ganar en noviembre. ¿Le alcanzará? ¿Terminará de despegar? En las PASO, luego de no poco ruido, sacó menos votos que en 2019…y flota en el aire la sensación de que si no logra el guarismo deseado, como en 2019, sus básicas se llenan de pastos que crecen altos, y el sol pega poco en las salas de reuniones. “Más de uno pensará, pan para hoy, básica de persianas bajas, mañana’’, lo graficó un peronista desencantado que tampoco abona al andar del portentoso petrolero.

El Oficialismo. Para cerrar, el oficialismo provincial. Algunos nombres dados de baja (por goteo), otros con el sillón tibio y los menos con las posaderas heladas. Mucho griterío, pase de facturas a nivel nacional, que obviamente, se vio replicado en el Sur profundo. Alicia puso orden en la casa y va a salir a jugar el partido, donde también se juega el legado como cuadro territorial nacional, como dos veces gobernadora y principalmente como la última gran dirigente patagónica de la política doméstica. Tuvo que desperezar funcionarios adormecidos por el zoom, y protegió a cercanos muy, muy cuestionados, principalmente puertas adentro.

“Si todos los males de su gobierno se acabaran con la salida de Álvarez, en cuatro meses tenemos que ser Dinamarca, y eso no creo que pase”, confesó una fuente de tercera línea que conoce muy bien la toma de decisiones, las relaciones interministeriales  y las discusiones de pasillo y palacio. Más de uno intentó adelantar la fila señalando a pares de gabinete, y tuvo que bajar el perfil. La que manda es Alicia, que se pondrá la campaña al hombro e intentará remontar una cuesta bien compleja; cualquier resultado de mejora la pondría en un lugar destacable, viendo y considerando de que más allá de no haber sufrido olas de despido, haber vacunado correctamente luego del traspié inicial y tener una provincia con las cuentas ordenadas, 74 de cada 100 santacruceños consideraron otras opciones de cara a las Primarias. Hay intendentes como Grasso que no logran traspasar a la fórmula, la popularidad que cosechan caminando sus calles. Y eso en política se factura.

Queda el misterio por los desmotivados que no votaron. ¿Lo harán esta vez?

¿Enganchará la figura de Kaky González en Zona Sur, donde no genera pasiones?

¿Por qué bajó Belloni su caudal fastuoso en Calafate?

¿Por qué en Gallegos tropezaron feo Todos, SER y Reyes, y sólo sonrieron Mestelán y Roquel?

¿Qué pasa en Zona Norte, un microclima especial, donde cada ciudad es un mundo interior?

¿Para quién suma Zeidán en las definitivas; para los que se incomodaron hasta de sacarse una foto con él?

¿Cerraron la grieta de los puestos en las Represas entre fadulismo y costismo?

¿Podrá el oficialismo llegar a algo más que a la estructura, o en último caso, a la mayoría de su propia estructura?

¿Cómo hace Reyes para salir de la denuncia y proponer sin aburrir a quienes la escuchan, que se han embelesado con su voz denunciando dictaduras y complots?

¿Qué significa Bocco en Piedra Buena?¿ Un mensaje a los Bodlovic?

¿Por qué Vidal se sacó una foto estilo ‘’Bonanza’’ con Carambia plantando un árbol?

¿La Izquierda seguirá creciendo en base a captar desencanto en el territorio profundo, a falta de presencia patagónica de la revolución Milei?

‘’Nos piden salir a caminar un proyecto con el cual a la gente no le alcanza’’, confesó una militante avezada desencantada de la recepción en Zona Sur de los volantes propagandísticos. ‘’A mí, por lo menos, no me alcanza’’, cerró.

Muchas preguntas irán teniendo su respuesta con el correr de los días, a la espera de la palabra del soberano. Las estadísticas indican que la gente en su gran mayoría sobrevive, con lo justo, en vez de vivir. Ese camino es difícil de desmontar en dos meses, pero con acciones comunicativas de base en calle de tierra, respuestas de gestión como la de SPSE limpiando en tiempo récord la Planta de Saneamiento y una inyección de recursos al bolsillo del caminante, se ilusionan en gobierno, pueden maquillar números y amenazar con una remontada. Del otro lado prometen no dormir el sueño boina blanca, y Vidal va a redoblar, como siempre.

‘’Si los ciudadanos tuviésemos el tren de vida de la gran mayoría de nuestros dirigentes, estaríamos muy bien’’, expresó Fabián, venido del norte, que vive (sobrevive) vendiendo tortillas casa por casa y en las veredas de los Súper, y que a día de hoy, no tiene definido el voto.

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