Mirta Castro advirtió sobre el consumo de tabaco y vapeadores en jóvenes
La neumonóloga del Hospital Regional Río Gallegos alertó sobre la alta prevalencia del tabaquismo en Santa Cruz, el inicio temprano del consumo y los riesgos asociados al uso de vapeadores. También remarcó la importancia de acudir a los centros de salud para iniciar tratamientos y pidió reforzar la prevención.
La neumonóloga Mirt Castro, del Hospital Regional Río Gallegos, advirtió sobre los riesgos del consumo de tabaco y vapeadores en jóvenes y adultos, en el marco del Día Internacional Sin Tabaco, durante una entrevista con el programa Planeta, que se emite por Tiempo FM 97.5. La profesional explicó que la fecha buscó motivar a quienes consumen tabaco en sus diferentes formas a iniciar un proceso para dejarlo, y alertó que las tabacaleras diseñaron nuevos productos para aumentar la adicción.
En diálogo con el programa Planeta que se emite por Tiempo FM 97.5, Castro señaló que “todos los 31 de mayo, en el mundo, se trata de motivar a aquellas personas que consumen tabaco en sus diferentes formas, actualmente a través del consumo de cigarrillos convencionales, vapeadores o bolsitas de nicotina, porque las tabacaleras cada vez están diseñando más productos para que la gente sea más adicta al consumo de tabaco y ellos puedan ganar mucho más dinero”.
La profesional también se refirió a las normativas vinculadas a los espacios libres de humo y remarcó la importancia de que esa conciencia llegue también al ámbito familiar. En ese sentido, explicó que “lo que se implementó, sobre todo con los espacios libres de humo de tabaco, busca que las personas respeten eso en cada lugar donde están, sobre todo los hogares libres de tabaco. No solamente lugares que sean regulados por una entidad pública o privada, sino también sus lugares donde viven”.
Castro advirtió que Santa Cruz continúa con indicadores preocupantes en materia de consumo de tabaco. Al respecto, indicó que “eso hizo que las normativas y la legislación lograran estipular cambios. En nuestra provincia estábamos primeros en el consumo de tabaco en el país hace 10 años y actualmente no es que hemos mejorado demasiado, pero estamos en segundo lugar. Eso es grave, porque todavía seguimos teniendo una alta prevalencia en el consumo de esta sustancia”.
La neumonóloga sostuvo que las campañas sanitarias apuntan no solo a acompañar a quienes quieren dejar de fumar, sino también a evitar el inicio temprano del consumo. Sobre este punto, remarcó que “se sigue motivando a la población a que deje de fumar y, sobre todo, al no inicio en etapas tan tempranas. Lo que nos preocupa actualmente es el inicio del consumo de vapeadores en los jóvenes, sobre todo por desinformación”.
En relación con la edad de inicio y el porcentaje de fumadores, Castro precisó que “actualmente, entre el 25 y el 30% de la población adulta consume cigarrillos. En Argentina tenemos un inicio entre los 14 y 15 años en el consumo de cigarrillo convencional. Todavía no hay estadísticas del consumo de vapeadores”.
La profesional explicó que el vapeador no fue aceptado a nivel sanitario como una sustancia legalmente implementada y señaló que su comercialización se realizó por canales no regulados. En ese marco, sostuvo que “actualmente, el vapeador era algo que no estaba regulado y tampoco está aceptado a nivel país como una sustancia que legalmente se pueda implementar. Vimos que se hacía en forma ilegal, porque no estaba aprobado por ninguna institución y se comercializaba por contrabando. La gente lo compraba en forma no legal”.
Castro aclaró que, desde el punto de vista sanitario, no existe acuerdo con el consumo de este tipo de sustancias, aunque una mayor regulación permitiría contar con datos estadísticos. “Desde el punto de vista sanitario, no estamos de acuerdo en que exista esta sustancia como consumo, pero sí vamos a tener datos estadísticos porque se va a poder regular un poco más el consumo de esta sustancia en forma más reglada”, expresó.
Al explicar qué es un vapeador, la neumonóloga señaló que se trata de un producto que suele venderse mediante redes sociales o incluso en algunos kioscos, presentado como algo inofensivo. Sin embargo, advirtió que “se vende como inocua, pero es muy peligrosa, porque tiene una sustancia grasa, como una glicerina o una vaselina, mezclada con nicotina”.
En esa misma línea, detalló que los vapeadores pueden contener otras sustancias tóxicas y que, al tratarse de productos comercializados en circuitos ilegales, no siempre se conoce su composición real. Castro explicó que “además, tiene otras sustancias tóxicas. Como es ilegal, uno no sabe qué es lo que está ingiriendo ni qué es lo que lleva a su cuerpo. Puede tener grasa, cromo o plomo”.
La neumonóloga describió que estas sustancias ingresan al organismo mediante un dispositivo con batería, que se calienta y genera vapor. “Todas estas sustancias ingresan a través de un dispositivo que tiene una batería, como si fuera un pendrive chiquitito. Esa batería se calienta y hace que se emita un vapor”, indicó.
