Ex candidato

El caso del petrolero ex candidato con prisión preventiva que se entregó por amenazas de muerte

Jonathan Fernández se encuentra con prisión preventiva desde hace más de 10 días en una Comisaría de Caleta Olivia. Teme por su vida, y según su versión, todo lo que le sucedió fue producto de su candidatura a secretario general y denuncias ante el Ministerio de Trabajo de la Nación por presuntas irregularidades en la elección.

Fernández cuando se entregó a la policía
Fernández cuando se entregó a la policía
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Jonathan Fernández se encuentra con prisión preventiva desde hace más de 10 días en una Comisaría de Caleta Olivia. Está imputado por amenazas calificadas contra un integrante del Sindicato de Petroleros Privados.

Fernández fue candidato a Secretario General del Sindicato de Petroleros Privados de Santa Cruz en la elección realizada el pasado 14 de enero, permitió un nuevo mandato a Claudio Vidal.

Su actividad gremial y lo que le sucedió están relacionadas, según contó Fernández a TiempoSur.

De acuerdo al parte policial, fue detenido el pasado 12 de abril por quien pesaba un pedido de captura.

Días antes, Pablo Méndez, referente del Sindicato Petrolero de Las Heras, había denunciado que balearon su domicilio y camioneta en Las Heras. Las publicaciones de algunos medios ya apuntaban a Fernández como el presunto “autor intelectual”.

Pero en el medio pasaron cosas.

De acuerdo a Fernández, luego de la elección presentó diversas denuncias por presuntas irregularidades en la votación de los petroleros ante el Ministerio de Trabajo de la Nación.

Esto provocó que las cuentas del Sindicato Petrolero fueran “intervenidas” y que no le entregaran la certificación de las autoridades electas, es decir, no estaban oficializadas y de hecho Fernández sostuvo que “el Sindicato estuvo acéfalo una semana”.

Es consecuencia de estas presentaciones a Trabajo, que según Fernández, lo amenazaron y lo denunciaron por un delito que no cometió.

De hecho, sostuvo que él fue “patoteado” por un grupo de integrantes del gremio cuando fue a pedir explicaciones sobre la situación laboral de sus compañeros de lista, que luego de la elección no eran convocados a trabajar por parte de la empresa, a modo de supuesta “represalia” por haber sido candidato.

Luego de la denuncia en su contra, Fernández se esconde en una vivienda particular. Avisa a su abogada, quien pone en conocimiento a la policía para que lo vayan a buscar, ya que en cercanías a la casa había decenas de personas presuntamente del Sindicato que lo estaba buscando. 

Según se expone en el pedido de excarcelación, que fue denegado por el juez Guillermo Ghio, la abogada dijo que  la razón por la cual se encontraba escondido en una vivienda particular de Las Heras, se debió a las amenazas de muertes que recibió de parte de miembros de la comisión directiva del Gremio Petrolero de Las Heras”. Por esto “necesitaba que antes de entregarse, la policía y la Justicia supieran de esta situación. De hecho en el día de la fecha mientras su defendido hacía su declaración indagatoria, había varias camionetas y personas rondando el Juzgado en forma amenazante. Estando en juego la vida de su pupilo, él tuvo que esperar escondido el momento oportuno para entregarse a la Justicia y estar a derecho. En definitiva, Fernández nunca quiso evadir, fugarse o entorpecer la investigación, solo tuvo miedo por su vida”.

Luego de su detención, la Justicia ordena allanamientos pero de acuerdo a su abogada patrocinante no encuentran ni el arma, ni balas 9 mm que fueron extraídas de la camioneta de Méndez que había sido baleada.

 

Otra amenaza

De acuerdo al propio fiscal, Ariel Candia, Fernández no fue imputado por el uso de arma de fuego -amenazas calificadas-, sino que fue imputado por amenazas simples (del segundo párrafo del Art. 149 bis del CPA). “Que no surge de autos que el imputado posea antecedentes penales o de violencia de género fuera del que dio lugar al dictado de la medida lo que nos llevaría a inferir que no nos encontramos ante una pena peligrosa para sí o para terceros”, señaló el Fiscal, quien recomendó la excarcelación, pero que previamente debería someterse a pericias psicológicas. 

El Juez denegó la excarcelación por lo que la abogada de Fernández apeló ante el Juez de Recursos de Caleta Olivia, que lo resolverá en las próximas semanas.

“No debería estar detenido, porque está imputado por amenazas simples”, insistió la letrada.

Mientras tanto, Fernández recibió una carta documento por parte de la empresa Clear Petroleum en donde lo intimaron a presentarse a su puesto de trabajo en los próximos días o de lo contrario sería despedido. “Si no me presento a trabajar, me quedo sin trabajo. Pero estoy detenido”, dijo Fernández a TiempoSur.

De 12:00 a 20:00 puede mantener comunicación mediante un celular, que no cuenta con Internet.

Su temor es tal, que no quiso informar a este medio en qué Comisaría está detenido.

 

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