Molina vinculó la crisis social con el avance de la droga
Molina describió el escenario social que encontró en su recorrida por las localidades del interior. Señaló que lo más llamativo fue escuchar a vecinos hablar de hambre, bajos salarios y empleos múltiples para poder llegar a fin de mes.
El sacerdote y candidato a diputado nacional planteó que la ausencia del Estado dejó crecer al narcotráfico en los barrios. Recorrió el interior de la provincia y recogió testimonios de hambre, bajos salarios y desilusión con la política.
Una campaña marcada por la escucha
En diálogo con el programa La Veda es bella que se emite por Tiempo FM 97.5, el padre Juan Carlos Molina contó cómo vive la campaña electoral recorriendo pueblos y barrios. Señaló que decidió comenzar por las localidades más chicas para conocer en profundidad la situación social. Allí recibió testimonios sobre hambre, sueldos insuficientes y trabajadores obligados a tener dos o tres empleos para subsistir.
El candidato relató casos concretos, como empleados municipales que destinan su salario entero al pago del alquiler y los servicios, o médicos y policías que manejan un remis para llegar a fin de mes. En ese marco, dijo que encontró una frase repetida en cada encuentro: “gracias por escuchar, gracias por venir”. Molina aseguró que su compromiso es sostener ese contacto directo y no desaparecer después de las elecciones.
La educación y el deterioro social
Otro de los puntos que destacó fue el impacto de la crisis educativa en la provincia. Aseguró que el estado de abandono de las escuelas refleja la profundidad del deterioro social, con consecuencias directas sobre los jóvenes. Esta situación, explicó, está estrechamente relacionada con la expansión de las adicciones en los barrios.
“Lo que no cubre el Estado lo cubre el negocio”, resumió el dirigente, al advertir que la falta de espacios educativos, deportivos y laborales abre la puerta a que el narcotráfico gane terreno.
La droga en los barrios
Molina aseguró que el narcotráfico volvió a penetrar con fuerza en Santa Cruz. Recordó que en el pasado se había logrado frenar con políticas de Estado, pero que el retroceso de esas medidas dejó el terreno liberado. “Cuando el Estado no está, estamos viviendo nuevamente en Argentina el síndrome Pablo Escobar. El narcotráfico empieza a ocupar el lugar del Estado. Te llena las ollas en los comedores, te festeja los cumpleaños de 15, te compra la pastilla que falta, te arregla la calle, te arregla el techito y empieza a ocupar el lugar que hemos dejado nosotros”, remarcó.
El sacerdote señaló que la droga no distingue territorios y que su presencia varía en intensidad según la región, pero que en todos los casos se vincula con la falta de oportunidades y la pobreza estructural.
Autocrítica y reconstrucción política
Molina también hizo una autocrítica hacia la dirigencia y en particular hacia el peronismo santacruceño. Aseguró que los errores políticos abrieron la puerta al avance de fuerzas como La Libertad Avanza y dejaron a la población sin respuestas concretas. “Si yo te puedo mostrar esto es porque estoy haciendo autocrítica. Nadie se salva solo y también si pasa lo que pasa es porque quizás hemos dejado solo al otro”, planteó.
El candidato dijo que el desafío es reconstruir un proyecto político que devuelva dignidad a la ciudadanía a través de trabajo, salarios justos, educación y salud. En su visión, ese es el camino para cerrar el paso al narcotráfico y recuperar el tejido social.
El contexto nacional
En otro tramo de la entrevista, Molina analizó la situación del gobierno nacional y las últimas derrotas parlamentarias de Javier Milei. Consideró que existe un quiebre en los aliados del oficialismo y que el pueblo argentino empieza a despertar frente a los límites de las políticas de ajuste.
Al mismo tiempo, destacó que el Congreso recuperó protagonismo frente al Ejecutivo y que el peronismo tiene la tarea de levantar lo caído y reconstruir la esperanza. En Santa Cruz, aseguró, el malestar social es evidente por la falta de obras, el deterioro de YCRT, el freno a las represas y la crisis del turismo y la pesca.
El desafío por delante
Finalmente, Molina reafirmó que su campaña se centra en caminar, escuchar y devolver la voz a los vecinos. Explicó que su propuesta no es personal, sino colectiva: representar en el Congreso los reclamos de los santacruceños y frenar el avance del narcotráfico con un Estado presente.