Castro remarcó que esa nube que muchas veces se percibe como inofensiva tiene impacto sobre distintas partes del cuerpo. En ese sentido, explicó que “es un vapor que parece una nubecita inofensiva, pero es un vapor de grasa que se absorbe sobre todo en el aparato respiratorio, en la lengua, la garganta, el pulmón y también en la vista. No es tan inocuo para el que está alrededor, porque también llega al que está al lado del que vapea. Actualmente vemos que está muy de moda de una forma realmente peligrosa”.
La especialista comparó el funcionamiento del vapeador con el cigarrillo convencional y señaló que ambos sostienen la adicción a partir de la nicotina. Sobre esa relación, afirmó que “el cigarrillo, en un momento dado, cuando se empezó a buscar la manera de que el fumador no dejara su adicción al tabaco, empezó a utilizar esta estrategia. No tira humo, pero sí tira un vapor, como una especie de nubecita o pseudonubecita, que es un halo de grasa”.
Castro explicó que la nicotina produce una sensación breve de placer y luego vuelve a generar ansiedad de consumo. “Eso da una sensación de saciedad porque lleva nicotina. Esa nicotina que se aspira llega al cerebro, como pasa con el cigarrillo convencional. El cigarrillo tiene nicotina, que es lo que da esa sensación de seudoplacer que dura unos segundos y después vuelve a desencadenar el ansia por seguir consumiendo”, señaló.
La médica advirtió que el vapeador comparte esa lógica adictiva, pero con un agravante vinculado a la falta de información precisa sobre su composición. “Lo mismo tiene el vapeador. La diferencia es que, como no sabemos realmente de qué está formado, sabemos que un vapeador puede tener, en una bocanada, la concentración de nicotina de 20 cigarrillos juntos”, expresó.
En cuanto al impacto sobre la salud, Castro afirmó que los vapeadores generan adicción por la presencia de nicotina. “Generan adicción totalmente, porque la sustancia que genera la adicción en nuestro cerebro es la nicotina. La nicotina es lo que está en su composición”, explicó.
La neumonóloga también apuntó contra las estrategias de presentación de estos productos, orientadas especialmente a los jóvenes. En ese sentido, advirtió que “incluso les ponen aromatizantes, sabores, aromas y diferentes formas vistosas para que sean agradables a la vista y aceptados por los más jóvenes. Eso hace que el joven lo consuma y, como es pequeñito, de repente se ve involucrado en una adicción y todo el tiempo tiene que estar consumiendo ese tipo de sustancia”.
Castro mencionó además una enfermedad asociada al uso de vapeadores, conocida como EVALI, que puede generar daño pulmonar severo. “Hemos visto una enfermedad que se llama EVALI, donde se produce una injuria pulmonar, un daño severo, porque el pulmón lleva a una impregnación de esa sustancia grasa, se inflama y produce una neumonía muy grave que incluso termina en el respirador”, indicó.
La profesional remarcó que, en algunos casos, la relación entre el cuadro respiratorio grave y el consumo de vapeadores puede ser directa. “De repente, cuando no se entiende por qué, la asociación es directa con esta sustancia. Que un joven desarrolle una enfermedad pulmonar tan severa no es muy frecuente, excepto que consuma algún tipo de irritante o tenga una enfermedad previa”, sostuvo.
Respecto a los lugares de asistencia, Castro señaló que quienes quieran dejar de fumar pueden acercarse a los centros de salud. “Se puede acudir a todos los centros de salud. En nuestra provincia, sobre todo los médicos que están en el área de atención primaria pueden brindar asistencia para iniciar el proceso”, explicó.
La neumonóloga agregó que también se brinda orientación en el Centro de Inmunología del Hospital Regional Río Gallegos, tanto para adultos como para pacientes pediátricos. “Nosotros estamos en el centro de inmunología, tanto adulto como pediátrico, en el Hospital Regional, donde también podemos asistirlos e informarles a los papás”, señaló.
Castro pidió transmitir a los jóvenes un mensaje claro sobre la manipulación detrás del consumo de vapeadores y cigarrillos. “Sobre todo, hay que darles el mensaje a los jóvenes de que creer que vapear o fumar es una elección de ellos, en realidad, es seguir un guion o un algoritmo de una multinacional que diseña estos productos y los vende a través de esas nubes de humo, de la estética y de los sabores, pero que ocultan la gran verdad: están comprando la voluntad del joven con una manipulación química”, afirmó.
Finalmente, la profesional advirtió que la adicción puede afectar la conducta, el aprendizaje y la salud respiratoria. “Después se vuelve adicto y empieza a tener trastornos en su conducta, irritabilidad, trastornos para respirar, trastornos para aprender. Se vuelve mucho más irritable y, con el tiempo, aparecen enfermedades pulmonares obstructivas crónicas, no solamente por el vapeo, sino también por el consumo de cigarrillo”, manifestó.
Castro sostuvo que cada 31 de mayo se busca reforzar la idea de que nunca es tarde para dejar de fumar. “Lo importante es proponérselo. Como es una adicción, no es sencillo. Es tan potente que se la puso al nivel de la heroína y de la cocaína, porque la gran adicción que produce en el cerebro hace que a esa persona le cueste dejar de fumar”